fbpx
Associated Press, iglesia catolica

La más reciente investigación de Associated Press expone de nuevo su “sutil anticatolicismo”

El portal The Pillar, un medio especializado en cubrir y analizar noticias en torno a la Iglesia Católica, respondió punto por punto el artículo de Associated Press

[Read in English]

El 4 de febrero, en horario matutino, la agencia Associated Press publicó una investigación titulada: «Las diócesis católicas acumulan miles de millones en ayudas a los contribuyentes». En la extensísima pieza concluyeron que, «En total, las casi 200 diócesis del país, donde gobiernan obispos y cardenales, y otras instituciones católicas recibieron al menos 3.000 millones de dólares. Eso hace que la Iglesia Católica Romana sea quizás la mayor beneficiaria del programa de ayudas del Gobierno».

Pero la investigación de Associated Press tiene varios conceptos errados sobre cómo es la estructura de la Iglesia, cómo funciona, quién maneja los fondos y cómo se pueden gastar.

El artículo de Associated Press generó controversia y el portal The Pillar, un medio especializado en cubrir y analizar noticias en torno a la Iglesia Católica, respondió punto por punto las afirmaciones de la investigación de AP.

La respuesta a Associated Press: La Iglesia Católica es una sociedad, no un monolito

La pieza de The Pillar se titula: «Una sociedad, no un monolito: Lo que la Iglesia católica es y no es», que es, fundamentalmente, una respuesta dirigida a Associated Press.

«El jueves por la mañana, Associated Press publicó un informe en el que se acusa a “la Iglesia Católica Romana” en los Estados Unidos de “sentarse sobre miles de millones” mientras “acumulaba la ayuda de los contribuyentes” a través del Programa de Protección de Salarios», se lee en el medio. «El artículo de AP, que sigue a un reporte similar de AP publicado en julio de 2020, toma como un todo los activos e inversiones de las diócesis católicas, parroquias, escuelas y otras instituciones caritativas afiliadas a la Iglesia en Estados Unidos y las trata como partes de un todo singular».

A partir de este punto, hubo varios puntos aclarados a Associated Press por parte del medio católico:

«La Iglesia Católica es una sociedad, no un monolito», apunta The Pillar. «La Iglesia Católica se entiende a sí misma como una comunión de personas e instituciones, no como una sola organización. Sus estructuras legales están diseñadas para reflejar esa teología», por tanto, entender a la Iglesia Católica como un grupo monolítico que maneja todo el dinero de forma concentrada es un error. Y esto es lo que hace AP cuando afirma que «La Iglesia Católica Romana» está sentada sobre miles de millones, como si una sola institución tuviera a su disposición todo ese dinero.

El artículo de The Pillar señala que «Muchas noticias no entienden las distinciones legales y teológicas entre una diócesis, una parroquia, una escuela católica y otras instituciones católicas como un cementerio». Es decir, estas organizaciones son canónica y técnicamente distintas. Pero no solo desde el punto de vista eclesiástico, casi siempre son también distintas en el derecho civil. «Los obispos no controlan el dinero de la mayoría de las organizaciones dentro de su jurisdicción por razones teológicas relacionadas con la autocomprensión básica de la Iglesia», subraya el medio.

Associated Press - anticatolicismo - Iglesia Católica - El American
Misa en Miami. (EFE)

¿Este punto fue ignorado por Associated Press al momento de publicar la investigación? ¿Hay información al respecto? De acuerdo con The Pillar, «El Vaticano lleva más de un siglo insistiendo en que los obispos católicos de Estados Unidos se aseguren de que la organización legal y financiera de las instituciones católicas refleje la teología católica, y que las realidades distintas no sean tratadas en la ley o en la práctica como una única organización». Este punto no fue aclarado en el trabajo de investigación de la agencia.

Otro punto que fue tratado de manera inadecuada por Associated Press es cómo se maneja el dinero en las diócesis.

Por ejemplo, en una parte de la investigación señalan que, «Cuando la pandemia comenzó a desarrollarse, decenas de diócesis católicas de todo Estados Unidos recibieron ayuda a través del Programa de Protección de Salarios mientras disponían de más de 10.000 millones de dólares en efectivo, inversiones a corto plazo u otros fondos disponibles, según ha descubierto una investigación de Associated Press. Y a pesar de la amplia recesión económica, estos activos han aumentado en muchas diócesis».

Pero la agencia no mencionó, o se olvidó comentar, que hay importantísimas restricciones legales en las formas de gastar el dinero dentro de la Iglesia.

Por ejemplo, el artículo de Associated Press «informó que la Arquidiócesis de Chicago “tenía más de mil millones de dólares en efectivo e inversiones en su sede y división de cementerios hasta mayo”, pero “las parroquias, escuelas y ministerios de Chicago acumularon al menos 77 millones de dólares en fondos de protección de salarios”».

Pero, pese a que la arquidiócesis es una corporación única, con lo cual maneja de forma centralizada todas las instituciones e ingresos de la arquidiócesis «el arzobispo, el cardenal Blase Cupich, no puede, según el derecho canónico, desviar el dinero que posee la arquidiócesis del propósito expreso de mantener los cementerios católicos a perpetuidad. Tampoco puede tomar legítimamente el dinero del seminario y utilizarlo para un proyecto parroquial. Si lo hiciera, el Vaticano invalidaría la acción en caso de apelación». Es decir, aunque algunas instituciones u organizaciones de la Iglesia brillen por su sanidad financiera, no es posible desviar esos fondos a alguna institución en apuros. Es el mismo principio bajo el cual operan las instituciones estatales.

El informe de AP, según la respuesta de The Pillar, sugería que una arquidiócesis como la de Chicago podrían «obtener capital vendiendo bonos a los inversores», y citaba una evaluación de Moody’s donde se explicó que «los 1.000 millones de dólares en efectivo e inversiones que tiene la sede de la arquidiócesis y la división de cementerios podrían cubrir unos 631 días de gastos operativos».

Eso es fácticamente erróneo porque la Iglesia establece estrictos límites legales en torno a cómo se pueden apalancar los fondos de los cementerios porque considera que su mantenimiento perpetuo es una responsabilidad sagrada con lo cual, canónicamente, no es posible usar ese dinero para otros fines. «Según el canon, las dotaciones establecidas con ese fin deben depositarse en una cuenta segura y separada y “invertirse con cautela” sólo en beneficio de la fundación», explicó The Pillar.

En otra parte de la investigación, Associated Press comentó que las iglesias fueron exentas del requerimiento de tener menos de 500 empleados para recibir las ayudas del Estado.

El reportaje afirma que “Después de que el Congreso dejara participar a las organizaciones sin fines de lucro y religiosas en primer lugar, los funcionarios católicos presionaron a la administración Trump para obtener una segunda ayuda. Las organizaciones religiosas fueron exentas de la llamada regla de afiliación que normalmente descalifica a los solicitantes con más de 500 trabajadores”.

“Sin esa exención, muchas diócesis no habrían podido aplicar porque entre sus oficinas centrales, parroquias, escuelas y otras instituciones afiliadas, su número de empleados hubiera excedido el límite,” dice el artículo.

Sin embargo, esto también es una afirmación dudosa puesto que, tal y como se explicó en la respuesta del portal The Pillar, «si bien una “diócesis” puede parecer que emplea a miles de personas, la realidad canónica es que un maestro en una escuela católica y un abogado en una cancillería no trabajan para la misma entidad».

“Lo que la AP denominó “exención” fue en realidad una clarificación en términos básicos de derecho civil. Las parroquias, las diócesis y otras instituciones católicas están constituidas por separado en el derecho civil. Pero a medida que se redactaban las normas del Programa de Protección de Salarios, quedó claro que las entidades católicas próximas entre sí, que a veces tienen relaciones contractuales que les permiten centralizar la infraestructura, corrían el peligro de ser contabilizadas de forma inexacta por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA por sus siglas en inglés) como una sola organización,” explicó JD Flynn, editor de The Pillar para National Review.

Los grupos de presión de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos intervinieron ante la SBA para explicar que la organización civil separada de las instituciones católicas no era sólo una ficción legal, sino que era, de hecho, un reflejo de la autocomprensión teológica y canónica de la Iglesia Católica,” agregó.

Como la inmensa mayoría de las diócesis católicas que operan en Estados Unidos no lo hacen bajo la forma jurídica de “corporación única”, no tienen control sobre todos los bienes de la diócesis. Aunque hayan miles de empleados entre seminarios, parroquias, la curia diocesana, universidades, hospitales, entre otras instituciones, estas suelen tener una personalidad jurídica separada. Las diócesis por sí mismas controlan muchos menos bienes de lo que parece, con lo cual, la mayoría no tiene más de 500 empleados. The Pillar explica que “Aunque parezca que una “diócesis” emplea a miles de personas, la realidad canónica es que un profesor en una escuela católica y un abogado en la cancillería no trabajan para la misma entidad”.

En síntesis, el artículo de Associated Press, si bien no hace afirmaciones falsas sobre las ayudas otorgadas a las instituciones católica, sí pasa por alto cómo se gestiona el dinero o cómo funciona la misma organización y no busca contrastar fuentes para buscar una explicación alternativa a la situación. Esto expone, a fin de cuentas, un sesgo ideológico en su reporte que forma una matriz de opinión equivocada y negativa hacia la Iglesia. O, en palabras del propio Flynn, un “escabroso y sutil anticatolicismo”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article

Cuarentenas causan desempleo pero no son efectivas conteniendo el virus

Next Article

Cámara de Representantes remueve a Marjorie Taylor Greene de los comités parlamentarios

Related Posts

Volvamos al Logos

La racionalidad es una exigencia interior del ser humano, que lleva consigo una sed por el infinito, por lo intangible, por aquello que le sobrepasa y que al mismo tiempo le habla directa y personalmente.
Total
0
Share