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¿Qué hacer con los tiroteos masivos en Estados Unidos?

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Un tirador desquiciado se cobró 22 vidas en una escuela primaria en Uvalde, Texas, el tercer tiroteo masivo en cuestión de semanas en Estados Unidos. 19 de los fallecidos eran niños y más de una decena fueron heridos.

Las condenas no se hicieron esperar por todo el espectro político. Y tampoco se hizo esperar la politización de los tiroteos masivos. Los demócratas pidieron mayor control de armas casi inmediatamente, incluyendo al presidente y vicepresidente. ¿No pudieron esperar a que las familias lloraran a sus hijos?

Los republicanos, por su parte, salieron en rápida defensa de la Segunda Enmienda.

No parece ser un signo de una comunidad política sana que la primera respuesta ante el vil asesinato de 19 niños y una maestra de primaria sea defender las propias posiciones políticas. Cualquier respuesta que no sea llorar junto con las familias no parece adecuada.

Pero ciertamente hay que preguntarse: ¿qué hacer? Y pocos parecen dispuestos a tener una conversación sincera en torno al tema. Los demócratas desean imponer mayores restricciones a las armas, pero ignoran que los dos tiroteos previos se dieron en estados con leyes de armas restrictivas y que, en muchas ocasiones, quienes buscan hacer un tiroteo masivo no adquieren sus armas legalmente. Pueden estar bien intencionados, pero no parece ser la solución.

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Y tampoco es la respuesta darles armas a los profesores o achacarlo todo a una crisis de salud mental en el país, como han dicho algunos republicanos. 

No hay soluciones claras ante esta situación cuando se siguen poniendo las rencillas políticas por delante del bien común y de, cuando menos, tener una conversación honesta sobre el tema. Por ahora, no hay más que llorar y abrazar a nuestros hijos.

Este artículo apareció originalmente en el newsletter de El American el 25 de mayo de 2022. ¡Suscríbete gratis aquí!

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