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¿Qué es una fintech y cómo está revolucionando el sector financiero?

Fintech, El American

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Las finanzas personales han evolucionado tanto como lo ha hecho el mundo en los últimos cien años. Una revolución industrial moderna lo ha cambiado todo y nos ha trasladado a un ecosistema digital. Los servicios financieros no han sido una excepción. Al contrario, son el mejor ejemplo de cuanto han cambiado las cosas desde que la tecnología se integró a la vida cotidiana.

La integración de nuevas formas para procesar transacciones, medios de pago, métodos de ahorro e inversión ha abierto la puerta a una nueva forma de concebir los servicios financieros: las fintech.

¿Qué es una fintech?

El término fintech se vuelve cada vez más frecuente en el sector financiero dada la creciente afluencia de empresas e inversionistas que buscan innovar en sus métodos. Y, aunque deriva de la contracción de las palabras «finance» y «technology», el campo de aplicación es tan amplio que a menudo resulta difícil dar con una definición precisa.

Según la Journal of Innovation Management (JIM), revista especializada y multidisciplinaria dedicada al debate sobre la innovación tecnológica, una fintech puede definirse como una «nueva industria que aplica la tecnología para mejorar las actividades financieras».

Es decir, el sector fintech es el conjunto de empresas y prestadores de servicios que aprovechan la tecnología informática para modernizar, agilizar y facilitar el modo en que se prestan sus servicios, sean administrativos o financieros, haciéndolos más confiables y cómodos para sus usuarios y clientes.

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De tal forma que la participación de empresas fintech no es exclusiva de la industria financiera, sino que también ofrece nuevas oportunidades a las pequeñas, medianas y grandes empresas, así como a distintos modelos de negocios de cualquier sector para revolucionar la forma en que gestionan sus finanzas internas.

De hecho, por lo general las fintech son startups o pequeñas empresas que se enfocan en el desarrollo de nuevas tecnologías, con el objetivo de ofrecer soluciones financieras a las necesidades de un mercado dominado por empresas más grandes y con procesos burocráticos complejos.

Ventajas y desventajas de una fintech

Aunque el término se remonta a los años 80, cuando la tecnología financiera no era ni remotamente similar a lo que es hoy, las fintech buscan facilitar la manera en que los usuarios acceden a servicios financieros. Sin embargo, toda novedad tiene sus ventajas y sus desventajas.

Por una parte, los procesos y las formas de interacción se agilizan y se hacen más sencillos, pero también se crean nuevos retos y áreas de conocimiento sobre el sistema financiero que requieren de cierto esfuerzo para lograr la adaptación.

Ventajas de las fintech

Accesibilidad

Al ser la aplicación de nuevas tecnologías un aspecto inherente a su definición, cualquier persona con un dispositivo móvil o conexión a Internet puede acceder a los servicios de una fintech, lo que genera oportunidades de inclusión financiera. Un ejemplo claro es que la banca tradicional hoy ofrece cuentas digitales mediante las que los usuarios pueden tramitar casi todos los procesos bancarios, desde transferencias hasta solicitud de créditos.

Rapidez

La agilización de los procesos burocráticos y administrativos es una de sus razones de ser. Hoy en día, gracias a la revolucionaria tecnología financiera, el tiempo de espera de cualquier procedimiento se ha reducido, incluso a cuestión de minutos, en buena parte de los prestadores de servicios.

Variedad de servicios

Al tener la oportunidad de compilar todos los servicios en una única plataforma, las nuevas tecnologías ofrecen gran variedad de opciones y brindan al usuario una experiencia más cómoda y mayor sensación de libertad.

Costos bajos

Dado el entorno de competencia en el que se desarrollan, usualmente las fintech ofrecen costos y comisiones de servicio mucho menores a las de la banca tradicional.

Desventajas de las fintech

Seguridad

Si bien es cierto que buena parte de la tecnología desarrollada se dirige a proteger datos y transacciones de los usuarios, como lo es la tecnología blockchain, que usa criptomonedas, no es una garantía que pueda generalizarse.

Falta de regulación

Dado que se trata de nuevas tecnologías y métodos completamente innovadores, si se toma en cuenta que las legislaciones nacen de un proceso burocrático y requieren ser estudiadas y debatidas, la posibilidad de un fraude o una pérdida en lo que refiere a una fintech siempre está presente.

Esta desventaja, sin embargo, han ido desapareciendo en la medida en que los países han legislado regulaciones correspondientes.

Carencia de sucursales físicas

Como la mayoría de las fintech son cien por ciento digitales, encontrar atención personal al presentarse algún problema con el servicio puede ser difícil. Usualmente, el servicio al cliente se maneja por medio de redes sociales, sitios web o correo electrónico.

Accesibilidad

Además del factor mencionado anteriormente, una desventaja adicional es cuando la población carece de conexión a internet, no cuenta con un dispositivo móvil o simplemente no sabe utilizar las tecnologías necesarias para acceder a este tipo de servicios.

Tipos de fintech

Al tratarse de un concepto de amplísimo espectro, una fintech puede tomar distintas formas y servir para diversos propósitos. Es posible agruparlas en ciertas categorías según el tipo de servicios que ofrezcan.

Criptoactivos

Quizá el tipo de fintech que ha adquirido mayor relevancia en los últimos años ha sido el de los activos digitales, como las criptomonedas. Son un medio digital de intercambio que se basa en la criptografía y que está protegido por sistemas de registro distribuido (la tecnología blockchain es la más popular).

Por su seguridad y robustez, así como por la influencia de la oferta-demanda en su valor real, se han convertido en una moneda alternativa en el mercado financiero.

Asesoramiento financiero y gestión patrimonial

Estas plataformas de educación financiera son cada vez más populares y se basan en algoritmos complejos de inteligencia artificial que permiten que los usuarios reciban asesoría automatizada sin la intervención de terceros.

Por lo general, recopilan información sobre los mercados y, tras realizar un perfil del cliente, lo orientan en la toma de decisiones de inversión. Los más conocidos son los robo-advisors que se pueden encontrar en todo tipo de sitios web, especialmente en las apps de trading.

Finanzas personales

Este tipo de plataformas son empleadas hoy en día por buena parte de las instituciones financieras que ya han comenzado a migrar (aunque sea parcialmente) a los sistemas automatizados o digitales. Les ofrecen a los usuarios distintas opciones de gestión de gastos, como carteras de ahorro o bolsillos categorizados y, usualmente, brindan la opción de comparar distintos productos financieros.

Por lo general, estas tecnologías permiten consultar información sobre el estado y los movimientos de las cuentas bancarias, y apuntan hacia productos financieros que coinciden con el perfil del usuario.

Pagos electrónicos

Este tipo de plataformas ya son comunes en buena parte del mercado financiero. Son, en términos sencillos, servicios de pago por medio de dispositivos móviles. Las apps de los bancos o aplicaciones, como PayPal o Binance, son un buen ejemplo de ello.

Big data

Las entidades o plataformas de análisis de datos usualmente están integradas, en mayor o menor medida, en los diversos tipos de fintech. Se trata de tecnologías que permiten analizar un gran volumen de datos en tiempo real, contrastándolos y verificándolos con otras bases de datos y, a menudo, corren sobre la base de inteligencia artificial.

Crowdfunding

También conocido como micromecenazgo, el crowdfunding es un mecanismo digital de colaboración que permite la recolección de fondos para la financiación colectiva y semiindependiente de proyectos, sin la necesidad de intermediación financiera de bancos o financistas privados que condicionen el desarrollo.

Este tipo de plataformas suele usarse para la recolección de fondos con fines benéficos, pero también son un método innovador para desarrollar ideas mediante la difusión pública.

Banca digital

La forma más sencilla de definir esta categoría es la suma entre la banca tradicional y el internet. Se trata de la posibilidad de llevar a cabo las mismas transacciones que ofrecen las entidades financieras, desde la comodidad de un dispositivo móvil. Permiten crear cuentas, realizar movimientos, invertir, ahorrar, domiciliar servicios y adquirir productos financieros a través de internet.

Estas tecnologías ofrecen altos grados de seguridad y flexibilidad, además de la inmediatez característica de la web.

Insurtech

Usualmente conocidas como un subsector de las fintech, estas plataformas compilan nuevas maneras de ofrecer productos y servicios en el sector de los seguros, mediante el uso de tecnologías informáticas como blockchain, big data y plataformas de asesoramiento. Su nombre deriva de la contracción de las palabras insurance y technology.

4 fintechs que están revolucionando el mundo

La mejor manera de apreciar el concepto de fintech (y su vasto campo de aplicación) es ilustrarlo con ejemplos. A continuación, 4 grandes fintechs que mejoraron el mundo financiero:

Bitcoin

Aunque buena parte de la comunidad de seguidores de los criptoactivos podría tener diferencias filosóficas al considerar el bitcoin como una fintech (sobre todo si se toma en cuenta que no todo lo relativo a las criptomonedas lo es), lo cierto es que se trata de una nueva tecnología que ha sido brutalmente disruptiva en el mundo de las finanzas.

Bitcoin es, a la vez, una criptomoneda y un sistema de pago sin intermediarios. Es decir, no está regulada por un banco central ni administrada por una entidad única. Esto permite a los usuarios realizar transferencias de dinero entre ellos, por medio de un sistema de código abierto y asegurado por tecnología blockchain, y convivir en una red descentralizada.

PayPal

Aunque puede que esta plataforma ya no se vea con sorpresa (por tener más de 20 años de existencia), lo cierto es que su creación cambió la forma de entender el mundo financiero.

Se trata de un sistema de intercambio de pagos en línea que nació como una alternativa a los métodos de pago tradicionales, como el cheque o el giro postal. Hoy en día es una de las empresas de pago por internet más grandes del mundo y tiene alcance global. Solo en América Latina tiene convenios en múltiples países con distintos servicios financieros locales para hacer retiros directos en moneda local o usarla como método de pago, entre los que están Brasil, México, Colombia, Argentina y Chile.

Monzo Bank

Esta plataforma se creó en Londres, Reino Unido, como uno de los primeros bancos de operación completamente digital. De hecho, comenzó a operar por medio de una aplicación digital antes de conseguir una licencia bancaria.

Wise

Se trata de una plataforma creada también en Londres, bajo el nombre de TransferWise, y cuya motivación inicial fue la de ofrecer la opción de contener distintas divisas en una misma cuenta, haciendo posible la conversión instantánea entre ellas y la transferencia de dinero entre países. Se fundó en 2011 y hoy ya se ha expandido a Estados Unidos, Australia, Singapur y Estonia.

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