fbpx
Putin, Zelenski y el Nuevo Orden Mundial: ¿qué representa cada uno esta guerra?

Putin, Zelenski y el nuevo orden mundial: ¿qué representa cada uno en esta guerra?

Sputnik y RT no son hoy los únicos medios de propaganda rusa; lo secunda su ejército de bots y campañas de desinformación

[Read in English]

Zelenski es un nazi comparable a Adolf Hitler que desde hace años está exterminando a la población rusa en el Donbás o, al menos, así es tildado a diario por un gran número de bots en redes sociales y por diversos activistas políticos y personas con diferentes visiones ideológicas. Desde la extrema izquierda, que considera que todavía vivimos en la era de la Unión Soviética, a un grupo minoritario, pero bastante bullicioso, de conservadores nacionalistas que ven en Putin al “salvador” de la civilización occidental que lucha contra el nuevo orden mundial, al aliarse con países como Corea del Norte, China, Venezuela, Cuba y Siria, para destruir al pueblo ucraniano.

Hay de todo en este grupo de adoradores de Putin. Personas que dicen oponerse a la izquierda, pero que anhelan un régimen totalitario para ganar la guerra cultural mediante decretos, torturas y violencia, y no a través de la razón. Y está, por supuesto, la izquierda que históricamente ha detestado el orden occidental y anhelan la destrucción de Estados Unidos. Curiosamente, un buen grupo de conservadores americanos, por su rechazo —que comparto plenamente— hacia las políticas de Biden, ahora está favoreciendo una muy peligrosa narrativa antiamericana en el espectro internacional.

Sputnik y RT no son hoy los únicos medios de propaganda rusa; lo secunda su ejército de bots y campañas de desinformación que además han convencido a dos grupos ideológicos completamente distantes de que Putin es su héroe. Todo esto ha penetrado en una sociedad occidental cada vez más disconforme con sus instituciones.

La agenda 2030 es aborrecible. La ONU y diversos organismos internacionales, acompañados por el Foro Económico Mundial, se han convertido en agentes que buscan la implementación de políticas progresistas/socialistas a escala mundial; y sí, un buen grupo de agentes políticos en nuestro hemisferio apoya todo esto, pero no por ello vamos a agitar las banderas de Rusia y China para mostrar el descontento con las Naciones Unidas.

No me interesa el pasado de Zelenski ni sus políticas locales. Lo que hay en juego en esta guerra es la soberanía de un país que eligió democráticamente a sus autoridades, contra un imperio dictatorial que quiere imponer allí a un títere, como ha hecho en Bielorrusia y en otras tantas naciones en el último siglo.

Para combatir el nuevo orden mundial hay que echar afuera de las instituciones a los políticos que apoyan la agenda 2030 y quieren construir sociedades “igualitaristas” cada vez más arrodilladas frente al poder del Estado, no idolatrar a Rusia, China y apoyar la destrucción de Occidente para sentirnos mejor con nosotros mismos.

Are you proud to be an American?*
This poll gives you free access to our premium politics newsletter. Unsubscribe at any time.
Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.

Sociológicamente estamos atravesando shocks colectivos que han nublado la razón de más de uno. El Occidente que los burócratas de turno quieren construir evidentemente no es el camino a seguir, pero mucho menos lo serán sociedades como la rusa o la china, donde los individuos no tienen libertad de expresión, son encarcelados y torturados por expresarse en contra de sus Gobiernos, y tienen una calidad de vida inferior a la de una buena porción de las naciones occidentales.

Sí, queremos y debemos cambiar, pero para mejor. Si Occidente está en decadencia, idolatrar a Putin y asfaltar el camino para la expansión de su régimen y el chino nos llevará a un retroceso de siglos en términos de derechos humanos, libertades individuales y económicas, además de esperanza de vida.

¿Quieres luchar? Aprovecha las coyunturas políticas occidentales, donde, pese a todo lo negativo que podamos encontrar, todavía podemos expresarnos con cierta libertad a sabiendas de que la policía estatal no va a llegar de madrugada a nuestros hogares para llevarnos a un calabozo de por vida o meternos un tiro en la frente.

Este artículo apareció originalmente en el boletín de El American el 12 de abril de 2022. Regístrate gratis aquí.

Previous Article

"Fue un día emotivo": Psaki justifica a Kamala por no usar tapabocas

Next Article
Un hombre viajó 5.000 kilómetros hasta la frontera ucraniana para salvar a 30 perros de la guerra

Un hombre viajó 5.000 kilómetros hasta la frontera ucraniana para salvar a 30 perros de la guerra

Related Posts
Total
1
Share