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Bezmenov, el exagente de la KGB que desertó y alertó sobre la guerra psicológica que enfrenta Estados Unidos

Bezmenov, el agente de la KGB que desertó y alertó sobre la guerra psicológica que enfrenta Estados Unidos

El panorama dibujado por Bezmenov hace más de tres décadas guarda muchas coincidencias con la situación actual de Estados Unidos, ¿ganó la Unión Soviética la guerra psicológica?

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Yuri Bezmenov fue un antiguo agente de propaganda de la KGB soviética (Comité para la Seguridad del Estado), el equivalente a la CIA en Estados Unidos.

Luego de años de servir para el Partido Comunista en Moscú decidió escapar y se afianzó en Canadá, y posteriormente en Estados Unidos. Una vez allí se dedicó a narrar las atrocidades del comunismo-socialismo, y a su vez, a explicar las tácticas empleadas por la Unión Soviética para desestabilizar a sus enemigos.

Bezmenov explicó en una entrevista con el presentador G. Edward Griffin, en el año 1984, el proceso de subversión ideológica o guerra psicológica que aplicaba la KGB en Estados Unidos para desestabilizar el país.

“El mayor esfuerzo de la KGB no se dedica a la inteligencia, en mi opinión, y en la de muchos otros desertores de mi calibre, solo alrededor del 15 % del tiempo, dinero y personal se dedican al espionaje, el otro 85 % se dedica a un proceso lento que denominamos subversión ideológica (…) o guerra psicológica”, dijo el exagente.

“Lo que significa es básicamente es cambiar la percepción de la realidad de cada americano hasta el punto que por mucha que sea la información, nadie sea capaz de llegar a conclusiones sensatas para defenderse a sí mismo, su familia, su comunidad o su país”.

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Un manifestante con un cartel que dice socialismo o barbarismo en Estados Unidos (Archivo)

El escape de Bezmenov

Bezmenov tuvo un largo recorrido antes de poder establecerse en Canadá y Estados Unidos, desde la India huyó a Grecia, y allí se puso en contacto con la embajada americana en dicho país, y tras una serie de entrevistas por parte de la CIA, se realizó una operación diplomática para que Canadá lo aceptara como solicitante de asilo. Años después, en la entrevista con Griffin continuó explicando el proceso de subversión ideológica:

“Es un gran proceso de lavado de cerebro que progresa lentamente y se divide en cuatro etapas: primera etapa —desmoralización— tarda entre 15 y 20 años desmoralizar una nación, ¿por qué esos años? Porque es el número de años mínimo que toma para educar a una generación de estudiantes en el país enemigo, expuestos a la ideología del enemigo. En otras palabras, el marxismo—leninismo  ha sido bombardeado en las cabezas de al menos tres generaciones de estudiantes americanos sin ser desafiados o contrapesados por los valores básicos del americanismo, el patriotismo americano”

El antiguo agente de la KGB aclaraba que haría falta 15 o 20 años para desmontar un proceso de desmoralización:

“La mayoría de quienes se graduaron en 1960, de quienes dejaron los estudios y los intelectuales a medio cocinar ocupan ahora puestos de poder en el Gobierno, la administración, los negocios, los medios de masas, el sistema educativo. Están por todas partes, no te puedes deshacer de ellos, están contaminados, programados para reaccionar a ciertos estímulos según un determinado patrón. No es posible cambiar sus mentes, incluso si los expones a datos verídicos, si les demuestras que lo blanco es blanco, y lo negro es negro, sigues sin poder cambiar su percepción básica y su lógica de comportamiento (…) En otras palabras, en esta gente el proceso  de desmoralización es completo e irreversible. Para que la sociedad pudiera librarse de esta gente, harían falta otros 15 o 20 años para educar una nueva generación de personas de mentalidad patriótica y con sentido común”, agregó.

Luego de esto el entrevistador interrumpe a Bezmenov y le pregunta: “¿y aun así esta gente que ha sido programada, y será promovida en sus puestos por ser proclives a las ideas soviéticas, será la misma gente que será marcada para su exterminio en este país?”

“La mayoría de ellos sí, sencillamente porque dado el shock psicológico cuando en el futuro vean lo que la hermosa sociedad de igualdad y justicia social significa en la práctica, por supuesto se revelarán, estarán muy descontentos, frustrados. Y un régimen marxista—leninista no tolera a esta gente. Por supuesto, se unirían a las redes de disidencia, al contrario de los Estados Unidos de hoy, no habrá lugar para la disidencia en la futura América marxista—leninista (…) en el futuro estas personas sencillamente serán aplastadas como cucarachas”.

El proceso de guerra psicológica en etapas

“La segunda etapa es desestabilización, ahora el subversor no se preocupa por tus ideas o por tus patrones de consumo (…) cuesta solo 4 — 5 años desestabilizar una nación. Ahora lo que cuenta es lo esencial: economía, política exterior, defensa”, dijo Bezmenov.

“Esto es lo que sucederá en los Estados Unidos si permiten a estos idiotas llevar al país a la crisis. Prometerle a la gente toda clase de maravillas y el paraíso en la tierra. Desestabilizar la economía, eliminar el principio de libre competencia, y poner un gobierno tipo Gran Hermano en Washington D.C, con benevolentes dictadores como Walter Mondale —exvicepresidente de Estados Unidos bajo la administración de Jimmy Carter y candidato demócrata a la presidencia—“.

Por último el exagente de la KGB cerró: “Los Estados Unidos se hallan en estado de guerra, una guerra total no declarada, contra los principios básicos y los cimientos de este sistema”.

El panorama dibujado por Bezmenov hace más de tres décadas guarda muchas coincidencias con la situación actual de Estados Unidos, ¿ganó la Unión Soviética la guerra psicológica a largo plazo? ¿A dónde irá a parar el antipatriotismo que hoy se riega por las escuelas y universidades del país?

Es difícil precisar cuál será el futuro inmediato de Estados Unidos, pero vale la pena ver la entrevista completa de Bezmenov una y otra vez, para que cada quién pueda sacar sus propias conclusiones y comprender lo que ha ido ocurriendo en la tierra de las libertades.

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