fbpx

Canadá aprobó uso de la vacuna de Pfizer en menores de 12 a 15 años

Agenda antirracista, la peligrosa propuesta que implementará un hospital de Boston

Esta agenda iría en contra de la evidencia y de la ley que prohíbe la financiación pública a entidades que discriminen por raza

[Read in English]

El Brigham and Women’s, un importante hospital de Boston, llevará adelante una «agenda antirracista para la medicina», una iniciativa piloto para combatir el supuesto «racismo institucional» del sistema público de salud. El plan consiste en proporcionar un programa de atención médica basado en la raza que otorgaría preferencias a las personas negras y latinas que viven en 5 barrios de Boston donde residen, mayormente, ciudadanos pertenecientes a estas minorías étnicas.

De acuerdo con un artículo publicado en Boston Review, firmado por los profesores de Facultad de Medicina de Harvard Bram Wispelwey y Michelle Morse, el «racismo institucional» está omnipresente en Estados Unidos, y el sector de salud también lo padece, en opinión de los autores. Por ende, para ellos, las iniciativas como las reparaciones son fundamentales para curar el pasado racista del país y, al mismo tiempo, otorgarle un tipo de indemnización histórica a las personas que lo padecieron.

Para los profesores, las reparaciones son importantes para reducir las brechas de desigualdad en Estados Unidos, incluido el sector salud. Pero estas, argumentan, no serían suficientes.

«Las reparaciones pagadas por el gobierno federal —urgentes y con mucho retraso— ayudarían a mitigar las desigualdades raciales en materia de salud (incluidas las observadas con el COVID-19), pero no pondrían fin, por sí solas, al racismo institucional y estructural», escribieron los profesores. «Creemos que debemos llevar a cabo programas de restitución a nivel institucional, al tiempo que abogamos por reparaciones federales».

Ya que las reparaciones no alcanzarían a mitigar por completo las desigualdades en el sector de salud pública, los profesores opinan que «el cambio institucional antirracista es esencial para complementar las reparaciones federales».

¿En qué consiste la agenda antirracista?

«Si nos tomamos en serio la consecución de la equidad, tanto ahora como después de que se paguen las reparaciones federales, también debemos llevar a cabo acciones institucionales», apuntaron.

Es por ello que crearon «HEALING ARC», o «La agenda antirracista para la medicina», que se encargara, en palabras de los profesores, de otorgar una atención médica preferencial en el área de cardiología a las minorías raciales afroamericanas y latinas.

«Sensibles a estas injusticias, hemos tomado medidas en nuestra iniciativa particular para proporcionar precisamente lo que se negó durante al menos una década: una opción de admisión preferencial para pacientes con insuficiencia cardíaca negra y latina a nuestro servicio de cardiología especializada», se lee en el artículo de los profesores en el Boston Review.

«Agenda antirracista para la medicina, Brigham and Women's Hospital, Boston
La enfermera Debelyn Leach recibe la vacuna contra la enfermedad del coronavirus (COVID-19) de Pfizer-BioNTech en el Brigham and Women’s Hospital de Boston, Massachusetts, Estados Unidos. (EFE)

«El HEALING ARC incluirá una bandera en nuestro sistema electrónico de registro médico y admisiones que sugiere que los proveedores admiten pacientes con insuficiencia cardíaca negra y latina en cardiología, en lugar de confiar en la discreción del proveedor o en la autoprotección del paciente para determinar si deben ir a cardiología o medicina general. Analizaremos de cerca el enfoque para el primer año para ver qué tan bien funciona en la generación de admisiones equitativas. Si lo hace, habrá buenas razones para continuar la práctica como una medida de implementación probada para lograr la equidad», añadieron.

Una «agenda antirracista para la medicina» sin sustento

Para entender de donde nace esta agenda antirracista que iniciará el Brigham and Women’s Hospital en la próxima primavera, es importante remarcar de dónde surgió «la preocupación» por las desigualdades raciales dentro del propio centro de salud.

Según los profesores, luego de analizar 10 años de datos, los latinos y negros pacientes del hospital que sufren insuficiencia cardíaca —una de las enfermedades más tratadas en el hospital— «son más propensos que los pacientes blancos a terminar en nuestro servicio de medicina general en lugar de nuestro servicio de cardiología, donde los pacientes tienen mejores resultados».

Sin embargo, para cómo se plantea la situación y la necesidad de crear una agenda antirracista, el problema tampoco parece ser estructural ni tan excesivamente grave. De acuerdo con sus propias fuentes, citadas en la investigación, «Los pacientes que se autoidentificaron como negros tenían un 9 % menos de probabilidades de ser ingresados en unidades especializadas. Los pacientes que se autoidentifiquen como “latinx” (…) tenían un 17 % menos de probabilidades de ser ingresados en unidades especializadas».

Otra propia fuente citada, que abarcó el mismo problema sobre el servicio especializado de cardiología y las supuestas preferencias para las personas blancas, arrojó la siguiente conclusión:

«Los impulsores teóricos de las desigualdades raciales en el servicio de admisión no alcanzaron significación estadística, posiblemente debido a la falta de poder, el efecto Hawthorne, o el cambio de comportamiento del clínico basado en el conocimiento de las desigualdades previamente identificadas. La tendencia observada hacia las diferencias raciales en la coordinación de la atención entre los proveedores de servicios de urgencias y ambulatorios, así como en la autodefensa real o percibida por los pacientes, pueden ser componentes aún no demostrados del racismo estructural que impulsa las desigualdades en la atención de la IC».

La conclusión de uno de los informes contradice directamente el argumento de los profesores.

Básicamente, algunos de los estudios que citaron los profesores para respaldar su hipótesis, lo que en realidad hacen es reforzar el argumento contrario: no existe el racismo institucional en la salud pública. Más allá de las percepciones y opiniones que cada persona pueda tener.

Brigham and Women's Hospital, agenda antirracista para la medicina
El Brigham and Women’s Hospital llevará adelante la HEALING ARC, una agenda antirracista para la medicina. Aquí una imagen del prominente hospital con sede en Boston. (Flickr)

Ahora bien, además de que la «Agenda antirracista» tiene algunos problemas con respecto a los hechos, con muchos datos interpretados subjetivamente, también tiene problemas legales. De hecho, los propios autores del artículo admitieron este «pequeño gran problema».

«Ofrecer una atención preferente basada en la raza o la etnia puede suscitar desafíos legales de nuestro sistema de derecho daltónico», escribieron en el artículo los profesores Wispelwey y Morse para luego intentar justificar su propuesta en el marco jurídico.

«Pero dadas las amplias pruebas actuales de que nuestros sistemas sanitarios, judicial y de otro tipo ya dan preferencia a las personas de raza blanca, creemos —siguiendo el marco ético de Zack y otros— que nuestro enfoque es correctivo y, por tanto, obligatorio. Animamos a otras instituciones a que procedan con confianza en nombre de la equidad y la justicia racial, con el respaldo proporcionado por las recientes órdenes ejecutivas de la Casa Blanca», añadieron.

La orden ejecutiva a la que hacen referencia los autores fue una que firmó «Joe Biden en su primer día como presidente en la que pedía llevar a cabo una evaluación de la equidad en las agencias federales y revocaba la Comisión 1776 establecida por el expresidente Donald Trump para enseñar educación cívica americana fundacional en las escuelas», explicó The Federalist.

Pese al argumento que presentan los profesores, los constitucionalistas no están de acuerdo. La propuesta de la «Agenda antirracista para la medicina» es ilegal y podría poner en peligro el financiamiento federal al hospital.

GianCarlo Canaparo, miembro del Centro de Estudios Legales y Judiciales Edwin Meese III de la Heritage Foundation, explicó a The Federalist que este plan infringiría «varias leyes federales y estatales» y el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que estipula:

«Ninguna persona en Estados Unidos podrá ser excluida de la participación en ningún programa o actividad que reciba ayuda financiera federal, ni se le negarán los beneficios de esta, ni será objeto de discriminación por motivos de raza, color u origen nacional».

«Es más, la decisión del Hospital Brigham and Women’s de discriminar en la prestación de servicios médicos lo hace inelegible para recibir financiación federal y pone en peligro la financiación federal de la Facultad de Medicina de Harvard a la que está afiliado», señaló Canaparo al medio.

«Por ejemplo, la Ley de Asistencia Asequible (‘Obamacare’) prohíbe que cualquier financiación de los Servicios de Salud y Humanos vaya a un proveedor médico que discrimine por motivos de raza. Asimismo, el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964 prohíbe que se destinen fondos federales a cualquier organización que practique la discriminación racial. El hospital también se expone a sí mismo y a la Facultad de Medicina de Harvard a que los tribunales o las agencias federales apliquen los requisitos antidiscriminatorios de la ley», añadió.

Recientemente, un comité del Congreso votó a favor de crear una comisión que estudie y promueva la necesidad de aprobar las reparaciones para las personas negras por la historia esclavista. Al mismo tiempo, se analiza la posibilidad de que, dentro de las reparaciones, haya un perdón de la nación a los afroamericanos.

Claramente, la narrativa del racismo sistémico está calando profundo en la sociedad americana, al punto de que, incluso, las entidades públicas y privadas están tomando posturas propias sobre el asunto. En algunos casos, pese a que las leyes son claras y dicen que son inconstitucionales programas como el del Brigham and Women’s Hospital, las instituciones sientan el peligroso precedente de violar las leyes en nombre de la justicia racial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article
El idiota de la semana: Évian

El idiota de la semana: Évian

Next Article
kamala harris - frontera

Kamala Harris viajará a México y Guatemala pero no a la frontera

Related Posts
Total
16
Share