fbpx

De casi cerrar al éxito: cómo una propuesta de valor presentada a Microsoft salvó a una empresa de Texas manejada por latinos

Una bancarrota, Microsoft y unas botas Jordan: la historia de cómo se salvó Global Containers, empresa fundada por latinos

Global Containers & Custom Packaging Inc es una de las compañías de logística más importantes de El Paso, Texas y fue fundada por latinos; en 2018 estuvieron cerca de cerrar, pero pudieron reponerse y alcanzar el éxito

José Ochoa es la descripción de librito de un empresario latino en Estados Unidos: trabajador, ambicioso y soñador. Oriundo de Chihuahua, México, José tenía claro que su vida giraría en torno a la manufactura y el empaquetamiento, por lo que empezó a estudiar ingeniería industrial en manufacturas en el Instituto Tecnológico de Chihuahua I y II.

Costear sus estudios y subsistir durante los años de estudiante no era tarea fácil por lo que Inició su vida laboral desde joven, vendiendo frutas y trabajando en construcción en la calurosa Ciudad Juárez durante sus vacaciones de verano. Trabajaba en una empresa de una de sus tías, una exitosa empresaria de la localidad. Con lo que reunía esos meses se costeaba su vida universitaria.

José se graduó de ingeniero en 2001, pero el mercado laboral era complejo y estuvo más de un año sin conseguir trabajo en su ámbito. Tuvo una etapa como vendedor de filtros que le permitió mantenerse y, posteriormente, se mudó a Ciudad Juárez, donde después de meses pudo conseguir su primer empleo como ingeniero de empaque en Delphi Automotive Systems, uno de los proveedores más grandes de General Motors y otras compañías de autos. Ahí conoció a su actual socio.

En este empleo fue donde entendió su nicho de mercado actual. “Me costaba mucho, hasta lloraba para intentar entender cómo funciona Delphi, toda la cadena de suministros, cómo funcionaba la industria automotriz y la cadena de desarrollo. Afortunadamente, tuve un mentor, mi jefe, Ángel Vargas, que creyó en mí y me dio la oportunidad de aprender junto a él”, contó José a El American.

De Delphi, José pasó a una empresa automotriz alemana, Siemens VDO, dónde ayudó a la empresa a ahorrar dinero y mejorar la ingeniería de empaque. Luego, el destino lo llevó a cruzar caminos de nuevo con su actual socio, con quien decidió en ese momento emprender su negocio: Global Containers & Custom Packaging Inc.

El nacimiento de Global Containers

Fundaron la empresa en 2008 en México y en 2009 en Estados Unidos. Él y su socio detectaron una oportunidad de mercado luego de tener problemas con los proveedores de la industria de empaque.

“Nunca cumplían los tiempos acordados, la atención no era la mejor y a veces era frustrante. Teníamos ese nicho para explotarlo. Era una oportunidad y la tomamos”, dijo.

De casi cerrar al éxito: cómo un programa de Microsoft salvó a una empresa de Texas manejada por latinos
José Ochoa, co-fundador de Global Containers. (Cortesía de José Ochoa)

Global Containers entró al negocio para explotar los conocimientos de sus líderes en ingeniería de empaque, logística y cadena de suministros, reduciendo costos de empaque, mejorando diseños, elevando el nivel de servicio con una gran atención a los detalles para transportar y distribuir la mercancía. Luego, fueron sumando talento a sus filas y creando un equipo humano comprometido con la visión de llegar a ser reconocidos como la opción más confiable y eficiente en el mercado regional.

Uno de los primeros clientes a los que vendieron sus servicios como proveedor de empaque fue HP, que enviaban a Ciudad Juárez sus equipos reacondicionados para que Global Containers & Custom Packaging Inc. entregara sus materiales de empaque y manejara eficientemente los niveles de inventarios adecuados para una entrega a tiempo de tabletas y laptops. En la actualidad, HP sigue siendo cliente de Global Containers.

Otro cliente importante que tiene la empresa co-fundada por José Ochoa es Amazon, al que calificó como “muy eficiente” y que llevó a la compañía a subir de nivel para mejorar aún más sus propios parámetros de calidad.

“Tenemos ya un par de años con Amazon y son muy exigentes, pero tenemos un staff increíble aquí en El Paso que tienen muchos años acompañándonos. Casi no tenemos rotación, tenemos 25 empleados y la persona que tiene menos tiempo trabajando con nosotros lleva 7 años”.

La empresa también ofrece servicios en la industria automotriz, el área médica o incluso, como se puede ver en su página web, en alimentos. La distribución y suministro de materiales de empaque, así como la logística para proteger y mover los productos producidos por la industria de manufactura y maquiladora, es el fuerte de Global Containers.

La caída

Tras una década de éxito, consiguiendo clientes importantes, abriéndose paso en un mercado agresivo y dándole trabajo a varias familias, Global Containers sufrió uno de sus golpes más fuertes en septiembre 2018: la bancarrota de su principal cliente, Technology Solutions.

“De la noche a la mañana nuestro mayor cliente ya no tenía dinero y nos debía muchísimo: casi un millón de dólares y eso casi nos sacó del negocio”, dijo José. “En ese momento reculamos; repensamos nuestra propuesta de valor de mercado y reestructuramos nuestros procesos para volverlos más eficientes. Pero el golpe fue muy duro. Obviamente, nosotros como dueños dejamos de percibir gran parte de nuestros ingresos para no correr a ningún empleado y, de hecho, no se despidió a nadie”.

El resurgir

Si bien habían logrado sobrevivir la bancarrota, la situación no era la mejor para la compañía de José, quien dijo que ser un creyente de la “educación continua”, hacer cursos y leer sobre su nicho de mercado para poder aplicar nuevas ideas y conocimientos en su negocio.

Fue así como, a inicios de 2019 y tras sufrir la pérdida de un millón de dólares, José encontró en LinkedIn un anuncio sobre que Microsoft había invertido mucho dinero en un programa de aceleración de negocios binacional para proveedores “de mi estilo, de la industria de manufactura”.

“Me inscribí, dejamos de pagar algunas facturas porque eran 2,500-3,000 dólares la inscripción, más el compromiso -si nos aceptaban- de que yo estuviera dos veces por semana, durante tres meses, full time ahí en los cursos binacionales con expertos aprendiendo como acelerar nuestra compañía”.

Según José la inscripción en el curso no solo se debió al hecho de que el programa de Microsoft lucía ideal para la empresa, sino porque era vital cambiar “los ánimos y la narrativa” de Global Containers. Por lo que también involucró a su staff con el programa y él se comprometió “a hacer que las cosas funcionen por el bien de nuestro porvenir”.

La idea del programa era aplicar las herramientas dadas por el programa de aceleración de Microsoft en tiempo real, llevar los resultados y luego actualizar la propuesta de valor al mercado en una breve presentación/speech ante Microsoft, la industria de manufactura y ejecutivos del gobierno de Texas y Chihuahua “Nos seleccionaron como la mejor propuesta de valor de mercado entre 11 empresas seleccionadas de 33 que se habían inscrito”.

Una bancarrota, Microsoft y unas botas Jordan: la historia de cómo se salvó una empresa en Texas manejada por latinos
José posa con el cheque ganado durante el programa de Microsoft. (Cortesía de José Ochoa)

Michael Jordan en la vida de José

José contó a El American que una de sus principales inspiraciones es el basquetbolista Michael Jordan “por su pasión, liderazgo y fuerza indomable dentro del campo de juego”. Él intenta replicar eso en el mundo empresarial.

“Yo siempre fui fan de las zapatillas retro y ese último día del speech, me llevé puestas unas Jordan de color rojo intenso, en honor a mi jugador favorito, que me habían funcionado en algunas conferencias”, relató José contando cómo encaró un discurso que cambiaría el rumbo de la empresa. “Me sentía empoderado, la presentación salió increíble y, unas semanas después, luego de que Microsoft nos diera 25,000 dólares de premio en metálico y un mejor premio en exposición y reconocimiento, le pedí a Brad Smith, el presidente de Microsoft, que me firmara las zapatillas y me sacara unas fotos para tenerlas de exhibición en nuestra empresa”.

Esa foto de José, Smith y las Jordan salió nada más y nada menos que en la sección What Inspires Me de la afamada revista Entrepeneur con un breve relato de como Global Containers & Custom Packaging Inc logró sobrevivir a la bancarrota de su principal cliente y la falta de liquidez.  

Una bancarrota, Microsoft y unas botas Jordan: la historia de cómo se salvó una empresa en Texas manejada por latinos

Luego del programa de Microsoft la suerte cambió para bien. Global Containers mejoró y agregó procesos que necesitaban perfeccionar al tiempo que se apalancó en sus puntos fuertes para hacer crecer la compañía. Se reinventó. A partir de allí consiguieron clientes grandes, José consiguió relacionarse con gente importante del mundo de los negocios, incluso consiguiendo grandes amistades con personalidades como Joe Foster, fundador de Reebok.

“Hoy te puedo decir dos cosas: el 2021 fue el mejor año de nuestra compañía y lo mejor que pudo pasarnos fue la bancarrota de nuestro principal cliente”, relató José en tono orgulloso. “Cada vez que doy charlas de mentoría a jóvenes emprendedores les digo que yo hice una maestría de negocios de un millón de dólares. La maestría más cara de la vida. Pero que eso fue el punto de inicio para cambiar después de 11 años, y mejorar nuestra empresa. Ellos no tienen que pagar esa pasantía sino aprender la lección por medio del testimonio”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article

El 2021 para El American: esto apenas empieza

Next Article
Eric Zemmour - El American

¿Será Éric Zemmour el nuevo rostro de la derecha en Francia?

Related Posts
Total
13
Share