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Biden y los sindicatos

Estados Unidos a merced de los sindicatos

Alexandria Ocasio-Cortez se ha convertido en la voz que los sindicatos necesitaban para recuperar el poder burocrático
Biden comprometido con AFL-CIO, la principal asociación de sindicatos en EE. UU.

Durante su campaña presidencial, Joe Biden promocionó la buena fe de los sindicatos y prometió una lealtad feroz a las organizaciones de empleados. En un evento de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO por sus siglas en inglés), Biden se comprometió con los asistentes a ser el «presidente sindical más fuerte que jamás haya tenido, y se comprometió a empoderar a los trabajadores» desde la Casa Blanca. 

Los promotores sindicales han visto cómo durante décadas políticos tradicionales como Joe Biden o Hillary Clinton, o quienes dentro del Partido Demócrata tienen una visión moderada, han utilizado a los sindicatos con fines electorales con aportes más que van más allá del caudal de votos, sin lograr a cambio un compromiso burocrático serio con los líderes sindicales.

En 2016, por ejemplo, los sindicatos gastaron más de 100 millones de dólares en la campaña de Hillary Clinton, incluyendo 15 millones de la AFL-CIO, cerca de 20 millones de la Asociación Nacional de Educación y otros 20 millones de la Unión Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), organización que para el 2020 aportó 150 millones para elegir al candidato demócrata.   

A su vez, «Biden se comprometió a promulgar la Pro Act, un proyecto de ley para fortalecer las leyes laborales, responsabilizar personalmente a los ejecutivos por interferir en los intentos de los trabajadores de sindicalizarse y revertir la legislación que debilita a los sindicatos para garantizar que todos los trabajadores tengan derecho a negociar colectivamente», según informó Forbes.

La izquierda radical aún más comprometida con el movimiento sindical 

Para muchos conservadores el senador Bernie Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) tienen una agenda progresista que se enfoca en acabar con las tradiciones de orden moral o religioso. Pero más allá de una agenda cultural, las pretensiones de políticos como AOC apuntan a aumentar la burocracia y consolidar su movimiento a largo plazo.

En este sentido, AOC se ha convertido en la voz que los sindicatos necesitaban para recuperar el poder burocrático. Recientemente, la representante se refirió a la nueva estrategia por la que debería optar los sindicatos en Estados Unidos argumentando que «No vamos a ganar mucho dinero con más dinero. Vamos a derrotar mucho dinero con una gran organización», mientras defendía el “no” a volver al trabajo después de que desaparezca el COVID-19

AOC y Sanders no son los únicos con fuertes lazos en el mundo sindical. Según CNN, «El presidente de AFL-CIO, Richard Trumka, respalda al alcalde de Boston, Marty Walsh, mientras que el representante de Michigan Andy Levin, un demócrata de izquierda radical, también ha construido una base de apoyo entre los líderes sindicales, incluidos los trabajadores de comunicaciones de Estados Unidos».

Sindicatos, un ambiente propicio para la corrupción

El exceso de burocracia es el ambiente ideal para que la corrupción aparezca incluso a nombre de los menos favorecidos. En 1957 el Congreso de EE. UU. promulgó una ley anticorrupción destinada a combatir este fenómeno en los sindicatos, debido a los casos de soborno y fraude por parte de miembros sindicales de la época.

The New York Times informó que General Motors ha acusado a Fiat Chrysler de sobornar a los dirigentes sindicales para obtener una ventaja sobre GM en las negociaciones contractuales. (AFP)

Esta ley apunta a la transparencia en la información contable que deben presentar los líderes sindicales a la oficina del trabajo. Acciones como «ampliar la presentación de informes, incluyendo para los sindicatos más pequeños, requerir presentación electrónica y cambiar la forma en que se proporciona la información financiera», lograron mejorar la transparencia en la información sindical.

A pesar de estos avances, los burócratas sindicales aún encuentran vías para cometer delitos de corrupción. Por ejemplo, a inicios de 2020 The New York Times publicó que «durante cinco años, los investigadores federales han reconstruido un amplio patrón de corrupción dentro de United Automobile Workers, evidenciando la desviación de las cuotas por parte de los funcionarios sindicales», involucrando al líder sindical Gary Jones.

Estados Unidos es una máquina de progreso gracias a la flexibilidad laboral y al ambiente propicio para emprender. El sistema económico y jurídico se encarga de defender a los ciudadanos de las decisiones burocráticas de los políticos, «gestando así un mercado eficiente de la mano de una creciente población móvil que significa una fuerza laboral más joven», y, por lo tanto, más capacitada e innovadora que no encaja dentro de los viejos estándares que imponen los sindicatos.  

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