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¿Hillary Clinton detrás del «Russiagate»?: fiscal investiga otro complot contra Donald Trump

Trumo, El American

Los detractores de Donald Trump ocuparon la mayoría del tiempo durante su gobierno, acusándole de una supuesta manipulación de las elecciones en 2016 con la ayuda de Rusia. Ahora, con el pasar de los años salen a la luz nuevos hechos que desmontan las acusaciones y que revelan otra conspiración de la izquierda contra el expresidente republicano.

Según Real Clear Politics (RCP), la investigación del fiscal especial John Durham “está desentrañando metódicamente una gran conspiración, aparentemente diseñada por la campaña de Hillary Clinton en 2016”.

“Resulta que la verdadera conspiración estaba dirigida a Trump y fue realizada por la campaña de Clinton y sus socios de toda la vida”, relata RCP.

Todavía hay camino por recorrer, queda esperar a conocer si Durham logra resolver la trama del «Russiagate»; esa que en principio implicaba directamente al expresidente y que ahora podría salpicar penalmente a la excandidata demócrata Hillary Clinton.

El hombre que mintió al FBI y que incriminaba a Trump

El pasado jueves 4 de noviembre fue arrestado el analista ruso Igor Danchenko, quien fue imputado de cinco cargos por mentirle al FBI en el caso relacionado con Trump y Rusia. Danchenko es la tercera persona acusada en la investigación de Durham, quien se está encargando de desmontar la narrativa de la supuesta injerencia de Rusia en la campaña electoral de Estados Unidos.

Danchenko fue un jugador crucial en la elaboración de la falsa historia sobre Trump y al Kremlin para ganar la Casa Blanca. 

Durham alega que Danchenko mintió sobre cómo recopiló información para el «expediente Steele», un documento que contiene alegaciones sobre una supuesta conducta indebida y colaboración entre Trump, su equipo electoral y el gobierno ruso en torno a las elecciones presidenciales de 2016. 

“La acusación de Danchenko importa porque su información falsa fue el corazón del «expediente Steele», que, a su vez, fue el corazón de la investigación anti-Trump. El expediente fue compilado por un exespía británico, Christopher Steele, que había sido contratado por personas que trabajaban para Clinton”, señala el reportaje de RCP.

“Steele afirmó que su información sobre Trump (…) provino de fuentes rusas. No fue así. Vino de Danchenko, que trabajaba en un grupo de expertos de Washington. Como Danchenko admitió ante el FBI, gran parte de lo que le dijo a Steele eran viejos rumores o exageraciones. Steele lo incorporó y los demócratas lo desplegaron”, señala Charles Lipson en su reportaje publicado por Real Clear Politics, donde se explica cómo el Rusiagate habría sido una farsa para inculpar a Trump.

“El expediente Steele tiene un nombre incorrecto. Debería llamarse el «expediente de Clinton», ya que Hillary lo encargó, pagó por él e hizo que sus ayudantes lo enviaran a los medios de comunicación, al Departamento de Estado y al FBI. Fue una campaña de desinformación a gran escala: coherente, bien organizada y bien financiada. Estaba podrido hasta la médula”, dijo Kimberley Strassel del Wall Street Journal.

El hecho de que se estén llevando a cabo arrestos que develan cómo fuentes relacionadas con el Partido Demócrata llegaron a mentir para inculpar a Trump, forma parte de una estrategia que fue difundida por medios como The New York TimesWashington Post, CNN, MSNBC, entre otros.

Pero la acusación contra Trump y su equipo relacionada con Rusia, no es el único complot evidente. Hay que recordar el reportaje publicado por la revista TIME que reveló la conspiración para derrotarlo en las elecciones de 2020.

En febrero la revista TIME publicó “la historia secreta” sobre cómo se unieron personas poderosas, diferentes sectores y grupos ideológicos para controlar el flujo de información con el propósito de perjudicar al expresidente.

De manera sorprendente la revista admitió que “Trump tenía razón” confirmando que durante las elecciones de diciembre hubo una conspiración tras bastidores entre activistas de izquierda y titanes empresariales.

Reuniones secretas entre la izquierda y las Big Tech gestaron la derrota de Trump

Fue en febrero cuando la revista confirmó lo que se ha venido denunciando: con censura y bajo el alegato de “hacer cumplir las normas”, las Big Tech jugaron a favor de la izquierda para lograr la derrota de Donald Trump.

“Proteger las elecciones requeriría un esfuerzo de una escala sin precedentes. A medida que avanzaba 2020, se extendió al Congreso, Silicon Valley y los poderes públicos de la nación”, admitió el reportaje de TIME.

“Presionaron con éxito a las empresas de redes sociales para que adoptaran una línea más dura contra la desinformación y utilizaron estrategias basadas en datos para combatir las difamaciones virales”, señaló TIME.

TIME le llamó a la censura “línea más dura contra la desinformación”, sin embargo hoy confirma que Trump no estaba equivocado al denunciar una conspiración en su contra, entre las grandes compañías tecnológicas y el Partido Demócrata.

Sabrina Martín Rondon is a Venezuelan journalist. Her source is politics and economics. She is a specialist in corporate communications and is committed to the task of dismantling the supposed benefits of socialism // Sabrina Martín Rondon es periodista venezolana. Su fuente es la política y economía. Es especialista en comunicaciones corporativas y se ha comprometido con la tarea de desmontar las supuestas bondades del socialismo

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