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neomarxismo, El American

Apoyar el adoctrinamiento comunista en las escuelas fue un suicidio político para McAuliffe

En la elección de Virginia, Glenn Youngkin tomó el partido de los padres preocupados y Terry McAuliffe el de los consejeros woke

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En los últimos meses las reuniones de los consejos escolares son campos de batalla entre padres preocupados y consejeros electos. Es una revolución de abajo hacia arriba. La mayoría antes silenciosa toma la palabra y se opone al poder establecido. Es una consecuencia no intencionada de  cierres y restricciones: padres que ayer estaban demasiado ocupados para votar en elecciones de consejos escolares han descubierto asombrados lo que se enseña a sus hijos. 

Las clases en línea los forzaron a ver cómo sus hijos son adoctrinados en ideología comunista woke. Se les dice que son machistas y racistas por ser niños y blancos y que atreverse a ponerlo en duda con argumentos científicos sería la “prueba” de su racismo y que su país es “sistémicamente” racista. Además de enseñar que los Padres Fundadores fueron “peores que Hitler” y que esforzarse es cruel y explotador; bueno es ofenderse y victimizarse. 

¿Cómo el comunismo se apoderó de las escuelas?

El tema de fondo es largo y complejo. Son élites de ideología totalitaria luchando por imponer el socialismo a los Estados Unidos. Pero la toma de los consejos escolares por la ultraizquierda woke fue simple. Los consejos escolares importan. Pero pocos se presentan a sus elecciones y pocos padres votan en ellas. El resto está ocupado trabajando y criando a su hijos lo mejor que pueden (ya que es difícil en medio de la desarticulación de la estructura del capital y la inflación que impulsa Biden). 

La ultraizquierda woke identificó la oportunidad de movilizar activistas para controlar los distritos escolares imponiendo su ideología a los niños. Y les funcionó hasta que los padres conservadores, o progresistas moderados pre-woke, descubrieron qué es lo que se enseña a sus hijos. Ahí se revelaron, protestan y participan activamente en reuniones. Ya son un movimiento nacional descentralizado y pacífico, decidido a derrotar a la infiltración ideológica radical en las escuelas.

Aterrada ante la inesperada participación democrática de los padres, la ultra izquierda woke de la National School Boards Association –NSBA– denunció “amenazas” y “actos de violencia” sin citar ningún ejemplo. Temiendo perder democráticamente los consejos escolares inventaron un inexistente problema de “seguridad” de sus consejeros y calificaron al derecho de los padres y ciudadanos como “terrorismo doméstico”. De hecho, el fiscal general Garland ordenó al FBI investigar esas míticas amenazas. Sin embargo, ni la NSBA, ni Garland, ni la prensa izquierdista podían citar una sola amenaza real.

Encubriendo al violador

Finalmente los medios woke tuvieron su ansiada imagen del “terrorista doméstico” con la fotografía de un padre blanco arrestado el 22 de junio en una reunión del Consejo Escolar del Condado de Loudoun, en Virginia. Pero, el Daily Wire donde Ben Shapiro es editor emeritus entrevistó a Scott Smith revelando su historia.

El supuesto “terrorista doméstico” fue al Consejo a oponerse a una medida en la cual niños y adolescentes podían ir al baño o vestuario según su autopercepción de género. Smith tenía un trágico motivo para oponerse, pues un adolescente en falda que se autopercibía de “género fluido” había violado brutalmente a su hija adolescente en el baño de la escuela.

La consejera Beth Barts afirmó ese día que “los estudiantes no corrían peligro”. El superintendente, Scott Ziegler dijo “lo hemos escuchado de varias de las personas que han intervenido esta noche, pero el estudiante transgénero depredador simplemente no existe”. Pero, la prensa conservadora reveló que existía, había cometido otro asalto sexual en otra escuela y tanto la consejera Barts como el superintendente Ziegler lo sabían. Y lo encubrieron. Esa noche una mujer le gritó a Smith que su hija mentía sobre su violación. Smith enfureció y la insultó. Él fue arrestado. 

La batalla de Virginia

En la elección de Virginia, Glenn Youngkin tomó el partido de los padres preocupados y Terry McAuliffe el de los consejeros woke. McAuliffe afirmó en un debate que los padres no tenían  derecho a intervenir en los contenidos de la educación de sus hijos. Youngkin prometió desterrar la Teoría Crítica de la Raza y del Género de las escuelas.

El republicano le propinó una derrota aplastante a Biden y a la ultraizquierda demócrata apoyándose en un gigantesco movimiento conservador que apenas empieza a despertar.

1 comment
  1. Los padres hicieron valer su derecho a intervenir en la educación de sus hijos. Y le dijeron a McAuliffe: “Con mis hijos no te metas”. 👏👏👏

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