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La masacre de Wisconsin y el caso Rittenhouse exponen el racismo de la prensa izquierdista

El ataque que ha dejado en luto a la ciudad de Waukesha ha sido tratado por la prensa progresista como un incidente menor en el que un vehículo aparentemente “sin chofer” mató a 5 personas

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Si nunca hubiese puesto un pie en Estados Unidos y me dedicara todo un día a ver CNN, o a leer The New York Times y The Washington Post, probablemente tendría miedo de viajar a Nueva York o Washington; según lo que se puede leer y ver en estos medios de comunicación, el país vive todavía en el siglo 19, con blancos esclavizando a los negros, leyes de segregación, y un odio descomunal entre las distintas comunidades que hacen vida en el territorio americano.

Ver la realidad que retratan a diario los medios progresistas y salir a la calle es como encontrarse en dos universos paralelos completamente distintos, si me guiara por lo que se publica en estos medios tendría miedo de hablar con mis vecinos afroamericanos, y jamás iría a comer en el restaurante coreano que está a dos cuadras de mi apartamento y que visito dos veces por semana; pero afortunadamente, para mi tranquilidad y la de mis vecinos, las ciudades americanas son lugares mucho más agradables de lo que desearían los periodistas de CNN.

En el edificio en el que resido en el downtown de Miami viven personas de todas las razas y procedencias, constantemente me cruzo con negros, asiáticos, latinos, blancos, homosexuales, gordos, altos, y nunca he visto ni tenido algún tipo de problema con mis vecinos, contrario a lo que intenta vendernos la prensa, tengo vecinos negros muy agradables, blancos europeos bastante serviciales, y no hay ningún tipo de discriminación.

Sin embargo, es importante preguntarnos, ¿por qué los medios de izquierda intentan hacer que nos odiemos los unos a los otros?

La segregación como arma política

En todos los países donde se han aplicado políticas socialistas se ha hecho necesario dividir a la sociedad entre oprimidos y opresores, segregar a la población, y de esa forma construir el relato sobre el cuál se aceitan las campañas electorales, y Estados Unidos no es la excepción.

El Partido Demócrata, dicho sea de paso, el mismo que en el pasado defendió la esclavitud y luchó una guerra de secesión contra los republicanos para proteger lo que ellos consideraban “su derecho” a esclavizar a los negros, ahora libra una batalla contra los blancos, a quienes constantemente tildan de supremacistas, terroristas, entre otras distinciones peyorativas.

Naturalmente la estrategia del partido izquierdista es mantener a negros, latinos y otras minorías como un grupo “discriminado” que necesita de la ayuda del Estado para sobrevivir, para de esa forma amarrar esos votos y continuar expandiendo sus políticas socialistas en la nación; es un sistema de incentivos en el que los políticos ofrecen “beneficios” a los ciudadanos improductivos, que pagan con el dinero de las personas que producen, para así aferrarse al poder —es un círculo vicioso que nunca termina y que tan solo puede empeorar cada vez más—.

Es precisamente por esta razón por la que usted jamás verá un titular en los medios progresistas que informe con precisión sobre las cosas que puedan ocurrir en el país, porque para ellos la verdad no es absoluta, es moldeable, y la realidad es la que ellos se encargan de plasmar y reproducir en los cerebros de millones de personas.

El cubrimiento del caso de Kyle Rittenhouse, y el de Darrel Brooks, el afroamericano que asesinó a por lo menos 5 personas e hirió a más de 40 en un desfile en Wisconsin, son un par de ejemplos tangibles sobre cómo los medios progresistas intentan manipular la verdad para segregar a la población.

Presentador de Telemundo desinforma a su audiencia sobre el caso de Kyle Rittenhouse
Captura de pantalla (Telemundo)

El supremacista blanco Kyle Rittenhouse y la camioneta terrorista en la masacre de Wisconsin

Imaginen la escena: miles de negros caminan por la calle de cualquier ciudad americana en un desfile para celebrar la navidad cuando repentinamente aparece un hombre blanco con una camioneta y empieza a arrollarlos dejando más de 40 heridos y varios muertos; seguramente por la raza del sujeto las primeras palabras que encontraríamos en cualquier titular de la prensa progresista sería “terrorismo”, “supremacista blanco”, “ataque racista”, y por supuesto no faltaría el “miembro de la extrema derecha”; sin embargo, en esta ocasión no fue un hombre blanco envistiendo a negros, fue un negro envistiendo a personas blancas y de otras razas.

El multitudinario ataque que ha dejado en luto a muchas familias en Waukesha ha sido tratado por la prensa progresista como un pequeño incidente en el que un vehículo aparentemente “sin chofer” accidentalmente mató a 5 personas.

CNN por ejemplo tituló: Al menos 5 muertos y más de 40 heridos después que una camioneta embistiera un desfile de Navidad en Waukesha.

El San Diego Tribune tituló: El jefe policial de Waukesha, Wisconsin, dice que hay “algunos muertos” luego de que una camioneta embistió un desfile.

Los Angeles Times escribió: EEUU: Camioneta embiste desfile navideño; hay ‘algunos muertos’.

Y así, misteriosamente, nos enteramos que fue una camioneta y no un hombre de raza negra quién se salió de control y mató e hirió a más de una veintena de personas; mientras que la semana pasada vimos en reiteradas ocasiones a esa misma prensa izquierdista atacar a Rittenhouse por actuar en defensa propia y asesinar a quienes intentaban asaltarle en medio de las protestas de Kenosha.

Por supuesto que a Kyle por tener la piel blanca lo tildaron durante meses de “supremacista blanco”, de “terrorista”, y otros adjetivos, sin embargo, cuando un hombre negro decide asesinar sin piedad a personas inocentes en un desfile navideño, las cosas cambian, esta vez fue tan solo una camioneta que se salió de control.

El hombre que mató a 5 personas e hirió a 48 personas en el desfile de Waukesha tiene un largo historial criminal y es abusador sexual
Darrel Brooks (El American)

Combatir las etiquetas

Los medios de izquierda y el propio Partido Demócrata se ha encargado de transmitir la idea de que Estados Unidos es un país racista, y ciertamente, últimamente así pareciera. Una parte de la población, la que se identifica con el progresismo, no para de categorizar a los blancos como terroristas en serie, y a los negros como unas pobres victimas oprimidas que necesitan del Gobierno para sobrevivir, y claramente, ninguna de las dos sentencias son ciertas; y la gente lo está comenzando a entender, por esto los números de audiencia de CNN se encuentran en el suelo, y los demócratas perdieron terreno en las últimas elecciones en estados que tradicionalmente han controlado.

Si usted está leyendo este artículo hágase y hágame un favor, comparta, ayude a difundir, y no permita que los medios de comunicación nos dividan. Hable con sus vecinos, y con sus amigos del trabajo, acabemos con esta segregación absurda y hagámosle entender a ese grupo de medios y activistas maliciosos que no podrán seguir manipulando a las personas y cultivando odio en la sociedad para impulsar su agenda política.

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