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Colombia: Uribe, el presidente perseguido por derrotar a las Farc

La izquierda ha intentado acabar con Uribe de todas las formas posibles. La última jugada es un juicio lleno de irregularidades que dejó al presidente en detención domiciliaria durante varias semanas.

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La Fiscalía de Colombia ha solicitado la preclusión del caso contra el expresidente Álvaro Uribe. Un caso que ha estado plagado de irregularidades y que hizo pensar a millones de colombianos que la Justicia ya estaba completamente tomada por las mafias. Hoy la izquierda y las guerrillas ven cómo se desbarata el plan que durante años construyeron para destruir no solo a Uribe, sino a la única fuerza política que en la actualidad es un freno real a las guerrillas.

Uribe desde hace mucho ha sido el principal enemigo del narco-socialismo, por eso el 7 de agosto de 2002 cuando asumía por primera vez como presidente, las Farc intentaron matarlo. Sabían que en la presidencia haría lo necesario para acabarlos. 

Con granadas de mortero y rockets intentaron asesinar a quien prometió combate frontal. Mientras se llevaba a cabo la ceremonia de posesión lanzaron varios cohetes en dirección al Palacio presidencial, uno de ellos, el que estuvo más cerca de asesinar al presidente, se estrelló en una cornisa del techo de la Casa de Nariño.

Los atentados de ese día dejaron más de 20 muertos y 50 heridos, pero no lograron asesinar a Uribe quien, como prometió, después de ocho años en la presidencia, dejó a las Farc técnicamente derrotadas.

Uribe recuperó un país que estaba casi totalmente tomado por las FARC. Para el 2002, cuando él asume la presidencia, era peligroso incluso intentar salir de Bogotá por tierra, los guerrilleros estaban a punto de tomarse la capital.

Con su política de “decapitación”, que consistía en capturar o dar de baja a los cabecillas de las FARC, logró desarticular a la organización criminal. Lo de Uribe fue, de verdad, combate frontal. Incluso bombardeó un campamento de las Farc en Ecuador, donde dio de baja a “Raúl Reyes”, para la época el número dos del grupo terrorista. 

Además, su Gobierno ofrecía jugosas recompensas a quien entregara cabecillas. Uno de los casos más sonados fue el de Iván Ríos, jefe del Bloque Central de las Farc y miembro del Secretariado, quien fue asesinado por su jefe de seguridad que luego enviaría a las autoridades la mano del cabecilla como prueba para cobrar la recompensa

Cada cabecilla dado de baja, cada campamento menos, cada terrorista extraditado, millones de colombianos lo celebrábamos como una nueva esperanza de que el país se salvaría. Y así ocurrió. 158 municipios en los que mandaban los delincuentes, fueron recuperados durante el mandato del expresidente, no hay en la historia de Colombia un presidente que haya extraditado más delincuentes que Uribe.

Y luego de que llegara la seguridad, empezaron las reformas económicas que sacaron al país adelante. Entre 2002 y 2010 la economía colombiana creció a una tasa anual del 4,4% en promedio, con un pico del 6,9% en 2007, el mayor registro en 20 años. La inversión extranjera directa creció casi cuatro veces en la era Uribe. Al término de su Gobierno, Colombia fue reconocido como campeón latinoamericano en inversión extranjera, y turistas de todas partes del mundo volvieron a visitar el país que se posicionó como uno de los destinos preferidos en la región.

Uribe adoptó la única estrategia que sirve cuando de delincuentes se trata: combate frontal. Salvó al país y las FARC nunca le van a perdonar eso. Pero, además, con todos los errores que pueda tener, Uribe sigue siendo el líder de medio país, el hombre que se enfrenta a los guerrilleros con la estrategia adecuada, Uribe sigue siendo un fenómeno político sin precedentes. 

Por eso la izquierda, tanto la que finge ser civilizada, como la alzada en armas, ha intentado acabar con él de todas las formas posibles. La última jugada es un juicio lleno de irregularidades que dejó al presidente en detención domiciliaria durante varias semanas por supuestamente manipular testigos. 

Lo interceptaron de manera ilegal, negaron que estaban adelantando una investigación en su contra, se negaron a entrevistar testigos claves para el proceso, no le permitieron a su defensa contrainterrogar al “testigo estrella” del caso, y tantas otras cosas más que nos dejaron a muchos colombianos impresionados con el actuar tan descarado de la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, hoy, después de una larga batalla legal, el triunfo fue para la verdad, aún queda camino por recorrer pero el juicio que montaron para acabar con el único partido que hace frente a la guerrilla se desmorona en medio de los aplausos de un país valiente que nunca, ni en las más duras situaciones, se ha doblegado ante el mal.

2 comments
  1. Derrotó a los farcetos?. Permítame dudarlo!. Si los derrotó, porqué el presidente Gago hizo una negociación política para amnistiar a los farcetos, militares asesinos y toda clase de delincuentes agazapados en bandas paralelas?. Usted con su discurso a ultranza del “suceso” de Uribe me hace acordar de Goebbels. Además era una de las políticas prioritarias, era su obligación, por eso fue elegido, yo ayudé a elegirlo y a qué precio!?. Nunca jamás volveré a apoyarlo!, que responda por sus malos actos y disfrute de sus glorias, como juró el día de su posesión.

    1. Una cosa es la prioridad y los deberes de un gobernante elegido y otra cosa es la voluntad de querer hacerlo, todos los 10 presidentes anteriores ninguno se atrevió a hacerle frente a las guerrillas y a su heredero: el narcotráfico. Entonces sí tenemos que estar agradecidos y rendirle homenaje al único que no le dió miedo enfrentarlos.

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