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John Milius, el cineasta de derecha vetado por Hollywood

John Milius (11 de abril, 1944) es el director y guionista que nadie conoce y, sin embargo, algunos de sus diálogos son los más memorables y repetidos por los amantes del séptimo arte

John Milius (11 de abril, 1944) es el director y guionista que nadie conoce y, sin embargo, algunos de sus diálogos son los más memorables y repetidos por los amantes del séptimo arte.

Cuando escuchamos “anda, ¡alégrame el día!”, automáticamente pensamos en Clint Eastwood como Dirty Harry. Al escuchar “me encanta el olor del napalm por la mañana”, es inevitable oír en nuestras cabezas la Cabalgata de las Valquirias, e imaginar los helicópteros de Apocalypse Now. Y si pensamos en Jaws (Tiburón), probablemente recordemos el monólogo del capitán Quint (Robert Shaw), contando la fascinante historia del USS Indianapolis.

Todas estas frases provienen del genio creativo de John Milius, sin embargo el gran público no lo conoce. Milius fue compañero de universidad de Steven Spielberg, Francis Ford Coppola y George Lucas, quienes no solo siempre lo han considerado uno de sus amigos más íntimos, sino que también lo idolatraban y opinaban que era el más talentoso de todos ellos. En sus tiempos de estudiante, antes de la fama y el dinero, consideraban que él era el mejor cineasta, especialmente en su faceta como guionista, y estaban convencidos de que sería él quien triunfaría y haría carrera en el cine. 

Fue nominado al premio Oscar al mejor guión adaptado por Apocalypse Now en 1979, aunque no lo ganó. Como director, en Conan the Barbarian (1982), defendió a capa y espada a Arnold Schwarzenegger como único protagonista posible, cuando nadie salvo Milius lo veían como actor, forjando así a una de las estrellas más grandes que ha conocido el cine de acción.   

Sin embargo, Hollywood, tan proclive a fomentar la mitomanía y ensalzar a sus creadores, decidió esconder a Milius y abandonarlo al olvido ¿El motivo? Que John Milius era un señor de derecha muy orgulloso de serlo, y eso resultaba insoportable para un Hollywood dominado, entonces y ahora, por gente muy izquierdista. Milius es probablemente uno de los guionistas con más proyectos cancelados que se conocen.

Así explicaba Milius su relación con Hollywood: “siempre he sido considerado un loco. Ellos más o menos me toleran. Pero ciertamente me ha afectado. He estado en una lista negra gran parte de mi carrera por culpa de mis creencias políticas seguramente igual que cualquier escritor lo hubiera estado en los cincuenta. Sólo que mi postura política es la del otro lado, y Hollywood siempre ha virado a la izquierda”.

Para hacernos una idea de cómo es Milius en persona, tanto físicamente como su personalidad, sólo hay que pensar en el personaje de Walter en The Big Lebowski, interpretado por John Goodman. Este inconfundible personaje está basado en Milius, también muy querido y admirado por los hermanos Coen. 

Curiosamente, a pesar de ser considerado un peligroso y loco derechista por el sistema hollywoodiense, Milius se ve a sí mismo como un “anarquista zen”, y cuenta con el respeto y cariño de sus colegas de profesión más izquierdistas, como los mencionados Coen, o el mismísimo Oliver Stone, icono pop del progresismo.

Milius
John Milius, siempre va con un arma encima. Foto del documental Milius en YouTube

John Milius, fascinado por las armas y la guerra -algunos de sus trabajos exigía cobrarlos en especie, en forma de armas de colección-, fue durante muchos años un alto cargo de la National Rifle Association (NRA), y consiguió su mayor éxito comercial en 1984 con la película bélica Red Dawn. Estrenada durante los últimos años de la Guerra Fría, la película plantea cómo sería la invasión militar de suelo norteamericano por parte de tropas soviéticas y cubanas, y cómo un grupo de adolescentes patriotas, entrenados en el uso de las armas de caza por sus padres, se organizan en forma de guerrilla para defender la tierra de los libres y hogar de los valientes frente al invasor comunista.

Fue un éxito absoluto de taquilla, y el mismísimo Ronald Reagan la consideraba una de sus películas favoritas. Con esta cinta, Milius lanzó a la fama a toda una generación de jóvenes actores como Patrick Swayze, Jennifer Grey, Lea Thompson y Charlie Sheen. Sin embargo, la crítica especializada, alineándose con la opinión del Kremlin, destrozó la película, acusándola de temeraria y provocadora, llegando a considerarla como una amenaza para la paz mundial, y pidiendo su cancelación.

Este gran éxito de público, paradójicamente, supuso el principio del fin de la carrera en Hollywood de Milius quien, para colmo, unos años después descubrió que su contable le había robado una gran cantidad de dinero, dejándolo en la ruina y sumido en la depresión.

Hay una anécdota que explica muy bien los profundos valores conservadores y la personalidad de John Milius. Arruinado, y para poder pagar la carrera universitaria de su hijo, Milius pidió trabajo como guionista de plantilla de la serie Deadwood a su amigo David Milch, showrunner de este western. Milch se negó porque creía que Milius era un escritor demasiado genial como para compartir mesa de trabajo con simples guionistas de televisión. Milch se ofreció a pagar personalmente la universidad de su hijo y, aunque reticente, Milius aceptó.

Poco tiempo después, Milius cosechó un gran éxito como creador de la serie Roma para HBO -sin esta serie hoy no existiría Game of Thrones-, y devolvió íntegramente el dinero a su amigo. David Milch confesó que Milius había sido la única persona a la que había prestado dinero que se lo había devuelto.

Milius en la actualidad

En 2010, John Milius sufrió un ictus con el que perdió la facultad de hablar y escribir. Resulta irónico que la persona a la que George Lucas, Steven Spielberg o Francis Ford Coppola consideran el mejor narrador de historias y diálogos que ha existido, perdiera la facultad de expresarse. Con fisioterapia y logopedia, Milius ha conseguido recuperar poco a poco sus facultades, no sin gran esfuerzo y frustración, ya que en el interior de su cerebro las ideas geniales siguen en ebullición, pero la enfermedad no le permite articularlas.

A veces la vida es cruelmente poética, y dos enfermedades han impedido que Milius pudiera deleitarnos con sus fascinantes historias: el ictus ahora y el izquierdismo anteriormente. Un tema recurrente en sus películas es el del esfuerzo y el sacrificio de sus personajes, que han tenido que enfrentar grandes desafíos y nadar a contracorriente para superar los obstáculos de la vida.

Si ni la censura izquierdista ni el ictus han conseguido callarlo del todo, confiamos en que John Milius, como su personajes, consiga recuperarse y logre finalizar su ambicioso proyecto inacabado, una película sobre Gengis Kan. Justo ahora que Hollywood parece estar en manos de China, no se nos ocurre un desafío más apropiado, sólo a la altura de un gigante del cine de derecha como John Milius.

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  1. Buenísimo artículo. No sabía nada de este gran señor. Muchas gracias, Ignacio, por dárnoslo a conocer.

    1. Muchas gracias Francisco. Tiene películas fascinantes, pero más fascinante aún es su propia persona. En YouTube hay disponible un documental sobre él que sirve de abrebocas antes de una buena maratón de sus películas

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