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Triunfo de izquierdista Gustavo Petro en Colombia genera estampida de empresarios, se refugian en el dólar y Miami

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LUEGO de que el candidato de la izquierda Gustavo Petro triunfara en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia el pasado 19 de junio, empresarios de todo el país empezaron a cambiar sus ahorros a dólares y detuvieron sus planes de invertir. En cambio, los empresarios miran hacia Miami o Panamá para expandir sus negocios y así poder sobrevivir el inminente caos económico.

“El día que ganó Petro, en la noche, reuní a la familia. Ya nos habíamos adelantado a esta posibilidad. Ese día decidimos que pararíamos todas las expansiones en Colombia. A la semana siguiente estaba viajando a Miami”, le contó a El American un empresario, dueño de hoteles, que pidió el anonimato por temor a represalias contra su compañía.

De hecho, todos los empresarios consultados por El American pidieron o que se ocultara su nombre o que se omitiera el nombre de sus empresas. Todos temen consecuencias por hablar.

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“Duré una semana en Miami con mis socios. Vamos a vender algunas cositas en Colombia para montar algo en Estados Unidos”, agregó el dueño de hoteles a El American.

Temor a políticas socialistas

El triunfo de Gustavo Petro se impuso pese a las preocupaciones que como candidato generaba en los empresarios colombianos. De hecho, este rechazo a sus propuestas entre los empresarios quedó retratado en la tendencia del voto en el departamento de Antioquia, conocido por ser el músculo empresarial de Colombia. Las principales empresas del país y el gran poder económico se concentra en el departamento cuya capital es Medellín, la segunda ciudad de Colombia. Y en ese departamento el voto anti-Petro fue notable.

Petro, antiguo guerrillero, llegó a las elecciones arrastrando propuestas socialistas y populistas como la eliminación de los hidrocarburos y el fracking, el aumento masivo de impuestos y las expropiaciones de “tierras improductivas” —que se planteó bajo el eufemismo de “democratización” de las propiedades. Todas estas medidas resucitan en los colombianos el fantasma del chavismo y los gobiernos de izquierda de la región, que han dejado crisis económicas en sus países.

“El miedo es racional y está más que justificado por la experiencia regional donde proyectos políticos o ideológicos similares han llegado al poder. Basta con ver lo que está pasando en Chile o Argentina. Además, ante una inminente recesión y la complejidad actual del contexto internacional en el que están confluyendo varias crisis geopolíticas y financieras, los empresarios están esperando un Gobierno que sea capaz de liderar la recuperación económica”, dijo a El American el director académico del Instituto de Ciencias Políticas de Bogotá, Carlos Chacón.

“Lo que se percibe es un Gobierno proteccionista, que quiere cerrar la economía para industrializar mediante la sustitución de importaciones, cobrar más impuestos, agrandar el tamaño del Estado, redistribuir la propiedad privada, emitir moneda para financiar el gasto público, estatizar varios sectores y acabar con los hidrocarburos. El mensaje que reciben los empresarios es que la economía está en riesgo”, agrega Chacón.

Los ministros que ha nombrado Gustavo Petro tampoco generan confianza, sino lo contrario. La nueva ministra de Agricultura de Colombia, la economista y militante del partido de izquierda Liberal, Cecilia López, dijo en una entrevista con el medio SEMANA que el Gobierno de Petro no iba a expropiar sino que “compraría las tierras subutilizadas para distribuirlas”. Y, el que no quiera venderle al Estado, deberá pagar unos impuestos mucho más altos que el resto.

“Vamos a incentivar a que esas tierras que se han estado mal utilizando en actividades que no son productivas, o pagan impuestos o se vuelven más productivas para que puedan responder a las necesidades del país. Se distribuirá la tierra que no está siendo utilizada”, dijo la ministra designada a SEMANA.

Por otra parte, el ministro de Hacienda de Petro, el reconocido economista keynesiano José Antonio Ocampo, ha hablado de aumentar masivamente la recaudación fiscal, llevándola a niveles sin precedentes —y hay que considerar que Colombia ya es un país con unos impuestos bastante altos, como quedó detallado en un extenso estudio del think tank Libertank (los colombianos ya trabajan 195 días al año para pagar impuestos).

El propósito de la gestión de Ocampo será sancionar con un terrible peso fiscal a las personas que ganen más de unos $2,000 al mes en Colombia. Asimismo, el ministro de Hacienda de Petro planteó un impuesto al patrimonio de los individuos.

BOGOTÁ (COLOMBIA), 21/06/2022.- Vista del dificio donde se encuentra la sede de la Bolsa de Valores de Colombia, hoy en Bogotá (Colombia). Los mercados colombianos sufrieron este martes las primeras caídas en bolsa de grandes empresas tras la victoria de Gustavo Petro, una situación lógica por las incógnitas aún no despejadas sobre el futuro gabinete del que será el primer presidente de izquierdas de Colombia.

El economista y académico de la Universidad EAFIT de Medellín, Luis Guillermo Vélez, le dijo a El American que las designaciones del gabinete de Petro han terminado de profundizar la desconfianza sobre su Gobierno. “El anuncio del ministro de Hacienda no tranquilizó a nadie. José Antonio Ocampo, de izquierda, dijo que buscará recaudar más de 75 billones. Eso es casi un 40 % más. Son cifras escandalosas”, dijo Vélez.

“Los empresarios se están anticipando a una reforma tributaria monstruosa. Ninguno de los del gabinete inspira confianza. La gente está anticipando que la economía se va a degradar en muy poco tiempo”, continuó Vélez.

Un empresario ganadero, en condición de anonimato, le dijo a El American que teme que el Gobierno de Petro le expropie sus tierras. “Ellos dicen que no van a expropiar sino que van a distribuir las tierras no productivas. Yo me pregunto es qué funcionario y bajo qué criterio determinará que una tierra es o no es productiva”, dijo.

Para agudizar las preocupaciones, la ministra de Hacienda designada por Petro sugirió en la misma entrevista a SEMANA que el Gobierno podría obligar a vender, a partir de grandes impuestos, las fincas o los terrenos que se utilicen para la recreación y el disfrute de sus propietarios.

El dólar y Miami como refugio

Alexander Rendón, propietario de una cadena de restaurantes con presencia en varias ciudades de Colombia y que empezó en Antioquia, tenía todo un plan de expansión y modernización de su compañía. Sin embargo, estaba atento a las elecciones y, luego del triunfo de Petro, decidió suspender sus proyectos en Colombia para buscar invertir en Estados Unidos.

“Ya nosotros habíamos viajado a Miami, Tampa y Orlando para estudiar el mercado”, le dijo Rendón a El American. “Teníamos planes de abrir otras sedes de nuestra compañía en Colombia, de hacer una modernización completa y de expandir los negocios, pero todo eso lo suspendimos. Ahora vamos a apuntar hacia Estados Unidos”.

Hoy, la compañía de Rendón emplea a 400 colombianos y lleva más de 30 años operando. Los planes de él son los de, mientras tanto, seguir en Colombia, pero no crecer, sino diversificarse.

“La mayoría de los empresarios con los que hablo están haciendo lo mismo. No solo del sector gastronómico, sino de todos los sectores y de todo el país. La mayoría está viendo a Miami como una opción. Algunos van a montar sus operaciones allá, y muchos están pensando en invertir en propiedad raíz”, le dijo Rendón a El American.

“Algunos también van a Panamá”, agrega Alexander Rendón.

El economista Luis Guillermo Vélez insiste en que no son solo los grandes empresarios los que están moviendo su capital. “Son todos. Son los ciudadanos de a pie. Este fin de semana hice un recorrido por varias casas de cambio. Estaban desbordadas y ya no hay dólares. Y me dijeron que la gente está comprando de a 50 dólares. Es decir, gente del común, gente corriente, es la que también está refugiándose en el dólar”.

Marta, una empleada de una zapatería que gana salario mínimo (menos de $300 al mes), le dijo a El American que va a empezar a cambiar lo que pueda a dólares.

“Todos los pesos que me entren los iré a cambiar a una casa de cambio, en la medida en que yo pueda. Así sea que vaya comprando de $20 al mes. No puedo ahorrar en pesos con esta inflación”, dijo Marta.

Desde que ganó Gustavo Petro, el pasado 19 de junio, el peso colombiano se ha devaluado en más del 18 %. Es la devaluación más significativa de las últimas décadas. De valer 3,900 pesos colombianos el dólar, hoy cuesta alrededor del 4,600 pesos. Aunque muchos economistas argumentan que factores internacionales están influyendo en la devaluación, es innegable que la corrosión tan marcada de la moneda desde las elecciones es una reacción al triunfo de Petro.

“Es cierto que a nivel mundial el dólar se está fortaleciendo frente a casi todas las monedas; y que muchos factores influyen en la inflación. Pero tanto el peso colombiano como el peso chileno, donde en ambos países ganaron gobiernos de izquierda, se han ido devaluando muchísimo más rápido que otras monedas. Es innegable que la llegada de Petro al poder suscita temor en los capitales. Su victoria y sus anuncios del gabinete están destruyendo la confianza”, dijo Luis Guillermo Vélez.

BOGOTÁ (COLOMBIA), 20/06/2022.- Un hombre lee el diario colombiano El Tiempo, que en su portada de hoy anuncia el triunfo del izquierdista Gustavo Petro como presidente para el periodo 2022-2026, en Bogotá (Colombia). El próximo 7 de agosto Petro será investido como sucesor del presidente Iván Duque.

Por su parte, el director académico del Instituto de Ciencias Políticas de Bogotá, Carlos Chacón, piensa que “el dólar también está aumentando porque los mercados perciben con mucha preocupación la llegada del nuevo gobierno. El peso se ha devaluado más que muchas monedas latinoamericanas”.

Por la rauda devaluación del peso colombiano y por el temor que generan las inminentes políticas socialistas, son miles los colombianos que están acudiendo al dólar como refugio. Lo que comentó Luis Guillermo Vélez de las casas de cambio también fue reportado por El American: justo al día siguiente del triunfo de Petro, los dólares se habían agotado en casi todas las casas de cambio de Colombia. La dueña de una casa de cambio le dijo a El American que era la primera vez que le ocurría eso en 18 años que tiene la compañía.

Y el patrimonio de empresarios, como varios comentaron a El American, encuentra refugio en ciudades como Miami.

Esta semana el Financial Times publicó un artículo sobre cómo los “colombianos miran a Miami mientras la elección de Petro genera temores de fuga de capitales”. El artículo detalla que las “empresas inmobiliarias de Miami han informado un aumento de las consultas de colombianos que quieren sacar dinero de su país y comprar propiedades en Estados Unidos, tras la victoria de Petro”.

Según las compañías inmobiliarias citadas por el Financial Times, muchos colombianos preguntan por “viviendas existentes, lo que sugiere que pueden estar pensando en trasladarse a Estados Unidos en lugar de simplemente invertir dinero allí”.

“Hace un año la mayoría de las consultas de colombianos eran sobre proyectos que aún no se habían construido”, se lee en el Financial Times.

Daiana Quintero, vicepresidente de ventas de PMG Residential en Miami, le dijo al periódico británico que “luego de que Petro quedara como ganador empezamos a recibir llamadas. Mi teléfono estaba que estallaba”.

El presidente de RelatedISH International Realty, Craig Studnicky, le dijo al Financial Times que muchos colombianos empezaron a contactar a su oficina con el propósito de mudarse a Miami. “Quieren el inventario existente ahora mismo. Eso me dice que no solo están planeando mover su dinero, sino pasar un tiempo aquí en Miami. No son inversores en sí, son familia”.

Alexander Rendón le dijo a El American que, aunque ahora solo está apuntando a invertir en Estados Unidos, no descarta que en menos de dos años termine mudándose con su familia. “Vamos a ver cómo nos va con los negocios en Florida. Pero es una posibilidad”.

Aún es prematuro para saber qué será de Colombia

Según muchos economistas, la intención de Petro de acabar con la explotación de combustibles fósiles en Colombia —un país petrolero—, tendría un impacto letal en la economía. Sin embargo, algunos plantean que Petro se decantó por un gabinete mucho más moderado de lo que sus contrincantes esperaban, con la intención de tranquilizar al mercado. La realidad es que, aunque Petro es el primer presidente de extrema izquierda de Colombia, fue guerrillero y llegó a la presidencia con el apoyo del grupo comunista FARC, ha designado como ministros a varios exfuncionarios de los partidos políticos tradicionales, como son los casos de Cecilia López y José Antonio Ocampo, quienes fueron ministros de gobiernos del Partido Liberal de Colombia en los años noventa.

De acuerdo con Carlos Chacón, luego de que Petro asuma la presidencia, en agosto de este año, es posible “que el dólar se estabilice, pero eso dependerá de varios factores, externos e internos. Va a depender del tipo de mensaje que mande el Gobierno de Petro luego de que se posesione”.

“Si las señales que envía son de estabilidad, respeto a la propiedad y a las inversiones, de moderación y de estabilidad institucional, es posible que el dólar se estabilice”, dijo Chacón.

Alexander Rendón le dijo a El American que él ve difícil que la economía no sufra, independientemente de las políticas de Petro. “Ni siquiera ha empezado su Gobierno y ya son muchísimos los empresarios que decidieron dejan de invertir o expandirse en el país. Que están cambiando su capital a dólares. Eso inevitablemente va a tener un impacto, porque la economía es circular. Esa parálisis se va a sentir en unos ocho meses”.

Un empresario consultado que tiene una compañía de venta de alimentos, le dijo a El American que, aunque dejará de invertir en Colombia y está cambiando su capital a dólares, él se mantiene atento a qué podría ocurrir en los próximos años.

“Yo me voy a proteger, reduciendo un poco mi empresa y cambiando todo el patrimonio a dólares, pero aún es temprano para ver si hago grandes movimientos. No es que yo sea ingenuo, es que no creo que a Petro le sirva de algo destruir la economía del país. Yo creo, y ojalá sea así, que al final los mercados se impondrán y él tendrá que gobernar en contra de su retórica incendiaria”, dijo el empresario, que también pidió el anonimato.

Y, aunque aún es prematuro vaticinar hacia dónde irá el Gobierno de Petro, la realidad es que sus propuestas —que pasan por imponer un impuesto a la riqueza de las personas más adineradas de Colombia, de incrementar la recaudación fiscal de los ricos y los individuos, fiscalizar la ganancia de las compañías hasta un 70 %, prohibir la exploración del petróleo y el carbón, cancelar proyectos de fracking y la minería—, asoman un impacto mortal a la economía colombiana.

“Si a uno le anuncian que al pasar por una calle lo van a asaltar, uno trata de poner a buen resguardo lo que tiene. Y eso es lo que está haciendo la gente”, le dijo el economista Luis Guillermo Vélez a El American.

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