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School choice - Biden - El American

La lucha por la ‘school choice’ en Estados Unidos

“Quitar opciones en el proceso educativo no va en consonancia con la actitud pluralista de la vida en Estados Unidos. Creo que una forma de fomentar el compromiso de Estados Unidos con la variedad de experiencias de aprendizaje es permitir la elección, especialmente a las familias con problemas económicos”

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Como la mayoría de las democracias avanzadas, Estados Unidos cuenta con un amplio sistema de escuelas públicas en el que están matriculados alrededor del 82 % de los estudiantes de K-12. Sin embargo, debido al coronavirus, las cosas empezaron a cambiar. Muchas personas sintieron que el sistema de educación pública no estaba respondiendo satisfactoriamente a la pandemia. Los programas de school choice empezaron a crecer en popularidad.

¿Por qué es tan importante la school choice o libertad de elección de esucela hoy en día en Estados Unidos? Primero habría que preguntarse qué es.

«School choice es lo que yo llamo financiar a los estudiantes en lugar de a las instituciones. Es la idea de que los dólares de la educación de un niño deben seguirle siempre adonde sea que reciba una educación. Puede tratarse de la escuela pública tradicional o de una escuela chárter o privada, religiosa o no religiosa», dijo a El American Corey DeAngelis, director de school choice de la Reason Foundation.

¿Por qué ha ganado terreno la school choice?

«La school choice es más importante ahora que nunca. Cada vez más padres se dan cuenta de que no han tenido esa elección en el pasado o de que en este momento su escuela no satisface sus necesidades. La capacidad de elección es fundamental y la buscamos en todos los aspectos de nuestras vidas, y la educación K-12 no debería ser una excepción», dijo Robert Enlow, presidente de EdChoice, en exclusiva para El American.

La elección de escuela siempre ha sido popular entre las familias creyentes que ven que la educación pública no cumple con la educación religiosa que quieren dar a sus hijos. Por eso, alrededor del 40 % de las escuelas privadas de Estados Unidos son católicas y ofrecen una matrícula significativamente más baja que la mayoría de escuelas privadas.

Para ello, El American también habló con Thomas Daly, obispo de Spokane y presidente del Comité de Educación Católica de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

«Desgraciadamente, la mayor parte de la educación pública, dependiendo de dónde viva la familia, no es moralmente neutral. Muchas veces el programa de educación sexual o de educación familiar está escrito o influenciado por Planned Parenthood. Por lo tanto, ya tienes una agenda allí que es contraria a las enseñanzas de las familias que tratan de vivir su fe católica, a menudo trabajando muy duro y no necesariamente en sintonía siempre con lo que sucede en el proceso educativo».

«Y la educación católica enfatiza que el estudiante es importante no porque esté sentado en un escritorio aprendiendo, sino porque son hijos e hijas amados de Dios», afirmó el obispo Daly.

Ahora bien, la school choice es ahora popular no solo por los argumentos basados en la fe o en los valores. Muchos sindicatos de profesores de Estados Unidos han luchado por no reabrir sus escuelas debido a la COVID-19. Los padres se han visto en una situación difícil en la que se ven obligados a continuar con el aprendizaje en línea de sus hijos.

«Si su escuela no reabre, las familias deberían poder llevarse el dinero de la educación de sus hijos a otra parte. Se supone que el dinero es para educar a los niños. Se supone que no va para las instituciones sin importar si están proporcionando una educación adecuada», añadió DeAngelis.

No obstante, esta situación ha tenido un efecto positivo en la percepción de la school choice en Estados Unidos. La última encuesta de RealClear Opinion Research reveló que, desde abril, el apoyo a la school choice ha subido un 10 %; pasó del 67 % en abril al 77 % en agosto.

«Estos datos de la encuesta muestran uno de los saltos más sorprendentes a corto plazo en el apoyo a las políticas de elección educativa», dijo John Schilling, presidente de la Federación Americana de Niños, sobre la encuesta.

«Las familias están increíblemente frustradas por la respuesta de las escuelas de distrito a esta crisis (…) las familias están desesperadas por otras opciones y apoyarán a los gobernadores y a otros responsables políticos en la búsqueda de políticas que les permitan controlar la financiación de la educación de sus hijos».

John Schilling

Sin embargo, ¿es seguro reabrir las escuelas durante la pandemia?

«Ahora hay mucha evidencia que sugiere que es seguro reabrir las escuelas y que no hay una fuerte indicación de una relación entre la reapertura de la escuela y la transmisión del virus. Anthony Fauci dijo que muchos estudios sugieren que la transmisión de los niños y entre los niños no es un gran problema», dijo DeAngelis.

«Emily Oster, de la Universidad de Brown, hizo un seguimiento de las tasas de positividad en las escuelas en relación con la comunidad en general. Encontró que en todo el país las tasas de casos son mucho más bajas en las escuelas que en la comunidad en general, lo que sugiere que las escuelas no están causando repuntes en las comunidades», añadió.

La falta de respuesta de los sindicatos de profesores, como el de Chicago, que ha amenazado con irse a huelga, entre otros sindicatos, ha hecho que muchas familias vean con mejores ojos la educación privada y el school choice. Por ejemplo, Robert Enlow dice que «hemos comprobado que cada tipo de school choice tiene el nivel de apoyo más alto desde que empezamos a hacer encuestas hace ocho años».

Según el obispo Thomas Daly, esto ha tenido un impacto positivo en la matriculación en escuelas católicas: «Creo que los padres han visto que las escuelas católicas son muy conscientes del riesgo, pero también tienen un plan en marcha y han sido capaces de responder rápidamente a la situación. Se ha hecho de forma segura, con protocolos para la salud, mientras que en las escuelas públicas no siempre ha quedado claro por qué no están abiertas».

«En algunas diócesis tenemos un aumento de la matrícula y hemos tenido que poner listas de espera en nuestras escuelas, pero la bendición ha sido que hemos podido ofrecer aprendizaje en persona y los padres están viendo lo importante que es para la educación y la salud social y psicológica de los jóvenes», declaró Daly.

Críticas a la school choice

School choice - El American
Beneficiarios de programas de school choice en un evento de la Semana Nacional de School Choice. (Flickr)

En un país en el que el sistema escolar público está tan arraigado, es normal que existan críticas a la school choice. Por ejemplo, Valerie Strauss, del The Washington Post, dijo que «los críticos sostienen que el uso de fondos públicos para apoyar a la school choice está socavando el sistema público tradicional, que educa a la mayoría de los niños americanos en edad escolar».

Un estudio de EdWeek consideró que los programas de school choice se quedan cortos en cuanto a transparencia y rendición de cuentas, pues entre los casi 30 estados que tienen estos programas:

  • 11 exigen que todos los profesores tengan una licenciatura,
  • 14 obligan a comprobar los antecedentes penales de todo el personal
  • y 6 exigen que se informe de las tasas de graduación.

Esto, según los críticos, conduce a una menor responsabilidad y, por tanto, a un peor rendimiento de estas escuelas.

Esta no es la única crítica contra el school choice. Uno de los argumentos más comunes entre los sindicatos de profesores es que con este sistema se desfinancia la educación pública porque quita el dinero de los impuestos a las escuelas que, según ellos, ya están terriblemente desfinanciadas.

Otro argumento común queda bien ejemplificado en las palabras de la senadora estatal de Nueva Hampshire, Janne Dietsch, quien dijo en una audiencia del comité de educación sobre un programa de school choice que «esta idea de la elección de los padres es genial si los padres están bien educados. ¿Pero ponerla a disposición de todos? No».

¿Qué dicen los partidarios?

School choice - El American
Las escuelas de Boyle Heights en Los Ángeles, California, reabrieron sus puertas a inicios de febrero para enseñanza presencial. (EFE)

«La school choice no desfinancia a las escuelas públicas, las escuelas públicas desfinancian a las familias. Las iniciativas de school choice simplemente toman ese dinero y lo devuelven a sus legítimos dueños: las familias. Se supone que la financiación de la educación está destinada a educar a los niños, no a proteger un monopolio gubernamental», dijo DeAngelis sobre el argumento de la desfinanciación.

«¿Alguna vez han escuchado el argumento de que permitir a las familias elegir su supermercado “desfinancia” a Safeway o Walmart? Eso sería absolutamente ridículo, ¿verdad? Tu dinero no pertenece a ninguna de estas instituciones. Del mismo modo, sostengo que tampoco debería pertenecer a ninguna institución escolar. Pertenece a la familia porque el propósito de la financiación de la educación es el niño».

«Si tuviéramos libertad de elección, verías a un gran número de personas abandonando el sistema de enseñanza pública, y por eso creo que los sindicatos de profesores luchan con fuerza contra la posibilidad de que las familias tengan esa opción. Es un reconocimiento de que entienden que no están prestando un servicio valioso para las familias», añadió.

En cuanto a la rendición de cuentas, Robert Enlow afirma que las familias no ven los resultados de los exámenes como la única medida para la educación de sus hijos. «Pueden dar igual o mayor valor a la seguridad escolar y a la educación moral».

Los partidarios también argumentan que lo que conduce a una responsabilidad adecuada es la rendición de cuentas de abajo hacia arriba y no la burocracia.

«Si una escuela privada no rinde, cierra. Si una escuela chárter no rinde, cierra. Si una escuela pública no rinde, recibe más dinero. La realidad es que los colegios privados y chárter son directamente responsables ante las familias. Si la familia ve que ese profesor en concreto no es de suficiente calidad para su hijo, puede llevarse su dinero a otra parte. No es que todas estas regulaciones hayan conducido a una alta calidad en el sistema escolar público tradicional», declaró DeAngelis.

«Las escuelas católicas forman parte de un sistema diocesano, hay una supervisión con el secretario de educación o el superintendente o el vicario, así que las escuelas católicas tienen responsabilidad», añadió el obispo Daly sobre la supuesta falta de responsabilidad en los programas de school choice privados.

Algunos críticos sostienen que la school choice no debería estar al alcance de las escuelas religiosas. Se basan sobre todo en las llamadas “Enmiendas Blaine” que muchos estados tienen en sus constituciones, que prohíben la financiación estatal de las instituciones educativas religiosas. Sin embargo, el año pasado el Tribunal Supremo anuló la Enmienda Blaine de Montana.

«Cerrar las elecciones en el proceso educativo no está en consonancia con la actitud pluralista de la vida en Estados Unidos. La religión nunca debe ser descartada; la religión ha sido muy importante en la historia de esta nación. Creo que una forma de fomentar el compromiso de Estados Unidos con la variedad de experiencias de aprendizaje es permitir la elección, especialmente para las familias que pueden tener problemas económicos», dijo el obispo Daly.

En cuanto a los que se oponen a la school choice porque la gente “inculta” no debería elegir el entorno educativo de sus hijos, Corey DeAngelis dijo que «es el argumento paternalista contra la school choice, y creo que es el peor argumento que se puede esgrimir contra ella. No hay que ser un educador experto para elegir un colegio. No hay que ser un médico para elegir a tu médico. No tienes que ser un experto en nutrición para poder elegir los alimentos que le convienen a tu familia».

«Pero es incluso peor que eso porque implica que la gente “inculta” que no tiene títulos universitarios no puede elegir para sus hijos, lo que es absolutamente ridículo», agregó.

«La cuestión de fondo es quién debería dirigir la conversación sobre la elección: ¿los padres y las familias que buscan lo mejor para sus hijos o los burócratas que creen saber más?», dijo Robert Enlow.

School choice durante la administración Biden

Miguel Cardona - School Choice - El American
Miguel Cardona es el nominado de Biden para ser secretario de educación. (EFE)

«El movimiento a favor de la elección existe desde hace décadas, aunque ha cambiado con el tiempo, ganando impulso en los últimos 15 años. La mayoría de los republicanos son grandes partidarios de la elección, pero muchos demócratas también lo son», señala Valerie Strauss, del WaPo, en el artículo mencionado.

En consecuencia, la school choice se considera más importante que nunca. Según las estadísticas de EdChoice, el 63 % de los demócratas y el 79 % de los republicanos apoyan las iniciativas de elección de escuela. El apoyo también es similar entre grupos raciales: el 69 % de los afroamericanos y el 70 % de los latinos apoyan este sistema.

«La libertad de elección de escuela es apoyada por los votantes demócratas y republicanos, pero cuando se mira a las legislaturas estatales, tiende a ser más una cosa unilateral en la que los republicanos son más propensos a votar por ella en las legislaturas estatales. Si nos fijamos en los propios votantes, es bipartidista», dijo DeAngelis.

¿Por qué este apoyo es bipartidista? Las familias más favorecidas ya tienen cierto grado de elección porque tienen dinero para trasladarse a un distrito escolar mejor o matricular a sus hijos en un colegio privado, pero las minorías y la clase trabajadora no suelen tener este tipo de opciones.

«La school choice es, en cierto sentido, un igualador: al mismo tiempo, permite que la financiación siga al estudiante, y lo financia directamente, lo que permite más oportunidades y más opciones para un sector más amplio de la población, lo que conduce a una mayor equidad», dijo DeAngelis.

«Mantener las escuelas cerradas durante la pandemia y no ofrecer libertad de elección de escuela está afectando negativamente a los menos favorecidos de la sociedad. Este es un gran argumento para abrir las escuelas y dar a las familias la opción de quererlas virtuales o presenciales, pero también para financiar directamente a los estudiantes para que las familias puedan elegir».

Corey DeAngelis

Aunque algunos miembros de la administración Biden y sus partidarios han expresado fuertes opiniones contrarias a la school choice, especialmente contra las escuelas chárter, la elección de Miguel Cardona como secretario de educación fue vista como un punto medio.

«Ciertamente es mucho menos polarizador que los actuales y antiguos líderes de los mayores sindicatos de profesores del país, pero eso no significa que la administración vaya a ser amigable con la libertad educativa». El equipo de Biden ha indicado que tiene la intención de retirar la financiación federal de ciertos tipos de escuelas chárter, por ejemplo», señaló DeAngelis.

«Yo diría que es una posibilidad clara. El presidente Biden parece apoyar a los sindicatos de profesores que han mantenido públicamente opiniones contrarias a la school choice», añadió el obispo Daly en relación con un posible ataque a este sistema por parte del Gobierno de Biden.

Un aspecto positivo para los partidarios de la school choice es que, aunque el Gobierno federal pueda ser algo hostil hacia ella, la mayor parte de la financiación de la educación se realiza a nivel estatal. Por lo tanto, el Gobierno federal tiene limitaciones en cuanto a lo que puede hacer contra la school choice.

«Históricamente hemos trabajado a nivel estatal para implantar programas de school choice, y nuestro enfoque ha sido coherente independientemente de quién ocupe la Casa Blanca. La mayor parte de la financiación del K-12 es a nivel estatal, y creemos que los responsables políticos estatales y locales están en la mejor posición para saber lo que necesitan sus electores».

El apoyo a la school choice es bipartidista, pero los políticos demócratas parecen menos inclinados a apoyarla. En consecuencia, se ha convertido en un ámbito político clave en el que los republicanos pueden recabar el apoyo de las minorías y de la clase trabajadora. De hecho, un buen ejemplo de ello es la reñida carrera por la gobernación de Florida en 2018, en la que Ron DeSantis ganó las elecciones, según algunos, gracias a las «school choice moms».

A pesar de enfrentarse a un adversario afroamericano, Andrew Gillum, DeSantis recibió el 18 % de los votos de las mujeres negras, lo que es muy superior a la media del GOP entre esta población (7 %).

Esto equivale a unos 100,000 votos y DeSantis ganó la elección por menos de 35,000 votos aproximadamente. William Mattox dijo en un artículo de opinión para The Wall Street Journal que esto se debe a los programas de elección de escuela. Más de 100,000 estudiantes de bajos ingresos en Florida participan en uno solo de los programas de school choice del estado, que otorga becas de crédito fiscal. La mayoría de los beneficiarios de estos programas son minorías e incluso demócratas registrados.

«El inesperado resultado de la carrera a gobernador de Florida debería animar a los republicanos de todo el país a presentar su programa de educación a los votantes de las minorías. También debería incitar a los demócratas a replantearse su lealtad ciega a los sindicatos de profesores», afirma el artículo.

«Cuando las familias se benefician directamente de este tipo de opciones, se crea un nuevo interés especial. Oímos hablar de los sindicatos de profesores como un interés especial todo el tiempo. Pero una vez que se consigue school choice, se puede crear un nuevo interés especial, que son las familias que luchan por sus propios hijos. Van a luchar mucho para mantener esa oportunidad cuando se les dé», dijo DeAngelis.

¿Y qué depara el futuro?

«Creo que 2021 va a ser el año del school choice. Si se observan los resultados de las elecciones en las asambleas legislativas de los estados, tienen buena pinta a la hora de aprobar programas de school choice privados y ahí es donde está la mayor parte del dinero», añadió.

1 comment
  1. Estan imitando al Partido Socialista de Espana que quieren quitar las escuelas concertadas y eso que se ahorran millones con ellas.
    Mis hijos nacieron en Canada. Yo elegi Escuela catolica en
    Frnces para dominar almenos 3 Idiomas.s. Mi hijo lo mismo. Son los Padres los que tienen Derecho a elegir.
    No es Biden Catolico ? Los Padres deben ser los que elijan no el Estado.
    Wonderful night from Canada. God bless USA.

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