fbpx
Colleen Oeffeleim - El American

Oefelein: en la industria editorial se considera “racismo y supremacía blanca” todo lo que no es de izquierdas

Oefelein comenzó a trabajar con la agencia literaria Jennifer De Chiara en febrero de 2018. A pesar de sus títulos académicos, de su preparación y de que realizaba su trabajo de forma eficiente, fue despedida “por sus ideas conservadoras”

[Read in English]

Colleen Oefelein es una exmilitar que vive en Alaska. Es ingeniera química y licenciada en alemán por la Universidad de Pensilvania, pero a pesar de ello lleva años trabajando como agente literaria y escribiendo, ya que la literatura es su verdadera pasión.

Oefelein comenzó a trabajar con la agencia literaria Jennifer De Chiara en febrero de 2018. Se especializó en novela romántica y ficción para jóvenes adultos, uno de los mayores nichos de mercado en Estados Unidos. A pesar de sus títulos académicos, de su preparación y de que realizaba su trabajo con eficiencia, fue despedida “por sus ideas conservadoras”.

El 25 de enero, a través de Twitter, la presidenta de la agencia, Jennifer De Chiara, anunció que la agencia se dio cuenta recientemente del uso que Oefelein hacía de Parler y Gab, y que fue despedida.

“La Agencia Literaria Jennifer De Chiara se ha visto afligida al descubrir esta mañana, 25 de enero, que uno de nuestros agentes ha estado utilizando las plataformas de medios sociales Gab y Parler. No aprobamos esta actividad, y pedimos disculpas a cualquiera que se haya visto afectado u ofendido por ello”, tuiteó De Chiara. “La Agencia Literaria Jennifer De Chiara ha asegurado en el pasado y continuará asegurando una voz de unidad, igualdad y que está del lado de la justicia social”, manifestó.

Los tuits terminaban mencionando a Oefelein. “Desde esta mañana, Colleen Oefelein ya no es agente de The Jennifer De Chiara Literary Agency”.

Oefelein confirmó su cese en un tuit:”Bueno, gracias Twitter y @JDLitAgency”, escribió Oefelein. “Me acaban de despedir porque soy cristiana y conservadora”.

En El American hablamos en exclusiva con Colleen Oefelein para conocer un poco más los motivos de su despido, y la cultura de la cancelación que ahora también está presente en las editoriales y agencias de representación literaria, con un enorme sesgo izquierdista.

Colleen, fuiste despedida de tu trabajo como agente literaria por tener una cuenta en las redes sociales de Gab y Parler que se argumenta que está llena de conservadores. Mi pregunta es, ¿qué delito cometiste y qué argumento esgrimieron para tu despido?

No cometí ningún delito y no violé ninguna de las políticas de mi antigua agencia.

¿Es ahora un pecado ser conservador en Estados Unidos? ¿Está prohibido creer en los valores tradicionales americanos?

Parece ser un pecado en la iglesia de Twitter y en la iglesia de la industria editorial estadounidense no ser de izquierdas. Incluso gente como yo, que solía considerarse políticamente en el centro, está descubriendo que lo que solía ser “el centro” es ahora considerado conservador o incluso “alt-right” por muchos en la izquierda. También se considera racismo y supremacismo blanco si no estás dispuesto a ser un activista social de izquierdas. Es bastante chocante.

Trabajaste en The Jennifer De Chiara Literary Agency, ¿esa agencia literaria está especializada en política o cuál es el motivo de las represalias en tu contra?

Que yo sepa, la agencia de Jennifer De Chiara no está especializada en política. Durante mi asociación allí, representé a la ficción. Un abogado me dijo una vez que una agencia literaria tiene derecho a atender a su clientela preferida. Si esa clientela resulta ser socialista o fanática anticristiana o trolls anónimos de Twitter, y si haces algo que ofende a esa clientela, tienen todo el derecho a despedirte. Así que podría ser que esto se redujera a la clientela que esa agencia desea atender. No creo que fuera algo personal, cuando me despidieron, porque siempre había tenido una buena relación con la presidente de la agencia. No tengo ni idea de lo que tenía en mente. Podría ser simplemente que yo había ofendido a la clientela de la agencia al dirigirme a autores cristianos y conservadores.

¿Cómo ves hoy el mundo editorial desde dentro? Parece que la industria editorial está secuestrada por activistas de izquierda. ¿No hay más espacio para publicar libros a favor del capitalismo, de las libertades individuales y contra el progresismo?

He recibido miles de notas de autores que se sienten intimidados. Sus mensajes son desgarradores. Se sienten intimidados a ocultar su cristianismo, sus inclinaciones políticas conservadoras o las inclinaciones conservadoras de su familia. Incluso se sienten intimidados a guardar silencio cuando ven algo que está mal. Tienen muchas ganas de levantarse y decir “esto está mal”, pero temen que la izquierda les arruine económicamente por el simple hecho de no estar de acuerdo con ellos. Afortunadamente, hay espacio para los autores y lectores que se sienten políticamente en el medio o políticamente conservadores, y ese espacio está en las editoriales de tamaño medio, las pequeñas prensas y los autores independientes (autopublicados). Hay una nueva tendencia, llamada Nueva Edición Tradicional, y está despegando fuera de las “grandes editoriales”, que lamentablemente parecen ser activistas sociales del progresismo en este momento.

¿Has sido testigo desde dentro de que algún autor haya sido rechazado o cancelado por sus posturas políticas o por su forma de abordar ciertos temas?

Sí, ha habido varios. Y varios de los que no tenía constancia, que se pusieron en contacto conmigo en privado cuando vieron la noticia de que me habían despedido por crear una cuenta en las redes sociales en plataformas que son populares entre los cristianos, los conservadores y los republicanos. Yo hablé, pero muchos de ellos han sido intimidados para que guarden silencio. A estos autores les han rechazado sus libros, o los han cancelado, o los han retirado de las estanterías, sus sueños se han roto y, en algunos casos, sus medios de vida se han arruinado.

Hoy en día, en la mayoría de las agencias editoriales estadounidenses se solicitan casi exclusivamente historias LGBTQ, historias sobre minorías raciales o personas “discriminadas”. Explícitamente no parece haber interés en, por ejemplo, publicar una historia sobre una familia tradicional, o sobre una sociedad sin rencor. ¿Esta segregación basada en la raza, el género y la ideología también es promovida por la industria editorial?

Sí. Los agentes charlan con los editores adquirentes para saber qué quieren comprar. Cuando todos los grandes editores buscan las historias que ha mencionado, las listas de deseos llegan a los agentes literarios. Cuando los grandes editores, que ofrecen más dinero por un libro, quieren ateísmo, justicia social de izquierdas y progresismo, eso es también lo que buscan los agentes literarios.

¿Cómo ves el futuro de la industria, crees que podremos ver un cambio pronto, o seguirá prevaleciendo la censura a las personas que no se identifican con la izquierda?

Veo el cambio impulsado por los lectores que retiran su dinero de las grandes editoriales y compran en las Nueva Editorial Tradicional, que son las medianas y pequeñas editoriales y los autores indie. Creo que son tiempos difíciles para un autor que no tiene profundas convicciones políticas de izquierda, que no es ateo, que no está dispuesto a decir públicamente (y a publicar en las redes sociales) que apoya el movimiento político BLM, que no está dispuesto a publicar en las redes sociales que apoya la violencia en nombre del progresismo y que no siempre vota progresista.

Tras tu despido, ¿se pusieron en contacto contigo agentes o editoriales para sacar adelante tus proyectos, o te has encontrado con el rechazo de la industria?

Varios agentes se pusieron en contacto conmigo, y varias editoriales (de casas pequeñas y medianas) se pusieron en contacto conmigo tras mi despido de The Jennifer De Chiara Literary Agency. La mayoría me apoyó. Muchas fueron correspondencias de tipo comercial. Y sí, las editoriales se pusieron en contacto conmigo con ofertas para mis autores. Sin embargo, varios editores de las grandes editoriales y muchos agentes que conozco y con los que he trabajado… algunos desde hace más de una década… me dejaron de seguir en las redes sociales. Muchos agentes y autores de izquierdas me han atacado por ser públicamente cristiana y conservadora. Pero algunos se han puesto en contacto conmigo en privado para expresarme su apoyo. Simplemente no tienen el valor de levantarse en público y decir “esto está mal”. Saben que podría destruir sus medios de vida.

¿Piensas seguir trabajando como agente literario? ¿Cuáles son tus expectativas para el futuro después de este último incidente?

Por supuesto. He recibido más consultas de autores no publicados en el último mes que en los últimos dos años. Tengo ofertas de editoriales para mis autores. Sé que puedo representar a los autores con valentía y amabilidad, y estoy abierta a autores de todo el espectro político y religioso, porque creo que lo único que puede traer la verdadera unidad son más voces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Article
niños migrantes

Desastre migratorio de Biden: más de 1,000 niños detenidos por más de 72 horas

Next Article
Biden Comando Sur El American

Biden nomina a Laura Richardson para liderar el Comando Sur

Related Posts
Total
4
Share