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Los conservadores se acercan a la comunidad latina: Eduardo Verástegui anuncia CPAC en México

Los conservadores se acercan a la comunidad latina: Eduardo Verástegui anuncia CPAC en México

Eduardo Verástegui convocó a CPAC México, una oportunidad clave para fortalecer los vínculos y la comprensión entre los conservadores de Estados Unidos y los mexicanos

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El 11 de julio, Eduardo Verástegui, uno de los más reconocidos actores y directores cinematográficos mexicanos, anunció que el próximo año (por primera vez en la historia) llegará a México la Conferencia de la Acción Política Conservadora (CPAC) que durante más de 40 años ha sido el gran punto de encuentro, dialogo y referencia para el movimiento conservador americano.

La convocatoria tiene mucho sentido, porque México y los Estados Unidos tienen una relación cada vez más profunda y cada vez más relevante. En 2019, México se convirtió por primera vez en el principal socio comercial de su vecino del norte, un honor que sigue peleando palmo a palmo con China.

Para Estados Unidos ambos son socios comerciales, con una enorme diferencia: mientras China es un enemigo, con quien el comercio es un mal necesario; México es un aliado natural de la Unión Americana, no sólo por razones geopolíticas sino sociales.

La relación entre México y Estados Unidos va mucho más allá de la historia del siglo XIX, es sobre todo una unión que se vive de manera cotidiana en las familias, en las empresas y en las costumbres.

Millones de mexicanos y sus descendientes viven en las ciudades de Estados Unidos, y millones de americanos y sus descendientes viven en las ciudades de México. El resultado es una integración cultural y económica que va mucho más allá de la diplomacia.

Para poner un ejemplo: en México se sigue con pasión a la NFL, la MLB y la NBA, se consumen miles de productos culturales y económicos americanos, se adoptan y se adaptan infinidad de costumbres y modas de Estados Unidos. Y el proceso también opera en sentido inverso: en el norte tanto los latinos como los americanos de otros orígenes étnicos adoptan cada vez más costumbres, marcas y productos mexicanos, incluyendo Bimbo, Cinépolis, LaLa y muchos otros.

Verástegui entiende que México es mucho más que artesanías, es un socio clave para América. Imagen: Unsplash
Verástegui entiende que México es mucho más que artesanías, es un socio clave para América. Imagen: Unsplash

Eso es lo visible, pero la relación va todavía más allá. Las cadenas productivas de México y Estados Unidos (junto con las de Canadá) están tan integradas que esencialmente se han convertido en una sola. Para México, Estados Unidos es indispensable, eso lo sabemos todos, y lo mismo ocurre al contrario, eso urge entenderlo.

Por ello el control casi absoluto que durante décadas construyó la izquierda y el Partido Demócrata respecto a la comunidad México-Americana en Estados Unidos y respecto a la narrativa americana en México es muy preocupante, y amerita una respuesta efectiva de parte del movimiento conservador.

Trágicamente, durante muchos años el Partido Republicano y la derecha americana han caído en un pantano de arrogancia respecto a la comunidad latina en general (y a la mexicana en particular). En 2004, Bush consiguió el apoyo de más del 40 % de los votantes hispanos, pero de ahí en adelante el enfoque con una retórica antimigratoria (más hostil en el discurso que en los hechos) hundió esos avances.

Quizá el punto más bajo de esa relación ocurrió con las desafortunadas declaraciones de Trump en 2015 respecto a los migrantes mexicanos. Sin embargo, después algo comenzó a suceder: a pesar de la (a veces) burda retórica de Donald Trump y de la manipulación grotesca de la prensa industrializada en favor de los demócratas, parte del voto hispano se mantuvo en el lado de los republicanos, porque entendió que Trump representaba una mejor opción para América, e incluso para México, que la tecnocracia corrupta encarnada en Hillary Clinton.

Esa certeza se refrendó durante los 4 años de la administración de Donald Trump. Bajo su gobierno la comunidad hispana alcanzó niveles récord de empleo y prosperidad que también se reflejan en el incremento de las remesas que se envían a México.

Y del otro lado, al interior del Partido Republicano y del propio ecosistema del presidente, surgieron voces que fueron explicando la importancia de México para los Estados Unidos, incluyendo la del propio Eduardo Verástegui y la del embajador Christopher Landau, cuyo carisma y conocimiento del país los han convertido en referente para ambos lados de la frontera.

Verástegui lanza CPAC México, un esfuerzo urgente

Cada vez más la clase política americana (y en especial los republicanos) comprende que México no es un vecino incómodo, sino un socio potente y geopolíticamente fundamental. Para Estados Unidos comerciar con México es hacerlo con un aliado con el que hay cada vez más semejanzas; mientras que comerciar con China es hacerlo con un enemigo que usará en su contra cada dólar de ganancia.

En consecuencia, el camino está claro. La seguridad y la prosperidad futura de Estados Unidos depende directamente de la seguridad y la prosperidad y el comercio con México.

Por lo tanto, desarrollar un movimiento conservador fuerte al sur del río Bravo es indispensable.

Hay una muy buena noticia: el mexicano naturalmente tiende a respaldar la agenda conservadora, particularmente en los temas sociales, el problema era que los conservadores no se habían tomado la molestia de hablarle a este sector, y eso debe cambiar.

Por eso es tan importante el anuncio de Eduardo Verástegui: “Me enorgullece anunciar que el próximo año seremos anfitriones, a través de la Fundación Viva México, del primer CPAC México. Para construir alianzas entre los defensores de la libertad en todo el hemisferio”.

Eduardo Verástegui
Verástegui en la alfrombra roja (Instagram Eduardo Verástegui)

Y ese es el gran potencial de CPAC México: fortalecer los puentes y la comprensión entre los conservadores americanos y la sociedad mexicana, para impulsar los principios básicos de la agenda en ambos países, respetando sus respectivos matices. Era algo que los conservadores debieron hacer desde hace décadas, pero más vale tarde que nunca.

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