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¿Cómo va el proceso de vacunación en Estados Unidos?

Pese a las críticas, USA ya administró más de 22 millones de dosis contra la COVID-19 y se posiciona como el que más suministró. Mientras tanto, los casospor coronavirus a nivel mundial siguen en aumento y alcanzaron los 100 millones confirmados

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La Operación Warp Speed ​​(OWS) —el programa que impulsó la creación de la vacuna contra la COVID-19— fue un éxito total por parte de la Administración de Donald Trump y el sector privado de salud americano. Se trabajó en conjunto y se alcanzó la proeza de tener una vacuna contra el coronavirus en tiempo récord para el país. Pero hay un reto que, de momento, no está llenado las expectativas: el masivo proceso de vacunación en Estados Unidos.

Hay muchas críticas sobre la organización del proceso de vacunación, principalmente en lo referente a la comunicación entre el Gobierno federal y los gobiernos estatales. Las administraciones de los diferentes estados de la unión alegan que si no tienen una información clara sobre cuántas dosis van a disponer y cuándo las recibirán, la organización y la logística se vuelven más complejas.

Pese a eso, Bloomberg señaló que la vacunación en Estados Unidos comenzó el 14 de diciembre con el personal sanitario, y hasta ahora (26 de enero) se han administrado unas 22,73 millones de vacunas de las 41,42 millones que se han distribuido para un total de 54, 9 %. 19,25 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna, y 3,35 millones han recibido las dos dosis.

En la última semana se administró una media de 1,16 millones de dosis al día el lunes 25 de enero los vacunados aumentaron a casi 1,5 millones.

¿Qué quiere decir esto? Que el ritmo de administración ha subido, los estados y sus sistemas de salud empezaron bastante lento en diciembre y, con el correr de los días, fueron mejorando el proceso de vacunación.

Esto, que puede ser bueno, ahora también significa un problema en el futuro inmediato, pues hay centros de inoculación que se están quedando sin vacunas y esto frustra a las autoridades sanitarias porque deben cancelar citas para recibir las dosis.

«Las autoridades sanitarias están frustradas porque las dosis disponibles no se utilizan mientras el virus está matando a miles de personas cada día. Se han cancelado muchas citas para vacunarse», se lee en un artículo de The New York Times.

Por ejemplo, para el sábado 23 de enero el sistema hospitalario de Houston veía con peligro que podía quedarse sin dosis y, por ende, tuvieron que cancelar citas. «De repente, la distribución de vacunas se detuvo», dijo el Dr. Esmaeil Porsa. «Es desconcertante y frustrante porque sigo oyendo que hay altos porcentajes de vacunas que se han distribuido, pero no se han administrado».

De acuerdo con estadísticas del Times, Texas es uno de los estados con mejor porcentaje de dosis aplicadas (57 %) con relación al número de dosis recibidas (3,070,825). Hasta ahora han suministrado unas 1,763,299 de vacunas.

Vacunación en Estados Unidos, New York. (Efe)
Vacunación en New York. (Efe)

En ese sentido, el dato es bastante claro: los estados que recibieron menos dosis han tenido una logística más efectiva para utilizar en mejor proporción las vacunas distribuidas.

Por ejemplo, Virginia, cuyo gobernador es el republicano Jim Justice, han utilizado el 83 % de las dosis recibidas (243,100). En términos porcentuales, es el estado con mejor desempeño, pero también uno de los que menos dosis recibió.

Por otra parte, California, ha recibido 4,906,525 dosis de vacunas y ha utilizado 2,199,908 para un porcentaje del 45 %. El estado que más vacunó, pero también el que más recibió.

De acuerdo con The New York Times, de los 50 estados, 43 y Washington, D. C. «han comenzado a vacunar a las personas mayores. Muchos de esos estados ofrecieron inicialmente las vacunas solo a los trabajadores médicos y a los huéspedes de residencias de ancianos. Y al menos 39 estados y Washington, D.C., han ampliado sus programas de vacunación basados en la ocupación para incluir a algunos trabajadores no médicos, como agentes de policía, profesores, empleados de tiendas de comestibles u otras personas con riesgo de estar expuestas al virus en el trabajo».

«La repentina expansión de la elegibilidad de la vacuna ha causado problemas mientras los estados trataban de aumentar la capacidad y la gente trataba de averiguar cómo inscribirse para las citas».

Se necesita mejorar la comunicación

Hay que decir que el proceso de vacunación agarró al país en una transición gubernamental. Así que la comunicación entre los estados y el Gobierno federal no ha sido el mejor en este primer mes de vacunación.

«Los funcionarios de salud están desesperados por que el Gobierno federal aclare los envíos de vacunas, diciendo que necesitan cifras precisas para planificar con semanas de antelación», se lee en un artículo de The Hill. «En cambio, las cifras han llegado solo una semana a la vez y no han sido consistentes».

La administración entrante de Joe Biden ha dicho que trabajará para mejorar la comunicación, pero no ha mostrado un plan concreto para simplificar y esclarecer la distribución, lo cual genera preocupación a medida que los casos y muertes por coronavirus aumentan cada día.

Más allá de que se han administrado solamente poco más del 50 % de las dosis distribuidas, «los expertos dicen que esas cifras no pintan un cuadro completo, y no significan necesariamente que las vacunas estén sin usar».

«Sé que existe la percepción de que la vacuna no se ha distribuido con la suficiente rapidez, pero no es el caso», dijo el funcionario de salud del estado de Mississippi, Thomas Dobbs.

«La mayoría de las dosis que hemos dado a los sistemas de salud para que las distribuyan, y realmente están empezando a repartirlas. Creo que nos vamos a quedar sin vacunas pronto, y habrá gente que diga: Ahora me toca a mí. ¿Por qué no puedo participar?», dijo Dobbs.

El aumento de la elegibilidad, que a priori era una medida para evitar que las dosis estuvieran sin usarse, ahora representan un problema porque la demanda ha aumentando y el suministro no.

«Los estados han hecho ajustes. Están abriendo [la elegibilidad] a más personas. Pero, ya sabes, su asignación no está aumentando, así que por eso estás viendo a los estados pidiendo más dosis», dijo Claire Hannan, directora ejecutiva de la Asociación de Gestores de Inmunización.

Por esta razón recayeron críticas sobre la Administración Trump, pues sus funcionarios recomendaron que abrieran la elegibilidad para el proceso de vacunación, pero el suministro no aumentó. La Administración Biden no ha dicho, todavía, cómo pueden aumentar la distribución.

Biden, que recientemente dijo que no podía hacer nada para cambiar la trayectoria del virus, prometió que en sus primeros 100 días serían vacunadas 100 millones de personas.

Teniendo en cuenta que los estados y sus sistemas de salud han mejorado el proceso de vacunación, pasando el millón de dosis administradas por día, la realidad es que Biden puede cumplir con su reto si mejora los procesos de distribución y el suministro a los estados. La pregunta es ¿cómo?

Hay quienes se han preguntado por una supuesta reserva federal de vacunas, pero la realidad es que tal cosa no existe. «No hay una reserva significativa de vacunas de la que hablar. En su mayor parte, las vacunas se envían cada semana a medida que se fabrican. (La excepción es una pequeña reserva de emergencia que la administración Biden ha dicho que continuará)», se puede leer en el Times.

Las dosis de reserva ya estaban destinadas a las inyecciones de refuerzo para las personas que habían recibido la vacuna, no para suministrar a los estados con más vacunas.

Para mejorar esta situación, la administración saliente de Trump, en voz de Alex M. Azar, secretario saliente de Salud y Servicios Humanos, dijo que el Gobierno cambiará a un nuevo modelo: «en lugar de mantener una reserva de vacunas de refuerzo, cada envío semanal de los fabricantes incluirá dosis para nuevas personas, así como segundas dosis para los que deben recibir sus vacunas de refuerzo. El presidente Biden se hizo eco de esta política al anunciar su plan de vacunas la semana pasada».

Azar fue el que generó confusión con respecto a las reservas de dosis dando una comunicación errónea sobre la distribución de las dosis. Dijo que el Gobierno federal liberaría una reserva y los estados creyeron que se trataba de una afluencia de vacunas en camino para vacunar a más personas y no a quienes ya se les había suministrado la primera dosis.

Prioridad: las personas con una vacuna

Como las vacunas se van enviando conformen se van fabricando, la prioridad ahora será administrar la segunda dosis a las personas que ya fueron inoculadas por primera vez.

«Los funcionarios federales han dicho previamente que estaban trabajando con los estados para rastrear quién ha recibido una vacuna, y cuándo deben recibir sus vacunas de refuerzo, que es tres semanas más tarde para la vacuna de Pfizer y cuatro semanas más tarde para la de Moderna», se lee en el Times.

Esta misión requerirá, sobre todo, un trabajo en conjunto efectivo entre el Gobierno Federal y todos los estados.

Vacunación en Estados Unidos
Los trabajadores de la salud se encuentran entre los primeros en vacunarse en todo Estados Unidos. (Efe)
¿El proceso de vacunación en Estados Unidos continuará con normalidad?

Existen preocupaciones porque en ciertos centros del país las dosis se terminaron momentáneamente y tuvieron que cancelar citas. Esto no debería preocupar debido a que es poco probable que las vacunas escaseen en USA en términos de oferta.

«Al menos otras tres vacunas se encuentran en la última fase de los ensayos clínicos, y el éxito de cualquiera de ellas podría significar millones de dosis más para los residentes de Estados Unidos para esta primavera», informó el Times.

De acuerdo con las estimaciones «conservadoras» del medio neoyorquino, para este verano debería haber vacunas suficientes para todo el país.

Por ejemplo, si no se autorizan ninguna de las otras tres vacunas (Johnson & Johnson, AstraZeneca y Novavax), Estados Unidos ha firmado acuerdos con Pfizer y Moderna por un total de 400 millones de dosis que se suministrarán para el verano, es decir, suficientes para 200 millones de personas.

«Esto se aproxima bastante a la población estadounidense de 260 millones de adultos (las vacunas no están aprobadas aún para los niños, aunque hay estudios en curso)».

Así que, más temprano que tarde, Biden tendrá que aplicar desde el Gobierno Federal un plan lo suficientemente eficaz para mejorar la distribución de la vacuna y aumentar el ritmo del proceso de vacunación.

De momento, pese a que hay críticas y preocupaciones, la realidad es que Estados Unidos es, hoy por hoy, el país con más personas vacunadas y con un ritmo de vacunación que va en aumento día a día. Y eso lo logró en plena transición del poder.

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