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Hillbilly Elegy

Hillbilly Elegy (2020), la película de Netflix que les desagrada a los progresistas

La historia de Hillbilly Elegy es una versión actualizada del sueño americano, narrada a través de tres generaciones de una familia apalache

Hillbilly Elegy (titulada en español “Hillbilly, una elegía rural”) es una película dramática dirigida por Ron Howard, recién estrenada en Netflix, 13 días después de su estreno en salas de cine el 11 de noviembre de 2020.

Basada en el libro autobiográfico de J. D. Vance con el mismo título, cuenta con las soberbias actuaciones de Glenn Close, Amy Adams, Gabriel Basso, Haley Bennett, Freida Pinto, Bo Hopkins y Owen Asztalos. Varios de estos actores y actrices probablemente competirán por estatuillas en la próxima edición de los premios Oscar, especialmente Glenn Close, quien hace una meticulosa y emotiva interpretación de la abuela del protagonista y a la sazón escritor de la novela.

Hillbilly Elegy cuenta en forma de flashbacks la vida de J. D. Vance, un joven exmarine del sur de Ohio y estudiante de derecho en Yale quien, a las puertas de conseguir el trabajo de sus sueños en la ciudad, tiene que volver a su pueblo natal para cuidar de su problemática madre, cuando esta recae en su adicción a la heroína.

J. D. Vance es en la actualidad un exitoso inversor de capital riesgo; escritor de este bestseller que durante 2016 y 2017 estuvo en la lista de libros más vendidos en The New York Times, alcanzando el número 1; comentarista de la CNN y otros importantes medios de comunicación; filántropo en la lucha contra la adicción a las drogas y un miembro visitante del American Enterprise Institute, que investiga sobre la sociedad y cultura de la América rural y el impacto social de la política económica.

Pero como se puede ver en la película, este éxito no fue fácil de conseguir, ya que su infancia y juventud estuvieron marcadas por la pobreza, la violencia y la marginación. Su historia es una versión actualizada del sueño americano, narrada a través de tres generaciones de su familia, con especial énfasis en la turbulenta relación con su madre, adicta a la heroína y, sobre todo, con su abuela, quien fue el auténtico pilar de su desarrollo como persona.

J. D. se crio en Middletown, Ohio, la tercera mayor ciudad del área metropolitana de Cincinnati, en el seno de una familia originaria de Kentucky con valores apalaches. Estos valores incluían la lealtad y el amor por la propia familia y el país, así como no iniciar la violencia, pero defenderse firmemente de las agresiones de terceros. Estos valores teóricos, desgraciadamente, en su familia y entorno se vieron acompañados en la práctica por la violencia física, psicológica y verbal, exacerbadas por el alcoholismo, el abuso de drogas y la falta de responsabilidad y ética del trabajo.

Su madre, Bev Vallance, interpretada por Amy Adams, es una persona marcada por una infancia violenta y que no pudo —o no supo— sobreponerse a una infancia con un padre y una madre alcohólicos y abusivos.

La única constante que J. D. ha tenido en la crianza por parte de su madre ha sido la inestabilidad. Bev siempre ha sido una persona desequilibrada, pasando de la risa al llanto en cuestión de minutos, y del amor a la violencia de un momento para otro. Ha sido inestable en sus relaciones sentimentales, cambiando constantemente de pareja y privando a J. D. de una figura paterna que le sirva de ejemplo.

Ha cambiado de casa innumerables veces, mudándose con cada nuevo novio, a los que ve como única alternativa a las ayudas gubernamentales para encontrar estabilidad económica. No ha mantenido ningún puesto de trabajo porque carece de constancia y ética del trabajo, abandonando o siendo despedida de cada oportunidad laboral que le ha sido brindada.

Sin embargo, J. D. Vance consigue romper este círculo vicioso familiar gracias a su esfuerzo y a la ayuda de su abuela Mamaw, con la que se va a vivir tras abandonar a su madre. Mamaw endereza su propia vida a tiempo para salvar a su nieto y ayudarlo a salir de la espiral de autodestrucción que no pudo evitar para su hija.

Hillbilly Elegy
Escena de Hillbilly Elegy 2020. (YouTube)

J. D. se niega a considerarse una víctima de la sociedad o de las dinámicas de su familia. Toma conciencia de que su vida solo depende de las decisiones que tome y que las desgracias del resto son consecuencia de la irresponsabilidad con la que han afrontado sus vidas.

Desde que se muda con su abuela empieza a trabajar en una tienda de alimentación, en la que ve cómo todos sus vecinos que subsisten gracias a las ayudas gubernamentales se pasan el día hablando por carísimos teléfonos móviles, mientras que él ahorra y no tiene teléfono. Observa cómo sus amigos abandonan buenos trabajos quejándose de explotación, o dejan de ir a trabajar para quedarse en casa drogándose y esperando por ayudas económicas prometidas por el político de turno.

La transición de su mentalidad es paralela a la evolución política que ha ido experimentando su región, pasando de tener una “mentalidad demócrata”, basada en el victimismo y las ayudas, a una “mentalidad republicana”, sustentada en crear oportunidades para que cada uno progrese gracias al esfuerzo y la superación personal.

Académicos contra Hillbilly Elegy

Por supuesto, esta moraleja que nos deja J. D. Vance en la película ha hecho que haya sido tratada con dureza por parte de la crítica especializada. En Rotten Tomatoes, Hillbilly Elegy tiene una valoración del 25 % por parte de los críticos y una del 78 % por parte de la audiencia. Cuando se da esta discrepancia entre las opiniones de los especialistas y la gente común, suele pasar que la película transmite valores conservadores alejados de la corriente progresista dominante de los medios. Nunca falla.

Una de las críticas comunes a la película y al libro es la que dice que los argumentos de Vance se basan en una lógica circular, que ignora los estudios académicos existentes sobre la pobreza en los Apalaches, y que se trata principalmente de un trabajo de autocomplacencia. Es decir, que un señor desde el despacho de una elitista universidad conoce mejor los problemas de los “hillbillies” y las soluciones para ellos que J. D. Vance, un auténtico “hillbilly” que en la vida real supo salir con éxito de la pobreza a la que parecía condenado.

En definitiva, se trata de una película que transmite y ensalza valores conservadores de esfuerzo personal, amor por la familia, lealtad, humildad y respeto por tus orígenes, como mejor receta para prosperar generando personas independientes, libres y responsables. En contraposición a la condescendencia y paternalismo que pregonan los progresistas, empeñados en generar personas dependientes, haciéndoles creer que son víctimas de la sociedad y no de sus propias decisiones, perpetuando así a los pobres en su pobreza.

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