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Trump viajará a Georgia, el estado que definirá el futuro del Senado

Trump redoblará sus esfuerzos en conseguir una victoria republicana en Georgia. Los resultados podrían cambiar el futuro del país

Pese a que no abandona la batalla legal por las elecciones, el presidente Donald Trump redoblará sus esfuerzos para conseguir una victoria republicana en Georgia, tomando en cuenta que los resultados de los comicios para el Senado podrían cambiar el futuro del país.

El ciclo electoral de Estados Unidos se extendió hasta enero debido a dos batallas entre cuatro candidatos al Senado federal. El pasado 2 de noviembre ninguno de ellos alcanzó el 50 % de los votos que necesitaban para ganar la elección.

Trump anunció este jueves 26 de noviembre que visitará Georgia para hacer campaña a favor de los candidatos Kelly Loeffler y David Perdue. «Hablando de Georgia, vamos allí. Hoy hablé con los dos grandes senadores. Probablemente iré el sábado», dijo Trump. Agregó además que espera realizar algún tipo de actividad de campaña.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence ha declarado que una mayoría republicana en el Senado «podría ser» la última herramienta de los republicanos para proteger «todo lo que hemos logrado».

Candidatos republicanos de Georgia, David Perude y Kelly Loeffler. (AFP)

En Georgia se disputan dos batallas al mismo tiempo. Por un lado está la demanda judicial por fraude electoral emprendida por el Gobierno de Trump y, por el otro, está la campaña electoral de los candidatos republicanos que necesitarán ganar los escaños para lograr una mayoría en el Senado.

«Si quieren entusiasmar a los partidarios de Trump para que voten en la segunda vuelta del Senado, los candidatos deben apoyar lo que está haciendo la campaña de Trump en lo que respecta a desafiar las elecciones», dijo a AP Debbie Dooley, organizadora nacional del Tea Party en Georgia.

El senador republicano David Perdue, quien aspira a la reelección, ha sido muy directo en afirmar que si él y Loeffler pierden, los demócratas «tendrán el poder de la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes. Harán lo que quieran».

Los demócratas mantienen su mayoría en la Cámara y los republicanos deben ganar al menos uno de los escaños de Georgia para una mayoría en el Senado.

La importancia radica en que los demócratas depositan sus esperanzas en Georgia para definir el papel que jugarán en el Senado. La carrera por ese estado es la oportunidad de los republicanos de poner freno y controlar las iniciativas de la izquierda radical. De hecho, si los demócratas lograran ganar los escaños del Senado en Georgia, normativas como el control de armas podrían hacerse realidad, sobre todo si Kamala Harris llegara a romper con un empate en el Parlamento.

Los republicanos han controlado la Cámara Alta durante los últimos dos ciclos, lo que limitó la agenda de Barack Obama e impulsó la de Donald Trump. De estas elecciones dependerá entonces el “libre” desenvolvimiento del próximo presidente de Estados Unidos.

El Senado está integrado por 100 personas, 50 sillas ya pertenecen a los republicanos mientras que 48 están en manos de los demócratas (contando a los dos independientes que votan siempre con ellos); Georgia definirá, entonces, si efectivamente los republicanos tendrán mayoría o si el asunto quedaría en 50-50.

La Constitución de EE. UU. establece que la persona que ejerce la vicepresidencia del país también cumple funciones de presidente del Senado, por lo que tendría el voto que acabaría con cualquier empate en votaciones legislativasDe ganar Biden, la senadora de la izquierda más radical, Kamala Harris, tendría la potestad de definir cualquier empate.

De acuerdo con el senador de Florida, Rick Scott, el hecho de que los demócratas obtengan el control en el Senado significaría la implementación de políticas como llenar la Corte Suprema, eliminar las opciones de atención médica privada, retirar fondos a las fuerzas del orden y el Green New Deal.

«Los demócratas creen que esta es su oportunidad. Si pueden ganar el Senado, entonces todas las cosas malas pueden pasar», sentenció Scott.

Hay que recordar que Joe Biden superó por poco a Trump en Georgia, lo que marcó la primera vez que un demócrata se impuso en el estado sureño desde que Bill Clinton derrotó al presidente George H. W. Bush en 1992.

Los candidatos de Georgia: una lucha contra la izquierda

Una de las batallas electorales enfrenta a David Perdue, que llegó al Senado en 2015, contra el demócrata Jon Ossoff, de 33 años y que en 2017 perdió una elección especial a la Cámara de Representantes.

David Perdue lideró la primera vuelta con 2,460,635 votos mientras que el demócrata Jon Ossoff obtuvo 2,373,560.

Perdue es exdirector ejecutivo de “Fortune 500” y se convirtió en un aliado cercano del presidente Trump después de ser elegido en 2014.

Jon Ossoff, el candidato demócrata, ha sido calificado por el Comité Senatorial Republicano Nacional de «candidato poco serio de extrema izquierda». De hecho, recibió el apoyo público del senador socialista Bernie Sanders.

Según The New Yorker en 2017, Ossoff tiene «posiciones progresistas sobre los problemas de la mujer y el cuidado de la salud» y «posturas moderadas sobre el empleo y la seguridad».

Ossoff apoya el derecho al aborto, como también la participación estadounidense en el Acuerdo de París y no está a favor del Green New Deal. Apoya la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (también conocida como Obamacare) y no está de acuerdo con Medicare para Todos.

Trump envió un tuit el día antes de las primarias del 19 de abril, llamando a Ossoff un «súperdemócrata liberal» que quería «proteger a los criminales, permitir la inmigración ilegal y aumentar los impuestos». Por su parte, Ossoff desestimó las afirmaciones de Trump y lo calificó de «desinformado». 

La otra batalla electoral es entre la republicana Kelly Loeffler, quien en enero de 2019 reemplazó a Johnny Isakson en el Senado, y el polémico pastor afroamericano Raphael Warnock. Warnock ganó la primera vuelta con el 32.9 % mientras Kelly Loeffler obtuvo un 26 %.

Loeffler es dueña del 49 % de las acciones del “Atlanta Dream” de la liga femenina de básquet (WNBA) y es senadora republicana por Georgia; ha acusado a su contrincante Warnock de poseer «una ideología marxista».

Por último, Raphael Warnock es candidato demócrata con aspiraciones de llegar al Senado de Estados Unidos. Hace 25 años entonó el himno socialista internacional como un agasajo para el dictador cubano Fidel Castro. El senador socialista Bernie Sanders ya manifestó públicamente su respaldo a Warnock. Asimismo, el aspirante a senador apoya la expansión de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio.

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