fbpx
Milagro polaco, Polonia, crecimiento economico

El gran milagro polaco, cómo Polonia venció la miseria abrazando al capitalismo

Uno de los casos económicos más exitosos de Europa es el gran milagro polaco, digno de estudios y elogios

El último año que le fue mal en materia económica a Polonia fue en 1991. Antes de la llegada del coronavirus y, con ello, la trágica pandemia que azotó al mundo, la economía polaca se desarrolló a paso firme durante tres décadas con un extraordinario crecimiento sostenido ¿Cuál fue el secreto polaco? Simple: alejarse del comunismo y acercarse al capitalismo.

Polonia se ha convertido en todo un modelo digno de estudio. Detrás del gran desarrollo de la economía polaca se encuentra la inyección de fondos europeos, el aumento de las exportaciones, la inversión extranjera y el dinamismo del mercado interno, lo que le ha merecido ser llamado el milagro polaco.

Por citar un caso de éxito, en tan solo 15 años las exportaciones han pasado de representar el 34 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2004 al 55 % en 2018.

El desarrollo polaco en materia económica también ha beneficiado a otros sectores, como el educativo. De acuerdo con la BBC, en un artículo del 2019, Polonia se encuentra «en los primeros lugares de las clasificaciones internacionales de educación, cerca de las potencias conocidas en este campo como Finlandia, Singapur y Corea del Sur».

Lo más llamativo del caso polaco es que su recuperación en materia educativa se logró en apenas un par de décadas, cuando su situación no era la mejor en este rubro, y lo hizo gracias a una gran reforma educativa a pesar de tener un contexto desfavorable de devastación y pobreza —relativamente reciente—.

Según la BBC, esa reforma educativa, suscitada en 1999, es descrita por Amanda Ripley —autora de “Los niños más inteligentes del mundo“, un libro que analiza las experiencias de los sistemas educativos más exitosos del mundo—, «como una especie de ‘terapia de choque’: en el curso de solo un año, Polonia implementó un currículo escolar más riguroso, pero con menos temas para abordar; las escuelas tuvieron más autonomía para escoger libros de texto entre centenares de opciones preaprobadas de didáctica y contenido».

En Polonia también se apoyó a los profesores para que estos dejaran de tener un trabajo de nivel inferior y comenzaran a capacitarse de mejor forma, lo que les permitió alcanzar un desempeño óptimo para educar a las futuras generaciones.

Lo educativo de la mano con lo económico

La pregunta aquí es ¿qué hicieron bien los polacos para alcanzar los resultados por los que en la actualidad se destacan? Bueno, en sintonía con el título de este artículo, hay un vídeo didáctico e ilustrativo de Visualpolitik en YouTube titulado: «Polonia: del comunismo al capitalismo en apenas unas semanas».

Según el material, cuando Polonia se convirtió, en 1989, en el primer país del mundo en abandonar el comunismo, el país experimentó todo un milagro económico.

Tal y como se dijo anteriormente, 1991 fue el último año malo para los polacos en materia económica, desde 1992 en adelante Polonia ha registrado un crecimiento constante mientras que muchos de sus vecinos en Europa han sufrido varios altibajos.

Ubicación del país polaco en un mapa de rompecabeza. (Pexels)

De acuerdo con Visualpolitk, la media anual del crecimiento del PIB polaco se encuentra en un 4 %, y esto no fue afectado ni por la gran crisis asiática, la crisis de la puntocom, la crisis de la deuda europea o la gran crisis financiera. Por si fuera poco, el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dicho que la economía de Polonia, pese a entrar en recesión por primera vez en treinta años, será una de las menos afectadas por la pandemia.

No es coincidencia que desde la caída del comunismo la economía polaca se multiplicara por ocho. Y no solo es un tema macroeconómico de mejora del PIB, el desarrollo económico del país polaco, como se dijo, trajo beneficios educativos, mejoró los índices de la calidad de vida, redujo la pobreza y el desempleo. Todo esto tras adoptar una gran liberalización económica abrazando las economías de mercado y el modelo capitalista común en Occidente.

En ese sentido, Polonia se ha convertido en una especie de “nueva Alemania”, es decir, «una potencia industrial y exportadora». Muy diferente a lo que se vivía en 1989 bajo el aún predominante sistema soviético.

Recuerden que Polonia estuvo subyugada a Moscú durante casi 45 años. La Unión Soviética imponía el sistema educativo y político.

Aun así, vale recalcar que los polacos no sufrieron el modelo más extremo de la URSS, pero de todas formas sufrieron males similares a otras naciones: escasez, desaceleración económica, libertades restringidas, cortes de luz, de agua, inflación, aumento de la pobreza y mucha miseria. Hasta que, entre los años 1989 y 1990, Polonia ayudó a que la Unión Soviética cayera y se empezara a implementar el “Plan Balcerowicz”.

Un proyecto que trató de convertir al máximo una economía inspirada en el socialismo y la planificación central en un modelo capitalista y descentralizado en el menor tiempo posible. Una reforma bastante ambiciosa iniciada desde el primer Gobierno poscomunista y que, hasta ahora, sigue siendo objeto de estudios y reconocimientos.

¿De qué se trató este plan?

En octubre de 1989 se presentó el “Plan Balcerowicz” en televisión y en diciembre el Parlamento aprobó el gran paquete diseñado por once leyes.

Una de las reformas más importantes del proyecto fue la “Ley de Economía Financiera” dentro de leyes estatales, que le exigió a las empresas que se gestionaran a través de criterios de mercado y consiguió que las empresas públicas pudieran declararse en quiebra si estas no eran autosuficientes.

Luego estuvo la “Ley Bancaria”, que privó a los bancos de imprimir moneda para maquillar la crisis económica y de divisas.

Por otro lado, se redujo el gasto y los privilegios al sector público, como el excesivo aumento de los salarios de funcionarios públicos financiados por los contribuyentes.

Se eliminó el control de precios, se abolieron las cargas impositivas dañinas que dificultaban la inversión privada. También se liberalizaron la inversión extranjera directa, las exportaciones y las importaciones. Todo esto sacó a Polonia de la miseria abrazando la prosperidad y el desarrollo.

Es difícil no hacer un paralelismo con Latinoamérica y vincular a Polonia con los mal llamados «paquetazos» o «paquetazos neoliberales», que siempre fueron muy resistidos en América.

Normalmente, cada vez que un país latinoamericano desbordada su gasto y aumentaba su déficit requería de una reforma “a la polaca”, pero curiosamente se organizaban manifestaciones que desencadenaron crisis sociales que impidieron dichos cambios estructurales. Un ejemplo fue el Caracazo en Venezuela.

¿Consecuencia? Latinoamérica es, hoy por hoy, una región poco desarrollada y con gobiernos populistas e ineficientes de izquierda. Polonia es una de las economías más pujantes y dinámicas de Europa.

Vídeo de VisualPolitik sobre el milagro polaco y cómo Polonia pasó del comunismo al capitalismo en unas semanas.

El desarrollo económico polaco, inclusive, abrió las puertas para que el Gobierno conservador —encabezado por el partido PiS— implementara planes sociales subsidiarios para intentar combatir la pobreza.

Uno de ellos es el “programa 500+“, que consiste en una ayuda social de 115 euros a cada familia por cada segundo hijo que tenga dicho hogar. Los críticos sostienen, con mucha razón, que este plan es preocupante por el significativo aumento del gasto público, mientras que sus defensores señalan que ha sido de mucha ayuda para combatir la pobreza.

Sin embargo, no todo es bueno en el milagro polaco

Aún así, según la Heritage Foundation, el índice de libertad económica no se encuentra en un apartado fuerte, sino más bien en una de “moderadamente libre”. Polonia se encuentra en el lugar 46 de este ranking, un puesto por debajo de Colombia y uno por encima de Uruguay.

Pero existen problemas importantes, que no solo se resuelven con privatización y liberalización económica. Por ejemplo, hay un déficit de mano de obra en los sectores clave de construcción y la tecnología de la información. Al mismo tiempo, existen algunas tensiones entre “la región oriental del país, más pobre y rural, y la región occidental, más próspera e industrializada”.

De todas maneras, de lo leído, lo más preocupante va en relación con “el poder recientemente ampliado del ejecutivo de destituir hasta el 40% de los jueces del Tribunal Supremo”. Según indica la Heritage, “las denuncias de corrupción se producen con mayor frecuencia en relación con los contratos gubernamentales y la expedición de reglamentos o permisos”, lo cual también es un mal indicio en la fortaleza de las instituciones que debe tratarse a tiempo.

Seguir con la apertura de mercado para mantener vivo el milagro polaco

Ahora Polonia se enfrenta a un gran reto: combatir su primera recesión económica y algunos problemas estructurales. Lo primero donde hay que poner ojo es en el gasto, pero también en cuestiones demográficas que están provocando un déficit de mano de obra.

Quizás, una política migratoria estrictica, pero que ayude a captar migración legal y productiva será la mejor solución que el gobierno euroescéptico pueda implementar.

Al mismo tiempo, en un año donde lo más golpeado, además de lo sanitario, ha sido el aumento de los índices de desempleo y pobreza, el milagro polaco deberá pelear para volver a sus tasas previas a la pandemia. Por ejemplo, la tasa de paro llegó a estar al 5% y el riesgo pobreza alcanzó su mínimo en 2018, 14,8%.

El milagro polaco debe mantenerse vivo y, para ello, deberá seguir aplicando lo que le ha dado réditos: el capitalismo. Pero también debe tener cuidado en no caer en vicios estatistas abusando de un exceso de poder en el Estado y buscar, como respuesta a todo, mayores y mejores índices de libertad tal y como lo han venido haciendo durante las últimas tres décadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article
Donald Trump, William Barr

Fiscal general Barr dice que no hay evidencias de fraude, equipo legal de Trump le rebate

Next Article
Still mine, movie

Still Mine, la lucha de un hombre de 88 años contra el gobierno

Related Posts
Total
0
Share