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Congresista que aboga por “prohibir” las criptomonedas, recibe grandes donaciones de bancos tradicionales

Algunos de los mayores donantes del demócrata Brad Sherman son grandes bancos e instituciones financieras convencionales, los mismos amenazados por el auge de las criptodivisas

Por Brad Polumbo

Millones de americanos han comprado dinero digital y descentralizado conocidos como criptodivisas, valorando su privacidad e independencia de la intromisión del gobierno. Naturalmente, los políticos de Washington quieren aguar la fiesta y cerrar el acceso a las nuevas monedas —como Bitcoin y Ethereum— las cuales están fuera de su control. 

Uno de los mayores opositores a las criptodivisas en Washington es el congresista Brad Sherman, un demócrata de California que en el pasado ha pedido que se prohíban las criptomonedas. En una audiencia celebrada el miércoles para el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Sherman criticó duramente las criptodivisas y renovó el llamado a su prohibición.

“Las criptodivisas son algo en lo que se puede apostar, pero si la gente quiere tener el espíritu animal para arriesgarse, preferiría que invirtieran en los mercados de valores para apoyar la construcción de empresas americanas, o en la lotería de California, para apoyar las escuelas de mi estado”, dijo Sherman. “Las criptodivisas son muy volátiles, así que si una persona gana un millón de dólares… y nueve pierden 100.000, Coinbase gana dinero, el millonario sale en la televisión y dice lo maravilloso que es y otros nueve no se jubilan dignamente”. 

El congresista también afirmó que “evadir la regla de conocer a tu cliente es la única cosa que las criptodivisas tienen como ventaja frente al dólar americano”.

“Las criptodivisas tienen el apoyo político de los anarquistas ‘patrióticos’ que están a favor de la evasión de impuestos”, concluyó Sherman. “Espero que lo prohibamos”. (Énfasis añadido). 

El congresista californiano se equivoca tanto aquí que es difícil saber por dónde empezar.

Por un lado, Sherman parece pensar que sus opiniones personales sobre cómo invertir el dinero deben imponerse a todos los americanos. En pocas palabras, el congresista y sus colegas de Washington creen que saben más que nadie y que la gente pequeña como usted o yo somos demasiado tontos para tomar estas decisiones por nosotros mismos. Esto no sólo es arrogante, sino incorrecto. 

Usted y yo tenemos infinitamente más conocimiento y familiaridad con nuestra propia situación financiera —niveles de riesgo aceptables, objetivos de inversión, etc.— que los bienintencionados políticos y burócratas podrían tener. La consecuencia lógica es que tomaremos mejores decisiones por nosotros mismos que si se nos impone desde Washington un enfoque único y vertical. 

(Es decir, el congresista le dice a la gente que debería poner su dinero en la lotería de California, y las probabilidades del “Gran Premio” son de 1 entre 41.4 millones. ¿Se supone que debemos confiar en sus consejos financieros?) 

Además, la retórica de Sherman sobre unos pocos ganadores de criptodivisas enriqueciéndose a costa de los perdedores es un ejemplo clásico de la “falacia de la suma cero”. Es económicamente falso que las ganancias de riqueza deban provenir necesariamente de las pérdidas de otros. De hecho, cuando las transacciones son voluntarias, deben servir intrínsecamente a los intereses de ambas partes. (¡Si no lo hicieran, las partes no quedarían de acuerdo!) Por lo tanto, la imagen que el congresista pinta de las criptodivisas como explotación no es, ni mucho menos, real. La gente puede ganar valor sin que otros tengan que perder siempre. 

Sherman también expone erróneamente las diferencias entre las criptodivisas y el dólar americano. Pasa por alto la diferencia clave: las criptodivisas como el Bitcoin están fuera del control central y su precio no puede ser inflado por una autoridad central. Sin embargo, el dólar americano puede ser inflado por la Reserva Federal cuando imprime nuevo dinero.  (De hecho, eso es exactamente lo que está ocurriendo ahora mismo).

¿Por qué alguien con opiniones tan dudosas y mal informadas sobre las criptodivisas quiere imponer su juicio a todo el país mediante prohibiciones gubernamentales? Bueno, sin duda se debe en parte a la arrogancia natural que plaga a los humanos (especialmente a los que se convierten en políticos).

Pero también hay una respuesta más cínica, aunque sencilla: algunos de los mayores donantes del congresista Sherman son grandes bancos e instituciones financieras convencionales, los mismos intereses amenazados por el auge de las criptodivisas.

Según OpenSecrets.org, las siguientes empresas financieras se encuentran entre los mayores donantes al Comité de Campaña 2020 del congresista Sherman:

  • Empresas del Grupo Capital: $18,400 dólares
  • Grupo Blackstone: $16,800 dólares
  • BlackRock Inc: $11,250 dólares
  • Asociación de Banqueros Norteamericanos: $10,000 dólares
  • Capital One Financial: $10,000 dólares
  • Charles Schwab Corp: $10,000 dólares
  • Credit Union National Association: $10,000 dólares
  • Discover Financial Services: $10.000 dólares
  • Deloitte LLP: $10,000 dólares

Esto ofrece una idea de por qué Sherman persiste en tratar de prohibir las criptodivisas. Claro, tal restricción privaría a sus electores de la libertad de tomar sus propias decisiones en cuanto a inversiones, protegiendo sus finanzas de los impuestos furtivos por la inflación. Pero serviría a los intereses de los mayores donantes de Sherman y parece que eso es lo que realmente le importa al congresista.

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