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Argentinos vuelven al trueque para conseguir alimentos tras la destrucción de su moneda

Argentinos vuelven al trueque para conseguir alimentos tras la destrucción de su moneda

Los ciudadanos además recurren a esta maniobra para evitar los elevados impuestos y regulaciones establecidas por el gobierno socialista

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Los argentinos vuelven a recurrir al trueque ante la crisis económica de la nación y se organizan para intercambiar prendas, juguetes o electrodomésticos por los alimentos que necesitan para sobrevivir.

Un pantalón de bebé por dos leches, una chaqueta por pañales, dos pantalones deportivos infantiles por tres paquetes de azúcar, una leche por un detergente, pasta por camisetas.

El intercambio de bienes y servicios sin dinero fue una estrategia de supervivencia ante la crisis económica de principio de siglo en Argentina, cuando además de la falta de recursos y de trabajo había caído la cantidad de dinero circulante.

Esta práctica se reedita durante el gobierno socialista de Alberto Fernández ante una inflación interanual del 51,8 % en julio pasado, la caída del empleo y una pobreza que ya había trepado al 42 % en el segundo semestre de 2020, en una economía que el año pasado sufrió la segunda caída más profunda desde 2001 -9,9 %- acumulando tres años en recesión.

Los argentinos además recurren al trueque para evitar pagar los elevados impuestos y regulaciones que ha establecido el kirchnerismo en la nación, pues según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los ciudadanos deben pagar casi uno de cada 4 pesos de sueldo al fisco.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández (d), y la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández (EFE)

Las familias se desprenden de sus cosas o de las donaciones para hacer trueque principalmente por comida o por productos de limpieza e higiene personal.

En los intercambios también intentan obtener efectivo por prendas de mayor valor para poder pagar los servicios o el transporte.

En Buenos Aires se organizan ferias comunitarias de cuatro o cinco cuadras de extensión. Al finalizar el día, para ayudar a quienes no han vendido nada, se intercambian los bienes o se hacen sorteos por dinero o mercadería.

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