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México inaugura una vergüenza de aeropuerto

México inaugura una vergüenza de aeropuerto:Imagen: EFE/Isaac Esquivel

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Sí, una vergüenza de aeropuerto. Con todas sus letras. El “aeropuerto” que hoy inauguró el presidente mexicano en los terrenos de la base militar de Santa Lucía es una mascarada ridícula, que los mexicanos pagarán durante décadas con un país que se aferra a los vicios de la corrupción, de la “humildad” y del atraso.

Primero, el glosario

  • El AICM es el actual aeropuerto de la Ciudad de México, que ya está completamente saturado, cobra una de las tarifas de uso más altas del mundo y en términos generales está colapsando.
  • El NAIM, es el aeropuerto que comenzó a construir el anterior gobierno federal, y que López Obrador canceló como parte de un berrinche estrictamente político, que le costó a los contribuyentes por lo menos un aproximado de $6 mil millones de dólares.
  • El AIFA es el adefesio multimillonario con que López Obrador reemplazó al NAIM, una obra en la que ya gastaron aproximadamente $5 mil millones de dólares, pero solo entregaron un cascarón mal hecho, incompleto y en obra gris.

El aeropuerto de clase mundial que pudo ser

El NAIM, que comenzó a construir el gobierno de Peña Nieto en Texcoco no solo era una maravilla arquitectónica y brindaba una opción relativamente cercana a la zona urbana de la Ciudad de México, sino que también estaba pensado para consolidarse como uno de los nodos logísticos y de transporte más importantes del mundo.

Iba a ser un auténtico puente que conectara Sudamérica con los Estados Unidos, Europa y el mundo, con 6 pistas, 210 plataformas y una capacidad de hasta 120 millones de personas al año, cifra tres veces superior a la capacidad del aeropuerto actual y suficiente como para colocar al NAIM en el tercer sitio mundial por número de pasajeros, solo superado por Londres y Estambul.

México inaugura una vergüenza de aeropuerto, y la dictadura de Maduro es una de las protagonistas. EFE/Isaac Esquivel
México inaugura una vergüenza de aeropuerto, y la dictadura de Maduro es una de las protagonistas. EFE/Isaac Esquivel

El aeropuerto mediocre que construyó AMLO

El AIFA es una burla. No tiene terminal ni pista de carga, el hotel es una fachada a medio hacer, las “zonas vip” no tienen piso, muchas de las instalaciones no tienen agua potable, las improvisadas tiendas no serían dignas de ningún abarrotero de colonia popular que se respete: productos mal acomodados en estantes feos y con toda la pinta de que simplemente los colocaron “para la foto”.

El AIFA es un lodazal de corrupción, porque el Ejército mexicano, al que el presidente le encargó la obra, no transparentó la gran mayoría de los gastos. Empresas fantasma (incluso vinculadas a la dictadura venezolana) y recién creadas recibieron contratos que suman cientos de millones de pesos.

El AIFA no tiene buena conectividad carretera. La situación es tan grave que hasta los propios “influencers” del obradorismo, como “Lord Molécula” se perdieron en la madrugada, mientras iban de camino a la inauguración. En sus propias palabras: “Tenemos problemas. Miren, pues parece que seguimos perdidos”.

El aeropuerto que estaba construyendo Peña Nieto era una obra de clase y de alcance mundial. En cambio, el “aeropuerto” que hoy “inauguró” López Obrador debuta con literalmente un puñado de vuelos nacionales, apenas 2 mil pasajeros y literalmente un solo vuelo internacional… a Caracas… con la línea aérea del régimen chavista.

Una vergüenza de aeropuerto, por diseño

El AIFA, inaugurado por una pléyade de militares convertidos en socios comerciales del presidente, con puestos ambulantes, manteros en el piso y anafres para calentar las garnachas y vender tacos, no es únicamente el resultado de una obra y de un gobierno profundamente corrupto e inepto, sino perverso.

No es casualidad, es el diseño del obradorismo, que apela a la corrupta “humildad” que corre por las venas del país, que rechaza el futuro y el avance, que condena al progreso acusándolo de soberbio y “aspiracionista”, que romantiza al pobre… para empobrecerlo más.

Un gobierno que en lugar de pagar por un aeropuerto de lujo, pagó mucho más, pero por un aeropuerto feo, inútil, pero pobre y, por lo tanto (en su narrativa) bueno. Con mesas de tacos, de tarot y de peluches de Obrador. Como lo dijo la favorita de AMLO, Claudia Sheinbaum: “El AIFA constituye la esencia” del régimen, y es una esencia pestilente.

Gonzalo Monroy lo explicó en forma brillante: mientras quienes apoyábamos al cancelado NAIM veíamos en un aeropuerto a la altura de los mejores del mundo “la puerta hacia el México que puede ser”, el obradorismo convirtió al AIFA en “reflejo del folclor, del México pueblerino, que fue”, y al que AMLO nos quiere amarrar.

Gerardo Garibay Camarena, is a doctor of law, writer and political analyst with experience in the public and private sectors. His new book is "How to Play Chess Without Craps: A Guide to Reading Politics and Understanding Politicians" // Gerardo Garibay Camarena es doctor en derecho, escritor y analista político con experiencia en el sector público y privado. Su nuevo libro es “Cómo jugar al ajedrez Sin dados: Una guía para leer la política y entender a los políticos”

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