fbpx
Antifa

“Antifa en Washington me recordó a Venezuela y sus colectivos chavistas”

La noche del sábado fue una pesadilla para muchos asistentes a la MAGA March en Washington.

Eran alrededor de 50. Todos vestidos de negro. Empezaron a gritar y a insultar a quienes estábamos en el bar del W Hotel que queda al lado de la Casa Blanca. El lugar estaba lleno de gente con gorras y ropa de MAGA —algo completamente extraño en DC— que hablaban y reían mientras tomaban unos tragos al aire libre en una fría noche de finales de otoño. Todo en calma hasta que apareció Antifa. 

Los insultos pasaron al ataque físico cuando uno de los miembros de Antifa atravesó la baranda que separa el bar de la calle para quitarle de su cabeza un MAGA hat que llevaba un hombre. 

Justo en ese momento, cuando los hombres que estaban en el bar se pararon y parecían dispuestos a enfrentar al grupo de Antifa, llegó la policía, hizo una barrera humana para evitar el contacto entre unos y otros, y en minutos logró que los Antifa avanzaran por la Pennsylvania Avenue. 

Mientras veíamos cómo el grupo de hombres vestidos de negro, algunos con camisas de Black Lives Matter, se perdía de nuestra vista, una venezolana que estaba a mi lado me dice: Esto me hizo recordar a Venezuela y sus colectivos chavistas. 

Ese sería el inicio de una larga noche en la que, hora tras hora, me convencía más de que la afirmación de la venezolana que nos acompañaba era terroríficamente acertada. 

Decidimos salir del bar para grabar unas tomas desde una terraza que da vista completa a la Casa Blanca. Después de caminar un par de cuadras volvimos a encontrarnos al grupo de Antifa. Ahora acosaban a un hombre que vestía un saco rojo de MAGA. El joven les gritaba y no parecía tener temor a pesar de que estaba solo y se enfrentaba a un grupo que, como dije antes, parecía de alrededor de 50 personas. La policía seguía escoltando a Antifa. 

¿Cómo es posible que vayan por las principales calles de la capital del mundo acosando agrediendo a la gente y no son detenidos?, me pregunté.  

Ya en la terraza donde grabaríamos algunos informes de lo que había sido la Million Maga March, con la vista maravillosa de la Casa Blanca y el Obelisco, pero con gritos y explosiones que se escuchaban a lo lejos, le pregunté a un amigo exmilitar que me acompañaba “¿qué buscan, cuál es su objetivo?” 

Es verdad que esta gente de Antifa es muy agresiva y no tienen problema en atacar físicamente a mujeres o ancianos, pero su objetivo principal, por lo menos en primera instancia, me pareció que era no atacar físicamente, sino, primero, intimidar, acosar y perseguir. Hacer que la gente sienta temor. 

Antifa ondeando la bandera comunista. (Twitter)

Mi amigo, que aunque es estadounidense conoce muy bien Venezuela y cómo actúan los bandidos ahí, me dice que a él, en ese aspecto en particular, también se le parecen —los Antifa— a los “colectivos”. Confirma mi interpretación y me explica que buscan mostrar que tienen cierto control y presencia en las  calles de Washington D. C., dejar claro que si sales con una gorra, camisa o cualquier cosa que te identifique como Trump supporter corres el riesgo de ser acosado, insultado y perseguido. Y si decides confrontar a los atacantes, tendrás a un grupo de gente lista y entrenada para pasar a la agresión física.

Me aconseja además que cuando nos los encontremos de frente no muestre miedo. Asegura que si no actúo como si tuviera miedo y no tengo nada que muestre que soy de MAGA no se interesarán en mí.

Además, me hizo notar algo muy interesante. Estos “colectivos” de Antifa tienen “líneas de ataque”. Los primeros, esos que empiezan el acoso y la intimidación, no parecen tener mucha fuerza o entrenamiento para pelear, al lado de grupos como los Proud Boys se ven bastante débiles y sin entrenamiento físico como para ganar una pelea de verdad. Pero atrás de ellos, de esa “primera línea”, hay otros que sí parecen entrenados para la pelea, que sí son grandes y corpulentos, y que entran en acción si la situación pasa a un enfrentamiento físico. 

Después de grabar un par de vídeos y reflexionar sobre lo que habíamos visto, decidimos ir a una reunión de MAGA en un bar que quedaba a unas cuadras de donde estábamos. El restaurante en el que habíamos sido atacados por Antifa cerró después del enfrentamiento frustrado por la policía. El mesero se disculpó diciéndonos que mantenerlo abierto esa noche no era seguro ni para ellos ni para nosotros. Washington no es seguro si eres Trump supporter… 

Cuando nos acercábamos al lugar de la reunión MAGA encontramos una fila de policías con sus bicicletas, dijeron que no podíamos pasar por ahí, les explicamos que íbamos a un bar que quedaba sobre esa calle, nos indicaron que camináramos unos bloques más hacia a la izquierda y después podríamos bajar en dirección al bar que buscábamos. Dimos una larga vuelta porque varias cuadras más estaban cerradas por policías, logramos bajar más adelante y doblar a la derecha para devolvernos en dirección a nuestro destino. 

Al llegar al lugar nos encontramos con una calle llena de seguidores de Trump haciendo fila para entrar a los diferentes lugares de la cuadra. Le preguntamos a un señor que estaba en la fila si él sabía por qué todas las calles alrededor estaban cerradas, nos dijo lo mismo que nosotros suponíamos, la policía intenta con eso frenar la entrada de Antifa a esta calle donde están las fiestas de MAGA. 

Después de un par de horas, cuando salimos del lugar y caminábamos de nuevo en dirección a la Casa Blanca, a dos cuadras del bar seguía la barrera de policías, mientras avanzábamos, conversaba con la mujer venezolana de lo surreal de la situación: un grupo de Antifa va por las principales calles de la capital del mundo agrediendo a votantes republicanos, la policía los escolta y sigue sus pasos para entrar a tiempo en cada oportunidad en la que se pase a la agresión física. De otro lado, la policía rodea con una barrera humana los alrededores de la cuadra donde se reúnen los Trump supporters para que Antifa no llegue allí. 

Al encontrarnos con los policías nos preguntan si vamos a pasar la calle y cuando decimos que sí, que saldremos y vamos a buscar nuestro carro en esa dirección, mueven un par de bicicletas —las barreras son de policías cada uno con su bicicleta— y nos abren espacio para que pasemos. En ese momento viene una mujer y se acerca a gritarnos “fuck Trump” y otros insultos. La ignoramos y pronto se vuelve a seguir gritando contra los policías, en ese momento la venezolana vuelve con su analogía y me dice: me siento en Caracas, con miedo de que aparezcan los colectivos en cualquier momento.

Colectivos, Antifa
Colectivos venezolanos. (Twitter)

La noche del sábado después de la Million MAGA March fue de pesadilla para muchos. Washington es profundamente azul, más del 90 % vota demócrata, creo que muchos de los asistentes a la marcha no imaginaron que verían un panorama tan desolador. No imaginaron que en una cena en un restaurante al aire libre terminarían esquivando fuegos artificiales tirados por Antifa, que en una caminata nocturna por la capital terminarían corriendo y espantados porque se encontraron de frente a grupo de acosadores dispuestos a pasar al ataque físico en cualquier momento.

Me da una profunda tristeza pensar en esos americanos que vinieron de otros lugares a marchar y, luciendo sus gorras y camisas de Trump, se dieron cuenta en la mitad de una calle de la capital, que en Estados Unidos la gente ya no es libre para salir vestida como quiera y apoyar a quien se le dé la gana. Que en el país de la libertad apoyar a Trump públicamente es peligroso. 

1 comment
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article
pandemia, confinamientos, letales, covid, pandemia

Estudio asegura que confinamientos son 10 veces más letales que la pandemia

Next Article
Pensilvania, Trump

Trump desmiente al WaPo: no ha abandonado el caso en Pensilvania

Related Posts
Total
0
Share