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She-Hulk logra lo imposible en Disney+: superarse en ‘wokeismo’

She-Hulk logra lo imposible en Disney+: superarse en 'wokeismo'

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Disney+ acaba de estrenar She-Hulk: Attorney at Law, una nueva serie de Marvel protagonizada por la versión femenina —y feminista— de uno de sus superhéroes. El tráiler ya nos avisaba que la carga ideológica woke de la serie iba a ser mayor que los niveles de radiación gamma en la sangre de Bruce Banner, y tras el primer capítulo podemos afirmar que sus cotas de wokeismo son tan ridículamente altas que se salen de las gráficas.

La serie trata sobre la prima de Bruce Banner (Hulk), Jennifer Walters, que es una abogada muy comprometida con su carrera y con la justicia social. Ya en la primera escena, donde se presenta a la audiencia rompiendo la cuarta pared de su despacho, podemos ver en la estantería a su espalda una figurita de Ruth Bader Ginsburg, la difunta juez de la Corte Suprema nominada por Bill Clinton e ícono de la izquierda más progresista.

Uno podría pensar que la serie mostraría su carga política izquierdista a través de pequeños guiños como el de esta figurita, o de forma subliminal a través de sutilezas en el guion y la trama. Pero no. El contenido ideológico es más impetuoso y estrepitoso que un Hulk hasta arriba de cocaína.

En un flashback, la protagonista nos cuenta cómo adquirió sus poderes. Mientras Jennifer conducía con su primo Bruce Banner como copiloto, sufren un accidente y la sangre de este cae sobre una herida abierta en el brazo de ella. La similitud de su ADN por el parentesco, hace que Jennifer adquiera inmediatamente los poderes de un Hulk.

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Que ella fuera la conductora y sufrieran un accidente por ir despistada hablando con su primo es quizás el único punto no feminista del capítulo. Imagino que ese detalle que refuerza el estereotipo de que las mujeres son malas al volante se les pasó por alto en los grupos de discusión en la sala de guionistas. Mal ahí. Seguramente sea machismo interiorizado que no han sabido controlar.

A diferencia de su primo Bruce Banner, que pasó 15 años de dura lucha psicológica consigo mismo para que su álter ego verde no emergiera sin control, She-Hulk sí puede controlar sus transformaciones a voluntad de forma muy sencilla y natural. Esto lo descubren en el tramo del capítulo en el que Bruce Banner se la lleva a su guarida secreta para hacerle mansplaining de cómo controlar sus poderes y cómo ponerlos al servicio de la humanidad.

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Tatiana Maslany (I) es Jennifer Walter/She-Hulk. Mark Ruffalo (D) es Bruce Banner/Hulk. (EFE/EPA de Etienne Laurent)

Que un gran poder conlleva una gran responsabilidad es algo que aprendimos de las películas de superhéroes. Sin embargo, She-Hulk no quiere verse limitada por este tópico, sino que prefiere ceñirse al mantra progresista de ser una mujer que antepone su carrera profesional ante todo lo demás.

Descubrimos que She-Hulk es mejor que su primo Hulk en todo. Es más fuerte, más lista y más equilibrada tanto física como mentalmente. El mayor reto que tuvo Bruce Banner/Hulk fue el de controlar su ira. She-Hulk no tiene ese problema porque es mujer.

Cito textualmente: “Pues, resulta que controlar mi ira se me da de fábula. Lo hago continuamente…” —aquí hay una pequeña pausa dramática, aumenta el volumen de la música y empieza un zoom lento a su cara para darle gravedad a su reflexión— “… cuando me piropean por la calle, cuando un hombre incompetente intenta explicarme mi trabajo”.

“Lo hago básicamente a diario, porque si no, dirán que soy temperamental o difícil o puede que incluso me maten, literalmente. O sea, que soy una experta en controlar la ira, ¡porque lo hago infinitamente más que tú!”

¡Vaya! Resulta que todos los problemas de las películas de Marvel anteriores se habrían podido evitar si los superhéroes y los supervillanos no hubieran tenido tanta testosterona. Sin duda, un universo dominado por superheroínas empoderadas hubiera sido un vergel de paz y tranquilidad, no como la sociedad machista y heteropatriarcal en la que nos ha tocado vivir.

Aunque en el primer capítulo de She-Hulk no pasa mucho más, por la escena final y por lo vislumbrado en el tráiler podemos concluir que la serie será una especie de Ally McBeal con superpoderes, mezclada con Sex and the City y sus charlas de chicas entre martinis, margaritas y cosmopolitans.

Disney utiliza She-Hulk para continuar deconstruyendo la masculinidad

She-Hulk continúa a toda máquina con la frenética tarea de deconstrucción de personajes masculinos que viene haciendo Marvel en particular, y Disney en general, durante los últimos años.

En su intento de reescribir el relato en clave progresista, no se contentan con sustituir a los héroes masculinos por heroínas femeninas, sino que además tienen que humillar a sus antecesores hombres.

Gracias a She-Hulk, ya sabemos que Jennifer Walters es mejor que su primo en todo, a quien dejan reducido a un niño enorme con problemas de autocontrol.

La serie de Hawkeye en realidad trata sobre la nueva Hawkeye, la jovencita Kate Bishop que supera en todo a un deprimido y atormentado Clint Barton. En la serie Loki se introduce a su versión femenina del multiverso, que es la nueva y mejorada diosa del engaño.

En Thor: Love & Thunder pudimos ver a una Poderosa Thor interpretada por Natalie Portman, y en la inminente Wakanda Forever veremos que la armadura de Iron-Man se la enfundará una jovencita afroamericana que será Ironheart, quien no solo tendrá la inteligencia del malogrado Tony Stark, sino que presumiblemente también hará gala de un gran corazón, gran empatía y gran resiliencia emocional.

Quedamos a la espera de cómo continuará esta comedia de abogadas con superpoderes que pretende ser She-Hulk, pero lo que sí parece seguro es que lo que nos causará hilaridad no será que sea una comedia, sino sus lamentables efectos visuales y, sobre todo, su caricaturesco y descarado wokeismo.

Ignacio Manuel García Medina, Business Management teacher. Artist and lecturer specialized in Popular Culture for various platforms. Presenter of the program "Pop Libertario" for the Juan de Mariana Institute. Lives in the Canary Islands, Spain // Ignacio M. García Medina es profesor de Gestión de Empresas. Es miembro del Instituto Juan de Mariana y conferenciante especializado en Cultura Popular e ideas de la Libertad.

Social Networks: @ignaciomgm

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