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Black Lives Matter, Foro de São Paulo

Los lazos que unen a Black Lives Matter con el Foro de São Paulo

Organizaciones marxistas como el Foro de São Paulo y Black Lives Matter avanzan en la consolidación de una peligrosa alianza revolucionaria

“Dime con quién andas y te diré quién eres” ha de ser una máxima política fundamental para los ciudadanos a la hora de analizar eficazmente los fenómenos políticos. Los vínculos, consolidados por eventos, encuentros, grupos de trabajo, organizaciones transnacionales y financiamientos, son un indicativo mucho más fuerte que los mismos pronunciamientos de los agentes políticos. En el contexto de América Latina, la amenaza del Foro de São Paulo es la misma del Leviatán: un monstruo que no se deja mostrar fácilmente y que justo por eso es tan peligroso. El caso de Black Lives Matter es distinto, pues ha dejado claro que su objetivo a corto plazo es evitar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sea reelecto.

Indistintamente, en un mundo donde la información está absolutamente disponible, pero no necesariamente a la vista, es vital —especialmente para los ciudadanos— investigar las alianzas y las relaciones que poseen políticos, partidos, movimientos y cualquier otro agente de poder, puesto que muchas veces es allí donde descansa la verdad de sus intereses y de sus metas a corto, mediano y largo plazo. 

El Foro de São Paulo recoge a los partidos de izquierda más radicales con el objetivo de crear un bloque de poder que gobierne de forma monolítica la región bajo el ideario del socialismo del siglo XXI. El mismo implementado en naciones como Cuba, Venezuela y Nicaragua. Su alianza con Black Lives Matter y Antifa significa la expansión de ese proyecto revolucionario hacia Norteamérica.

A mediano plazo el objetivo de Black Lives Matter es «incendiar el sistema» y a largo plazo crear uno nuevo donde exista «soberanía negra, por cualquier medio necesario», según sus propios líderes.

Black Lives Matter ve como ejemplo a la izquierda latinoamericana

Ahora bien, yendo a los hechos: las acciones que ha llevado adelante Black Lives Matter demuestran que esos, en realidad, son sus intereses a tres tiempos. Pero todo agente político con una visión realista del poder también necesita consolidar relaciones y alianzas más allá de sus fronteras. 

Los revolucionarios, en especial, tienen muchísima experiencia en este aspecto y destacan por lograr bloques de poder altamente influyentes o estructuras sumamente sofisticadas que, por el bien de lo ilustrativo, califican como Deep States con tentáculos transnacionales.

Así, Black Lives Matter ha llevado adelante su política internacional desde hace años hacia el sur del continente donde el Foro de São Paulo ha gobernado de la forma que le plazca por décadas desde dentro y fuera del pode.

En 2015, la fundadora de Black Lives Matter, Opal Tometi, participó con el narcodictador Nicolás Maduro en la cumbre People of African Descent Leadership, donde se reconoció «la lucha del presidente Maduro por reivindicar los derechos del pueblo». En la foto que se tomaron, Tometi hace un gesto revolucionario con el puño cerrado, mientras abraza al tirano.

Black Lives Matter, Foro de São Paulo
Opal Tometi, fundadora de Black Lives Matter con Nicolás Maduro.

En el evento afirmó que estaba «consciente de que la justicia también tiene que ver con aspectos raciales», de acuerdo al portal estatal venezolano Alba Ciudad. Además, Tometi participó como observador internacional de las elecciones legislativas de 2015. En un tuit alabó la dictadura comunista de Venezuela como «un lugar donde hay un discurso político inteligente», luego de que en 2014 asesinaran a decenas de jóvenes en las calles durante las protestas que tuvieron lugar en el país suramericano.

Ese no es el único vínculo que Black Lives Matter posee con el Foro de São Paulo. Dos años más tarde la misma organización que se abrazó con Maduro participó en uno de los encuentros anuales del Foro junto con grupos como el Movimiento al Socialismo (MAS) de Bolivia (partido de Evo Morales y de su candidato vencedor Luis Arce), la organización criminal brasileña Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST), el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), partido de la narcodictadura chavista.

Aseguran en la nota del propio portal del Foro, que el objetivo de este encuentro en el área de D. C., Maryland y Virginia es el de «crear un encuentro amplio de organizaciones que representen a la sociedad civil para vincular temas nacionales prioritarios (especialmente inmigración) con los temas de la lucha latinoamericana».

En la agenda de trabajo en el que participó Black Lives Matter a través de su representante April Goggans, están temas como «Acción directa callejera, educación para hispanos, movimiento laboral, cabildeo en Congreso y otras instituciones», «La lucha en Venezuela», «La lucha en Brasil» y una serie de «objetivos y retos» respecto a EE. UU.

Tres años después, en la búsqueda de cumplir las metas propuestas y —¿por qué no?— para las que Black Lives Matter se estaba asesorando de la izquierda latinoamericana, ha petendido desestabilizar a Estados Unidos.

El Foro de São Paulo y Antifa 

Como si la relación del Foro con Black Lives Matter no fuera más que suficiente, este también posee vínculos con la organización terrorista Antifa, que ya tiene vínculos con la organización terrorista kurda PKK/YPG, como informó el experto en seguridad y defensa de One America News Network (OANN), Jack Posobiec, junto a Brad Johnson, del Americans for Intelligence Reform.

En latitudes sudamericanas, Antifa ha logrado organizarse en el Brasil de Jair Bolsonaro, gracias a partidos miembros del Foro de São Paulo.

En el mes de mayo, mientras que EE. UU. estaba sumido en protestas, en Brasil Antifa decidió hacer presencia en Río de Janeiro, São Paulo y en Curitiba (sur del país) vandalizando tribunales, centros comerciales, apaleando a simpatizantes de Bolsonaro, quemando la bandera nacional y pidiendo la caída del presidente. Poco después de que el Ministerio de Justicia y demás autoridades rápidamente constituyeran un dossier con información de toda la estructura revolucionaria de Antifa, diputados del Partido de los Trabajadores y del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), miembros del Foro de São Paulo, se pronunciaron en contra de la «inquisición del Gobierno Bolsonaro contra servidores antifascistas».

Luego de que se dispararan las ocupaciones de calle en Brasil, órganos de inteligencia nacionales como el Sistema Brasileño de Inteligencia (SISBIN) y la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) han estado estudiando minuciosamente el modus operandi de la organización designada como terrorista por el presidente Trump, ya que llamó la atención el timing de tales acciones en conjunto con las que estaban desarrollándose en los Estados Unidos.

De acuerdo con el portal oficial del PCdoB (que sirvió como fórmula vicepresidencial para el excandidato del PT Fernando Haddad en 2017), se redactaron dos manifiestos en apoyo a Antifa —ligado a hinchadas de fútbol—, uno de los cuales fue firmado por la excandidata a la vicepresidencia de Brasil por el PCdoB Manuela D’Ávila, el mismo Haddad y el expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB).

El mismo partido de la excandidata vicepresidencial de la fórmula del Foro de São Paulo recibió a través de una de sus gestiones regionales en Brasil una donación de un millón de dólares de George Soros a través de su Open Society para promover la agenda de la izquierda. Así como en ocasiones anteriores el magnate también ha financiado a líderes de la extrema izquierda brasileña, como el exdiputado Jean Willys, en cuyo partido (PSOL) militó el responsable de perpetrar un atentado contra el actual presidente de Brasil.

Black Lives Matter, Foro de Sao Paulo
Excandidata a la vicepresidencia de Brasil, Manuela D’Ávila, con una camiseta del grupo Antifa del Sport Club Internacional. (Flickr)

Según una investigación de la Revista Oeste de Brasil, el Partido Comunista está directamente involucrado con el movimiento Antifa a través de la Unión de la Juventud Socialista, que a su vez financia a la Escuela de Formación Política Castro Alves. Tal institución imparte un curso de seis días llamado «Entienda el fascismo para ser antifascista». Según la misma página web del PCdoB, tal curso consta de varias aulas como «Lecciones de antirracismo para ser antifascista» y «Bolsonarismo y neofascismo».

Los lazos que unen a Black Lives Matter con el Foro de São Paulo constituyen una amenaza pública y abierta contra la estabilidad del continente americano. Estabilidad que a los ojos de sus miembros (como Nicolás Maduro, Evo Morales y Lula da Silva) debe ser desmontada junto con, según ellos, sus prejuicios y crímenes históricos para poder darle vida a un sistema que, pese a la evidencia, señalan de inclusivo, igualitario y pacífico.

3 comments
  1. Las desestabilizaciones latinoamericanas; Cuba, Pote de financiamiento Chávez-Maduro-Foro Sao Paulo. Manejos derecha-izquierda George Soros. Aprovechamientos con saqueos y desórdenes a situaciones internas, caso Italia encierro-pandemia. Saqueos, destrozos e Incendiar al sistema

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