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La mayoría de los americanos dice que el 2021 fue malo para Estados Unidos: ¿qué tanto debe preocuparnos?

La mayoría de los americanos dice que el 2021 fue malo para Estados Unidos, ¿qué tanto debe preocuparnos?

De acuerdo con una encuesta de Fox News, 7 de cada 10 americanos cree que el 2021 fue malo para el país y el 55 % dijo que fue un mal año a nivel personal

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Falta una semana para que se termine el 2021 y ya los americanos están valorando qué tan bien les fue personalmente y cómo le fue, en general, a Estados Unidos. Las cifras no son muy alentadoras.

Según la más reciente encuesta nacional de Fox News, un 55 % de los americanos considera que no fue un buen año personal y, para más preocupación, 7 de cada 10 señaló que este año fue malo para el país.

La cifra mejora apenas los números del 2020, cuando un 78 % de los americanos dijo que fue un mal año para el país. Pero si se compara con 2019 (38 %) los números empeoraron dramáticamente.

Hay muchas razones que explican esta cifra, la primera es, por supuesto, la pandemia, que asfixió en 2020 los sistemas sanitarios del mundo y destrozó la economía de prácticamente todo el globo. Estados Unidos no fue la excepción, claramente. No obstante, esta no es la única razón.

Las diversas crisis en Estados Unidos

La polarización, que se ha desarrollado en las últimas décadas está cada vez más presente en la toma de decisiones de los americanos. Recientemente, una encuesta de Axios señaló que los jóvenes demócratas, particularmente, son mucho más intolerantes que los independientes y los republicanos con las personas que no son afines a sus ideas políticas.

 La mayoría de los americanos dice que el 2021 fue malo para Estados Unidos: ¿qué tanto debe preocuparnos?
Un hombre pesca desde un muelle, con la Estatua de la Libertad y el Bajo Manhattan de fondo, en Jersey City, Nueva Jersey, Estados Unidos, el 20 de abril de 2021. (EFE)

En números se explica mejor este problema social: un 71 % de los jóvenes demócratas dijo que probablemente no tendría una cita con alguien que votara a otro candidato. El 37 % aseguró que probablemente no sería amigo de alguien que tiene una posición política diferente. Cerca del tercio dijo que no trabajaría para alguien que votara al candidato contrario y el 41 % dijo que no compraría a un negocio de alguien del partido contrario.

Si usted es papá o mamá de un joven que se considera demócrata, sea de la ideología que sea, y ve que su hijo no quiere saber nada de un republicano o un conservador, tiene absoluto derecho a creer que el país va por mal camino en cuanto a unidad, respeto y tolerancia. Lo mismo ocurre con los jóvenes republicanos que no quieren saber nada del bando contrario, aunque éstos últimos son minoría, según Axios.

Otro problema que se evidencia en los hogares americanos, más allá de las relaciones sociales que se puedan percibir, es la crisis inflacionaria.

Las amas de casa, por ejemplo, ven todos los días como aumenta el precio de diversos productos que perjudica la economía familiar. Para Acción de Gracias, por ejemplo, el precio del pavo se disparó. El combustible está en su precio más elevado desde hace décadas. Son pequeños detalles que a la larga terminan desgastando al ciudadano.

Luego existe, aunque esto sea debatible para muchos liberales y progresistas, un franco deterioro de las libertades individuales en estados azules. Medidas como el pasaporte sanitario, la vacunación obligatoria, y anteriormente los confinamientos o las restricciones a las reuniones familiares, fueron políticas que limitaron las libertades y el poder de decisión de los americanos los últimos dos años provocando un fuerte conflicto nacional entre los que no están de acuerdo con estas imposiciones estatales y aquellos que las favorecen.

Fotografía de archivo en la que se registró a dos mujeres con tapabocas al recorrer el parque temático de Universal Studios, en Orlando, Florida. (EFE)

Sumado a la crisis económica, la perdida de libertades y los problemas que atrajo la pandemia, se une el disparo de la criminalidad y el alarmante aumento de la inseguridad en las grandes urbes del país. Además, existe un agravante político en este caso, pues los tiroteos y los asesinatos se multiplicaron justo cuando a muchos políticos se les ocurrió la brillante idea de sacarle el dinero a los departamentos policiales, ¿cómo no va a sentir el americano conservador, por ejemplo, que algo anda mal?

A todo esto, la actual Administración demócrata vela por intensificar el gasto público, aumentando el tope de la deuda generando un espiral interminable de endeudamiento que recaerá no solo en los ciudadanos americanos del presente, sino también en americanos de futuras generaciones que se encontrarán con una pesadísima carga en sus espaldas que no merecen ni escogieron.

La educación, otro tema de enorme preocupación

La educación se convirtió en un tema más que trascendental para los padres americanos. Hay muchos que ven con preocupación como en las aulas se enseñan valores antiamericanos y un relato histórico cargado de sesgo ideológico con ansias de reescribir los hechos del pasado. Por supuesto, me refiero a la Teoría Crítica de la Raza, que puede ser tranquilamente el punto más discordante entre conservadores y progresistas.

Entonces, ¿por qué debería preocupar que los americanos consideren que al país le está yendo mal? ¡Porque tienen razón!

El americano históricamente ha sido un entusiasta de su país. Un amante de buscar las oportunidades y aprovecharlas. Hoy existen datos desilusionantes y desalentadores, como el incremento de las tasas de suicidio entre los jóvenes, la perdida de fe o también la decepción de los americanos jóvenes con su sistema democrático, especialmente entre republicanos.

Es cierto, Estados Unidos sigue siendo una gran nación y un lugar mejor para vivir que la mayoría de países en todo el mundo. Un dato no menor y poco valorado por algunos. Pero la historia enseña que los buenos tiempos pueden cambiar en cualquier momento.

Sin embargo, hay síntomas positivos: la gente se da cuenta de que hay cosas que van mal. Ese es el primer motor de cambio, la búsqueda de soluciones a los problemas del día a día. No hay que olvidar que, desde que se fundó Estados Unidos, las personas solo han querido algunas cosas básicas: vivir en libertad, prosperar junto a su familia y mantener a salvo su nación. Quizás es momento de volver a los orígenes antes de que regresar sea demasiado tarde.

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